Cuando Sonderwunsch hace magia y devuelve a la vida el Porsche Cayenne que nadie quería comprar

Cuando Porsche lanzó el extraordinario Cayenne GTS fueron muy pocos los clientes que se decantaron por un cambio manual de 6 velocidades. El que usa esta maravilla puesta a tono por Sonderwunsch.

¿Puede un Porsche Cayenne de primera generación volver a ser aún más deseable que el mismo día en que salió de la fábrica? La respuesta es un rotundo sí. Porsche Sonderwunsch, la división que convierte fantasías automovilísticas en realidad, acaba de demostrarlo con un proyecto que ha dejado boquiabiertos a los amantes de los modelos de la firma de Zuffenhausen: un Cayenne GTS del año 2009 que ha sido debidamente restaurado hasta el último tornillo y transformado en una pieza irrepetible.

El protagonista pertenece al empresario y coleccionista estadounidense Phillip Sarofim, un nombre conocido en el mundo de los ‘youngtimers’. Sarofim envió directamente a Zuffenhausen su preciado Cayenne GTS con algo más de 80.000 kilómetros y una sola condición inamovible: que conservara la bola de remolque para seguir tirando de su caravana Airstream. Por lo demás, carta blanca absoluta al artesanal equipo de Sonderwunsch.

Sonderwunsch eligió el color Blackolive de la gama Paint to Sample

2009 Porsche Cayenne GTS Sonderwunsch. Imagen delantera.
Foto: Porsche

El resultado es un vehículo que parece recién salido de un sueño retro-futurista. La carrocería de este Porsche Cayenne GTS se viste del exclusivo tono Blackolive proveniente de la gama Paint to Sample. Se trata de un verde oscuro casi negro que cambia según la luz y que evoca los colores militares de los años ‘70, pero con una elegancia que solo la división de personalización de la compañía alemana sabe conseguir. Los bajos, las taloneras y las llantas van en negro mate, mientras que unos neumáticos de corte off-road y con generosos tacos le dan un toque aventurero a esa versión que en su día nació para ofrecer una dinámica de deportivo.

Publicidad

Este Cayenne tiene un detalle en común con el 1% de los GTS

2009 Porsche Cayenne GTS Sonderwunsch. Imagen trasera.
Foto: Porsche

Bajo el capó de este particular proyecto late el bloque que muchos consideran el alma del Porsche Cayenne GTS de primera generación: el V8 atmosférico de 4.8 litros que entrega 405 CV de potencia a 6.500 rpm y 500 Nm de par motor a 3.500 rpm. Y que por si no fuera suficiente, emana un sonido que pone los pelos de punta. Pero lo que verdaderamente hace especial a la última joya que ha pasado por los talleres de Sonderwunsch es que viene acompañado de un detalle que en su día casi ningún cliente de este modelo elegía. Hablamos de un cambio manual de 6 velcidades.

Concretamente la firma de Zuffenhausen comenta que más del 99% de los compradores de un Porsche Cayenne GTS de primera generación apostaron por la transmisión automática Tiptronic de 6 velocidades, lo que convierte a esta criatura en toda una rareza cuyos 2.300 kilos de peso se han convertido en puro oro, multiplicando su precio. Y no digamos ya al pasar por las manos de la división Sonderwunsch para jugar en otra liga.

Sonderwunsch elige materiales y colores de los años ’70 para este Cayenne

2009 Porsche Cayenne GTS Sonderwunsch. Imagen interior.
Foto: Porsche

Los chicos de Sonderwunsch no solo han trabajado en el exterior de este maravilloso Porsche Cayenne GTS, porque abrir la puerta es como entrar en una auténtica cápsula del tiempo con billete solo de ida. Los asientos, la consola central, el salpicadero y los paneles de las puertas se visten con un suave cuero English Green, un verde profundo y cálido que combina a la perfección con las inserciones de tela Pasha en patrón ajedrez negro y verde oliva, el mismo tejido y los mismos colores que Porsche utilizó en los 911 de los ‘70.

Los artesanos de Sonderwunsch han querido ir aún más allá y se han esmerado con particulares detalles como la guantera, cuyo interior ha sido tapizado con esa icónica tela Pasha. Los tiradores de las puertas, los marcos de las salidas de ventilación y molduras decorativas son de aluminio cepillado claro, creando un contraste limpio y contemporáneo que eleva el conjunto a categoría de alta costura.

Este maravilloso Porsche Cayenne GTS ha sido presentado oficialmente en el Icons of Porsche Festival que se celebra en Dubái, el mayor evento automovilístico de Oriente Medio, donde ha tenido una acogida fue apoteósica. Y es que los maestros de Sonderwunsch no dan puntada sin hilo, eligiendo dicho escenario para dar a conocer sus proyectos, que van mucho más allá de los detalles de personalización directamente de fábrica.

Sonderwunsch: tres caminos para hacer realidad tus locuras

2009 Porsche Cayenne GTS Sonderwunsch. Imagen frontal.
Foto: Porsche

Y es que el programa Sonderwunsch se ha convertido en la varita mágica con la que Porsche agasaja a esos clientes más inconformistas. Y funciona en tres niveles:

Publicidad
  • Factory Commission: personalización extrema para coches nuevos.
  • Factory Re-Commission: exactamente lo que ves aquí, restauración total y transformación de modelos ya existentes.
  • Factory One-Off: creación de piezas únicas que ni siquiera existen en catálogo.

Alexander Fabig, jefe de Individualización y Porsche Classic, lo resume a la perfección: «Hasta ahora habíamos centrado los Re-Commission en clásicos o rarezas como el Carrera GT. Que hayamos sido capaces de tomar un Cayenne de 16 años, dejarlo como nuevo y convertirlo en algo irrepetible demuestra hasta dónde puede llegar la pasión de nuestros clientes».

¿Cuánto cuesta soñar en grande?

2009 Porsche Cayenne GTS Sonderwunsch. Imagen detalle.
Foto: Porsche

Como suele ser habitual en este tipo de proyectos, la compañía alemana no suelta prenda sobre la factura final, pero fuentes cercanas hablan de que la división Sonderwunsch ha emitido una factura de seis dígitos altos solo por el trabajo efectuado, que también puede variar desde meses hasta años, según la locura que tengas en mente.

Publicidad

Eso es mucho más de lo que te puede costar un Porsche Cayenne GTS de primera generación en perfecto estado de revista. Pero igual por esa cantidad no te puedes hacer con una rareza como la de Sarofim. No lo digo por haber pasado por manos de Sonderwunsch, sino por tener tres pedales. Bueno, en realidad son cuatro, porque el freno de mano en esta generación, era más bien de pie.

Fotos: Porsche