Vmoto CU: el scooter eléctrico que revive el Vespino con pedales opcionales y carga rápida.
La fiebre por la micromovilidad urbana no da tregua. Vmoto acaba de presentar sus nuevos CU y CUmini, dos scooters eléctricos ligeros que reinterpretan el espíritu del clásico Vespino con tecnología actual. Y sí, lo han hecho con un guiño que pocos esperaban: un kit de pedales opcional para emergencias, rescatando la movilidad de antaño pero con batería.
Tecnología sin barreras: lo que ofrecen los Vmoto CU y CUmini
Vmoto ha apostado por simplificar la experiencia sin renunciar a detalles avanzados. La carga es tan sencilla como la de un smartphone: el cable se conecta directamente a una toma doméstica y en pocas horas tienes listas las baterías de iones de litio. No necesitas estación especial ni instalación compleja; ese es el gran punto a favor para quienes no tienen garaje propio.
El arranque se hace mediante tecnología NFC: basta con acercar la tarjeta o el móvil al escudo. Ambos modelos comparten dimensiones compactas, peso reducido —el CUmini ronda los 50 kg— y una altura de asiento baja que facilita el apoyo de cualquier talla. Vmoto, que ya distribuye en más de 35 países, promete un vehículo apto para todos los carnets, incluso sin licencia específica en algunos mercados. Ágil, directo y sin pretensiones: así se define la gama CU.
Del Vespino eléctrico al día a día: cómo se conducen y para quién son
Dejémoslo en un ‘ya veremos’. Lo cierto es que el kit de pedales de emergencia solo está disponible en el CUmini y, según la marca, está pensado para esos momentos en que la batería dice ‘hasta aquí’. Recupera la idea de los ciclomotores de los 90, pero ahora con motor eléctrico silencioso y cero emisiones. Eso sí, no esperes hacer ejercicio: los pedales no sustituyen al acelerador, son un plan B sin más pretensiones.

En ciudad, la agilidad se impone. La suspensión básica absorbe los baches habituales y la dirección es ligera, perfecta para callejear. La autonomía anunciada ronda los 50-60 kilómetros, suficiente para trayectos diarios de ida y vuelta al trabajo o a la universidad. La velocidad máxima se queda en 45 km/h, así que está orientado a núcleos urbanos y no a circunvalaciones. Para el motorista que viene de una moto tradicional, la ausencia de ruido y vibraciones puede desconcertar al principio, pero se acostumbra rápido. El arranque NFC te hace sentir que llevas un dispositivo más en el bolsillo: una tarjeta y a rodar.
Un detalle importante: el scooter incluye conectividad básica y un pequeño display LCD que muestra velocidad, nivel de carga y modo de conducción. Nada de complicaciones. La idea, insiste Vmoto, es democratizar la movilidad eléctrica y atraer incluso a quienes nunca se han planteado una moto como alternativa al coche o al transporte público. Ligereza, silencio y ese punto retro de los pedales lo convierten en un vehículo con personalidad.
Score Motor16
Nota: 8/10
- Lo mejor: Diseño accesible, carga doméstica y el guiño nostálgico de los pedales.
- Lo peor: Autonomía justa para usos más allá del centro y velocidad limitada a 45 km/h.
- Cómo se siente: Ágil, fácil y con una aceleración inicial viva; se aparca en un pañuelo.
Tu Mecánico de Confianza
- Autonomía realista: 50 km en modo normal, algo menos en invierno. Ideal para un trayecto urbano diario y recarga cada noche.
- Carga: Cable estándar, enchufe doméstico. Tiempo de carga completa alrededor de 5 horas.
- Mantenimiento: Sin cambios de aceite ni filtros. Neumáticos, pastillas de freno y tensión de la cadena —si lleva— lo único a vigilar.
- Kit de pedales: Se instala en 10 minutos y permite seguir avanzando cuando la batería se agota. Recuerda que no es una bicicleta: solo para tramos cortos hasta un enchufe.

