700 horas de trabajo y un Škoda Kodiaq hecho por entero de papel

Un modelista aficionado ha recreado el Škoda Kodiaq a escala 1:10 usando solo papel, cartón y paciencia infinita: 18 meses de trabajo. El modelo cuenta con ruedas, faros y dirección funcionales. Aquí puedes ver el vídeo de todo el proceso.

Petr Seemann, un ingeniero de tráfico checo, ha construido un Škoda Kodiaq Sportline de papel a escala 1:10 tomando como base solo fotografías, algunos bocetos técnicos y mucha paciencia. En total, ha invertido en el proyecto 18 meses y más de 700 horas de trabajo. El resultado es un modelo funcional que ha sorprendido a los propios responsables de la marca.

Seemann no tuvo acceso a los planos oficiales del coche cuando empezó a montar la réplica en miniatura: «Comencé poco después de su presentación, así que tuve que esperar un tiempo a que estuvieran disponibles los planos técnicos», cuenta el modelista, que ya se había estrenado con Škoda tiempo atrás construyendo una réplica del Scala.

Škoda Kodiaq Sportline papel, Petr Seemann
El Škoda Kodiaq Sportline de papel de Petr Seemann tiene ruedas y volante funcionales. Foto: Škoda

Eligió el Kodiaq por una razón muy práctica: su geometría. «El sedán Superb, que también me gusta mucho, tiene un diseño de pilar trasero muy complejo. En los SUV y los familiares, trabajar en este detalle es más sencillo», explica.

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El proceso arrancó en AutoCAD, el mismo software de diseño técnico que usan los ingenieros de verdad, donde Seemann introdujo los escasos datos disponibles para extraer medidas clave —como la posición de los asientos— antes de trasladar cada pieza al papel. Paneles laterales y techo fueron relativamente sencillos de escalar y modelar. El capó y, sobre todo, el parachoques Sportline, no tanto: «Esta fue probablemente la parte más difícil», admite, tras un largo proceso de prueba y error para conseguir la forma exacta.

Curiosamente, Tomáš Douběta, del departamento de Gestión de Producto de Škoda, reconoce que el reto no es tan distinto al de un coche real, aunque las prioridades cambien: en un vehículo de producción el parachoques debe cumplir exigencias estéticas y de seguridad; en una maqueta, basta con que la forma sea correcta y se mantenga en el tiempo.

Así se construyó el Kodiaq de papel

La parte más espectacular de este proyecto no está solo en el resultado final, sino en el propio proceso de montaje, que Seemann documentó con fotografías y en vídeo. Puedes verlo completo aquí:

Youtube video

El vídeo permite seguir de cerca técnicas que, de otro modo, resultan difíciles de imaginar: cómo se marca el relieve de una pieza con un bisturí desde el reverso, cómo se refuerza cada panel con distintos tipos de cartón —desde el fino de las cajas de pañuelos hasta variantes más gruesas— o cómo se combinan pegamento instantáneo y adhesivos líquidos según la pieza.

Rojo Terciopelo, faros funcionales y ruedas de madera

Cada panel de la carrocería recibió entre cuatro y cinco capas de pintura aplicadas directamente sobre papel fotográfico brillante, además de una capa final de barniz transparente. El tono elegido, un rojo muy cercano al «Rojo Terciopelo» de Škoda, no fue casual. «También consideré el azul, pero no encontré un tono que coincidiera con el de Škoda», reconoce Seemann. Desde el departamento de marketing de la marca, Petr Dvořák coincide con la elección: «El rojo realza el diseño deportivo del modelo Sportline y es muy popular entre los clientes que eligen esta versión».

Škoda Kodiaq Sportline papel, Petr Seemann
Foto: Škoda

Pero lo que convierte esta maqueta en algo más que una carrocería bonita son los detalles mecánicos y de iluminación:

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  • Dirección funcional: Seemann diseñó un sistema de dirección en el eje delantero para que las ruedas —fabricadas en madera contrachapada laminada— giren de verdad sin rozar los pasos de rueda.
  • Frenos con truco: el disco de freno es, en realidad, una arandela sujeta con un tornillo, mientras que las pinzas permanecen fijas gracias al eje que permite el giro de las ruedas.
  • Iluminación completa: faros delanteros y traseros funcionales, igual que la parrilla retroiluminada —con cada nervadura fabricada como pieza independiente—, el salpicadero y el interior. El plexiglás actúa como guía de luz para pequeños LED, «una solución similar a la que se utiliza en la vida real», según Douběta, mientras que el interior de los faros va forrado de papel de aluminio para maximizar el reflejo.
  • Ventanillas en Durofol, con láminas tintadas donde el diseño original lo requería.

Un interior cosido a mano, literalmente

Škoda Kodiaq Sportline, Petr Seemann
Foto: Škoda

El habitáculo no se queda atrás. Cada asiento delantero está formado por decenas de piezas de cartón individuales, tapizadas después con dos tipos de tela para imitar el aspecto deportivo con reposacabezas integrado del Kodiaq Sportline. Las costuras están hechas con hilo real: «Fue un trabajo artesanal meticuloso. Mojé el hilo con cuidado en pegamento y lo apliqué al asiento para que no quedara rastro. Ni siquiera pude usar pinzas», detalla el modelista.

A eso se suman manillas de puertas, retrovisores, limpiaparabrisas, la unidad de proyección del head-up display, los controles Smart Dial, las salidas de aire acondicionado, los pedales y un volante deportivo de tres radios que luce, como guiño histórico, el logotipo clásico de Škoda en lugar del actual. La matrícula del coche, por cierto, esconde un significado personal que Seemann prefiere no desvelar.

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Preguntado por su próximo proyecto, Seemann todavía no lo tiene decidido, aunque tras reunirse con representantes de la marca no descarta que vuelva a ser otro Škoda. Este Kodiaq es ya su séptimo modelo desde que empezó a construir maquetas en 2016, siempre por su cuenta: «Nunca me interesaron las maquetas clásicas; siempre he construido todo yo mismo».

Otras formas de tener un Škoda en miniatura

Si el papel no es lo tuyo, hay alternativas: la marca publica archivos de impresión 3D en Printables, vende maquetas metálicas —actuales e históricas— en su tienda online y concesionarios, y ofrece kits de montaje de modelos como el Kodiaq. La comunidad de aficionados, además, mantiene viva una larga tradición de recortables con licencia, como la maqueta oficial de papel a escala 1:32 del Škoda Karoq, obra del modelista Pavel Skokan.

Más imágenes del Škoda Kodiaq Sportline de papel

Fotos: Škoda