El cinturón será obligatorio para taxistas y conductores profesionales desde el 1 de octubre

La nueva redacción del Reglamento General de Circulación suprime la exención que permitía a estos profesionales trabajar en ciudad sin abrocharse el cinturón. La sanción es de 200 euros y cuatro puntos, igual que para el resto de conductores.

Desde el 1 de octubre, los taxistas, los transportistas y los profesores de autoescuela deberán llevar el cinturón en ciudad. Quien no lo haga se enfrenta a una multa de 200 euros y a la pérdida de cuatro puntos del carnet.

La medida llega con el nuevo Reglamento General de Circulación, aprobado el pasado mes de junio, y pone fin a una excepción que estos profesionales arrastraban desde hacía décadas. Hasta ahora la norma les permitía circular por núcleos urbanos sin abrocharse el cinturón. A partir del 1 de octubre, esa salida desaparece.

Lo que necesitas saber

  • Por qué es importante: el Reglamento General de Circulación elimina una excepción vigente desde hace décadas que dejaba el cinturón en opcional para los profesionales que trabajan en ciudad.
  • Cómo te afecta: si conduces un taxi, un vehículo de mercancías o un coche de autoescuela, estarás obligado igual que cualquier otro conductor en cuanto entres en núcleo urbano.
  • Puntos clave y plazos: entra en vigor el 1 de octubre de 2026; la sanción es de 200 euros y cuatro puntos, con un 50% de descuento si pagas en los 20 días siguientes.

Qué cambia exactamente el 1 de octubre

El Reglamento General de Circulación es la norma que concreta cómo se aplica la Ley de Tráfico en el día a día: límites de velocidad, prioridades, documentación obligatoria y también el uso del cinturón. La versión aprobada en junio suprime la salvedad que eximía a determinados conductores profesionales de abrocharse cuando prestaban servicio en ciudad.

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Aquella excepción tenía su lógica cuando se redactó: se pensaba en trayectos urbanos cortos, con el conductor entrando y saliendo del vehículo cada pocos minutos. Con los años el texto se quedó desfasado. A partir del próximo 1 de octubre, la norma es la misma para todos los conductores.

En la web de la DGT puedes consultar la información oficial sobre normativa y sanciones, que para el resto de conductores no cambia: el cinturón ya era obligatorio también en ciudad.

La excepción del cinturón para los profesionales del volante se acaba: desde el 1 de octubre, la ciudad no es un espacio libre de multa.

A quién afecta y cuánto cuesta la multa

La obligación alcanza a tres colectivos que hasta ahora operaban con esa dispensa:

  • Taxistas, tanto en servicio urbano como en las paradas del área metropolitana.
  • Conductores de vehículos de transporte de mercancías.
  • Profesores de autoescuela durante las clases prácticas.

La sanción no es nueva. Es exactamente la que ya se aplicaba al resto de conductores: 200 euros de multa y cuatro puntos menos en el carnet. Con la reducción del 50% por pronto pago, la cantidad se queda en 100 euros si abonas dentro de los 20 días naturales siguientes a la notificación. Los puntos, en cambio, se descuentan igual: pagar rápido abarata la multa, no perdona la pérdida de puntos.

Se mantienen las excepciones que ya recoge la normativa, como la dispensa médica acreditada o los vehículos que no incorporan cinturón de serie. Para el resto de supuestos no hay matices: la norma no distingue entre un trayecto largo y un servicio de pocos minutos por el centro.

Por qué el taxi lo recibe con distancia

La entrada en vigor llega con opiniones divididas dentro del sector. Entre los taxistas de Barcelona, donde el asunto se ha seguido con más atención, hay quien lo asume como algo natural y quien lo ve como un problema práctico: en un turno urbano se entra y se sale del coche decenas de veces, y abrocharse cada vez añade tiempo y molestias.

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La queja de fondo no es la comodidad. Desde el Sindicato del Taxi de Cataluña se reconoce que la situación anterior era una anomalía normativa, porque el cinturón es obligatorio para el resto de conductores desde hace años. Pero se subraya que la percepción de riesgo cambia según el turno. Durante la noche, cuando se concentran las situaciones delicadas con pasajeros conflictivos, parte del colectivo entiende que el cinturón resta capacidad de reacción. Los veteranos son los más críticos; los más jóvenes, según coinciden en el sector, tienden a llevarlo ya puesto.

El Institut Metropolità del Taxi (IMET) considera que la seguridad dentro del vehículo es una prioridad absoluta y, para facilitar la adaptación, usará su canal interno para avisar a los más de 14.000 taxistas del área metropolitana de Barcelona. El objetivo es que el cambio de hábito no se traduzca en descuidos ni en sanciones durante las primeras semanas.

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Conviene tener claro que el Reglamento General de Circulación es una norma estatal: afecta igual a los taxistas de Madrid, Valencia, Sevilla o Bilbao que a los de Barcelona, y no depende de lo que decida cada ayuntamiento.

El calendario es corto. Quedan nueve días para el 1 de octubre, la fecha en la que el cinturón deja de ser opcional en ciudad para taxis, mercancías y autoescuelas. A partir de ahí, la duda razonable es cómo se aplicará el criterio en controles y paradas, y cuánto tardará en imponerse un hábito que el sector ha evitado durante décadas.