Quizás el mercado de las pick-up no goce en España de una gran popularidad, aunque va tomando forma poco a poco. Contrasta con el éxito de vehículos como el Volkswagen Amarok a nivel global, que en su segunda generación ha vendido más de 830.000 unidades. Ahora refuerza la gama con la incorporación de la versión Dark Label, que hace del color negro su seña de identidad. Se ubica entre los acabados Style y Aventura y tiene un precio de 73.770 euros.
El nuevo Amarok Dark Label ‘pinta’ de negro las barras del techo, las carcasas de los retrovisores, los estribos laterales, las manillas de las puertas, las llantas de 20 pulgadas, el paragolpes, la cubierta del compartimento de carga y los grupos ópticos traseros oscurecidos. También el interior se remata con detalles con tapizados de asientos y alfombrillas Dark Label, así como el acabado del techo rematado en negro.
Volkswagen Amarok: Doble Cabina y motor diésel

No hay cambios en el aspecto mecánico con el resto de la familia. La única opción disponible bajo el capó es un motor 3.0 V6 turbodiésel que rinde 241 CV y se asocia a una transmisión automática de 10 relaciones. No falta el eficaz sistema de tracción total con bloqueo del diferencial trasero que le hace imparable en las condiciones off road más complicadas.
Disponible únicamente con la configuración Doble Cabina con cinco plazas, en esta segunda generación ha crecido hasta los 5,35 metros, mejora los ángulos de ataque (30 grados) y salida (23) e incrementa la capacidad de vadeo hasta los 80 centímetros (antes 50).
En marcha el Amarok se ha ido ‘aburguesando’ fuera de su personalidad más campera. Ahora es mucho más confortable y dinámico que antes, siempre con las limitaciones de un vehículo de este tamaño y un peso que con lo puesto se va hasta los 2.400 kilos. En cualquier caso el eje trasero rígido se ha dulcificado para circular por asfalto, aunque las ballestas siguen teniendo su protagonismo y un enfoque claramente destinado a soportar elevadas cargas. De hecho la carga útil ha aumentado hasta las 1,16 toneladas. En el techo soporta 350 kilos y tiene una capacidad de remolque de 3,5 toneladas.
Interior del Amarok Dark Label

Asimismo, el interior es más espacioso y práctico, con una puesta en escena similar a otros modelos de la marca alemana de alta gama. La presentación es plenamente digital, con una pantalla táctil vertical de 12,3 pulgadas de gran resolución. El equipamiento enfocado al confort y la oferta multimedia también son muy completos.
El Amarok Dark Label con neumáticos de serie, muy enfocados al asfalto, resulta más confortable de lo que parece, aunque cuando aparece alguna irregularidad sobre el firme el tren trasero no lo neutraliza con la eficacia que nos gustaría cuando va descargado. Recuerda mucho, como no puede ser de otra manera, al Ford Ranger, vehículo con el que comparte desarrollo y genética.
Una excursión por el Valle del Rift

El plato fuerte de la presentación por suelo marroquí se realizó en un escenario mucho más hostil y al volante de un Amarok con acabado PanAmericana, que precisamente no se comercializa en España. Las unidades estaban ‘preparadas’, con suspensiones sobreelevadas, amortiguadores Koni, bajos más protegidos y neumáticos de tacos BFGoodrich AllTerrain 255/70 R18.
El escenario elegido fueron las escarpadas montañas del Valle del Rift, un trayecto que incluía casi 80 kilómetros de recorrido por pistas rotas y alguna dificultad media que el Amarok solventó sin esfuerzo alguno.
El punto de partida lo iniciamos en la turística población de Chefchaouen, famosa por su antigua fortaleza y por sus calles pintadas de color azul. Abandonamos el asfalto y comprobamos que estamos a una altitud de 300 metros sobre el nivel del mar.
Abandonamos el pueblo y enseguida afrontamos una prolongada e inclinada subida, ya sobre pistas de tierra, que nos llevaría hasta los 1.800 metros de altitud. Un cambio de altura repentino que no es lo que más gusta a un motor térmico.
Avalancha tecnológica off road

La pista no requería de una dificultad extrema, pero sí estaba muy rota, con cantos rodados que hacía trabajar con precisión a la tracción, alguna trialera y continuas subidas y bajadas. Pasamos del modo 2H y la propulsión trasera al 4H automático ya con tracción total. Cuando la cosa se complica algo más de la cuenta accionamos el modo 4L, que activa la caja reductora. Y solo en momentos muy puntuales también hacemos uso del bloqueo del diferencial trasero.
En ese momento el Amarok se convierte en lo más parecido a un ‘tanque’. No hay obstáculo que se le resista y el motor trabaja sin aparente esfuerzo, con los 600 Nm de par máximo dándolo todo desde apenas 1.700 vueltas. Cierto es que los neumáticos que calzaba nuestra unidad son toda una garantía, pero también hubiéramos superado el reto con los de calle. Eso sí, con algo más de trabajo y con el miedo a algún pinchazo por el camino.
Muy útil también es el control de descensos en ese escenario hostil y resbaladizo. Funciona entre 3 y 32 km/h y la velocidad se gestiona automáticamente, con solo pisar el acelerador o el freno. Resulta, por tanto, muy intuitivo.
Iniciamos la subida con sol y temperaturas de 32 grados, hacemos cumbre, observamos un majestuoso mar de nubes por debajo e iniciamos el descenso con una espesa niebla y un bajón térmico hasta los 19 grados centígrados. Rodeados de majestuosos valles y cumbres, nos adentramos en zonas de pinares y cultivos de mariahuana para uso medicinal.
Prueba superada sin contratiempos

Hacemos una parada técnica para comer en plena naturaleza y regresamos hacia nuestro punto de partida. Atrás quedan kilómetros de pistas de tierra severas y una jornada donde el Amarok se encuentra en su salsa. La caravana, compuesta por cuatro unidades, llega al punto final sin ningún contratiempo.
Hemos disfrutado de una intensa jornada off road al volante de un vehículo realmente confortable, aunque en las plazas traseras sí que cede algún punto en este aspecto. Al día siguiente, ya sobre asfalto, recorremos otros 120 kilómetros hasta Tanger para completar esta Amarok Adventure Tour que nos ha dejado un gran sabor de boca al volante de este pick-up de lujo. La marca alemana tiene un gran vehículo, sin duda.
Fotos: Volkswagen.
Volkswagen Amarok Dark Label










Amarok Adventure Tour













