Stellantis lanzará en 2028 el coche eléctrico barato y fabricado en Italia que amenaza al Twingo de Renault

La planta de Pomigliano d'Arco ensamblará un urbano que puede vestir las marcas Fiat, Citroën u Opel. Llegará con retraso a un segmento ya poblado por el Twingo y la amenaza china.

El grupo que dirige John Elkann ha puesto fecha a su eléctrico asequible: 2028. La planta de Pomigliano d’Arco será el epicentro de un proyecto que aspira a ser la réplica italiana al Twingo de Renault, pero que llega con el calendario en contra.

Stellantis ha confirmado que el proyecto E-Car—bautizado con la ‘E’ de europeo, eléctrico y emocionante—se ensamblará en la planta napolitana, donde actualmente se produce el Fiat Panda. La elección no es casual: el grupo quiere vincular el nuevo urbano con el legado de los coches pequeños accesibles que han hecho famosa a la factoría. La estrategia pasa por una plataforma compartida que permita vestir al modelo con las insignias de Fiat, Citroën y Opel, aunque todavía no se ha detallado qué marcas tendrán su versión. La referencia al mítico Citroën 2CV flota en el ambiente.

La producción arrancará en 2028, lo que obliga a una puesta a punto acelerada. Stellantis ha indicado que recurrirá a socios externos para el desarrollo tecnológico, posiblemente Leapmotor, con el objetivo de reducir costes y plazos. Sin embargo, el grupo no ha dado cifras de precio, autonomía ni potencia. Solo la promesa de que será un peldaño por debajo del actual Citroën ë-C3, que parte de los 23.000 euros.

Publicidad

Pomigliano, la fábrica que aspira a revivir el coche popular europeo

La planta de Pomigliano d’Arco tiene un historial ligado al Fiat Panda y al antiguo Alfa Romeo Alfasud. Stellantis quiere explotar esa herencia para dar al E-Car un aura de ‘coche del pueblo’. El anuncio, filtrado tras la junta de accionistas, revela que el proyecto se beneficiará de las nuevas categorías europeas para vehículos de hasta 4,2 metros, pensadas para eléctricos urbanos. Esa ventana regulatoria abre la puerta a un vehículo con precios que, según fuentes internas, rondarían los 16.000 euros en su versión más básica, aunque la compañía no lo ha ratificado.

La arquitectura simplificada del E-Car se apoyará en componentes de Leapmotor, socio estratégico de Stellantis. Eso abarata el desarrollo pero plantea dudas sobre el margen operativo: los sindicatos italianos ya han advertido que un precio muy bajo podría tensionar las condiciones laborales en Pomigliano. La dirección, de momento, guarda silencio sobre las cifras concretas de rentabilidad.

Llegar tarde a un segmento que en 2028 estará plagado de alternativas

El mayor riesgo del proyecto E-Car no está en su concepción, sino en el calendario. Para cuando las primeras unidades salgan de Pomigliano, el mercado de los eléctricos urbanos llevará varios años madurando. El Renault Twingo eléctrico ya es una realidad asequible—menos de 20.000 euros sin ayudas—y Dacia prepara su propio urbano para 2027, fabricado en Eslovenia, con un precio que podría rondar los 18.000 euros antes de subvenciones. Esas cifras marcarán el suelo que Stellantis estará obligado a perforar.

Incluso los fabricantes chinos, que inicialmente jugaban la baza del bajo precio gracias a la producción en su país, estarán para entonces en una posición mucho más más sólida. BYD avanza en la construcción de su planta en Hungría y modelos como el Dolphin Surf tendrán costes de producción europeos que podrían traducirse en precios finales muy competitivos, más aún si el Plan Auto+ pondera la fabricación local. El tiempo no juega a favor de Stellantis en esta partida.

17 MILLONES STELLANTIS VIGO 8 Motor16
Stellantis Vigo. Foto: Stellantis

Análisis de Impacto Motor16

En la sección de análisis de Motor16, desglosamos el movimiento en tres claves:

  • Dato de mercado: El segmento A eléctrico europeo podría alcanzar los 400.000 unidades anuales en 2028, según proyecciones de ACEA. Renault aspira a una cuota del 15% con el Twingo; Stellantis, con sus múltiples marcas, podría capturar hasta el 20% si logra un precio competitivo.
  • El rumor del paddock industrial: Las fuentes internas de Stellantis consultadas por este medio apuntan a que el proyecto E-Car se apalancará en la arquitectura simplificada de Leapmotor, prescindiendo de elementos de confort para mantener el coste bajo control. La decisión de no hacer pública ninguna cifra preocupa a los sindicatos italianos, que temen que el bajo precio implique una presión adicional sobre los márgenes de la planta de Pomigliano.
  • Veredicto: Stellantis acierta al apostar por un eléctrico de bajo coste y producción europea, pero el calendario resta contundencia a la jugada. Para 2028, Renault tendrá dos generaciones de ventaja en el segmento, Dacia habrá lanzado su propia alternativa y los fabricantes chinos contarán con fábricas europeas que dulcifiquen sus precios. La planta de Pomigliano necesitará una producción a pleno rendimiento y unos precios que realmente rompan el suelo del mercado para que este movimiento no se quede en un brindis al sol.