El 48% de los turismos que circulan por las carreteras españolas ya ha superado los 15 años de antigüedad, según el Informe de Datos de Parque Circulante 2026 elaborado por la Asociación Nacional de Comerciantes de Equipos, Recambios, Neumáticos y Accesorios para Automoción (ANCERA) en colaboración con AutoInfor. Esta realidad, que afecta a prácticamente la mitad del parque automovilístico, está transformando de forma silenciosa el mercado del seguro de coche. Las pólizas a todo riesgo se encarecen, las reparaciones cuestan más y muchos conductores se ven abocados a coberturas básicas para no ahogar su bolsillo.
Por qué un coche veterano dispara la prima del seguro
La mecánica es sencilla: a más años, más desgaste. Un vehículo con quince o más temporadas a sus espaldas acumula más averías, sus piezas pueden ser más difíciles de localizar en los canales oficiales y su tecnología de seguridad está alejada de los estándares que protegen a los modelos más nuevos. Todo ello se traduce en un mayor coste de reparación y, en consecuencia, en un incremento de la siniestralidad que las aseguradoras trasladan a las primas del seguro a todo riesgo.
El informe de ANCERA no solo revela una cifra de envejecimiento alarmante, sino que pone sobre la mesa un efecto en cadena: el 48% de coches con más de 15 años supone un volumen de siniestros potenciales que tensiona las cuentas técnicas del sector. De hecho, para un mismo modelo de coche, pasar de cinco a quince años puede disparar la prima anual de un todo riesgo hasta en un 30% o 40%, simplemente porque el coste medio de las piezas de carrocería o de un cambio de lunas se multiplica cuando el vehículo deja de ser corriente.
Eso sí, conviene aclarar que el encarecimiento no afecta por igual a todas las modalidades. La subida se concentra en las coberturas que incluyen daños propios; el seguro a terceros básico apenas nota la edad del coche, porque su coste depende sobre todo del perfil del conductor y de la potencia del vehículo, no tanto de la facilidad para repararlo.
Cómo pagar menos por tu seguro si tu coche tiene más de 15 años
La buena noticia es que un coche longevo no tiene por qué condenarte a una prima desorbitada. La clave está en ajustar la póliza a lo que realmente necesitas y en mover ficha antes de que llegue la renovación automática. Un primer paso es comparar precios entre compañías: en un mercado tan competitivo como el español, la horquilla de precios para un mismo vehículo puede superar los 200 euros anuales.
Para muchos conductores con coches de más de quince años, la opción más inteligente es saltar del todo riesgo al seguro a terceros ampliado, que suma lunas, asistencia en viaje y responsabilidad civil suficiente. Si el valor venal del coche ronda los 2.000 o 3.000 euros, pagar un todo riesgo con franquicia alta puede no compensar: entre la franquicia y la prima extra, el desembolso casi iguala el valor de mercado del vehículo. Otras vías de ahorro pasan por declarar un kilometraje bajo si el coche se usa poco, contratar un seguro de pago por uso, o vincular la póliza del coche con la del hogar para beneficiarse de descuentos por multiasegurado.
Un coche veterano bien mantenido y con las coberturas justas puede tener un seguro tan asequible como el de uno de cinco años, siempre que sepas dónde mirar y qué dejar fuera.
Un problema estructural que pide soluciones activas
El envejecimiento del parque no es solo una cuestión de primas más caras. Detrás hay un lastre para la seguridad vial —los coches más viejos carecen de sistemas como el control de estabilidad o el asistente de frenada— y un freno para los objetivos de descarbonización. La propia ANCERA insiste en que la tasa de renovación sigue lejos de lo que exige una movilidad más limpia y segura, y aunque los programas de achatarramiento han existido en el pasado, hoy no hay un plan nacional de incentivos suficientemente ambicioso que acelere el relevo generacional.
Mientras ese escenario no cambie, la responsabilidad recae en el conductor. Revisar cada año la póliza antes de que se renueve automáticamente, solicitar varios presupuestos y eliminar coberturas que el coche ya no necesita son gestos que pueden rebajar la factura anual entre 100 y 300 euros. Además, mantener al día las revisiones mecánicas y de neumáticos reduce el riesgo de averías y, por tanto, el impacto en la prima futura.
El horizonte invita a pensar en el medio plazo: si la electrificación y las ayudas a la compra ganan tracción en los próximos años, el parque podría empezar a rejuvenecerse, lo que aliviaría la presión sobre las primas. Hasta entonces, la mejor defensa es una póliza bien elegida.
📌 El seguro al detalle
- Qué ofrece este análisis: una radiografía clara del impacto que tiene la edad del vehículo en el precio del seguro, con estrategias concretas para reducir la prima sin perder la protección esencial en coches de más de 15 años.
- A quién va dirigido: conductores con coches veteranos (15 años o más) que quieran ahorrar en su póliza, y también a quienes estén planteándose cambiar de cobertura en la próxima renovación.
- Cuánto cuesta: el ahorro potencial de un cambio de modalidad o de compañía puede oscilar entre 100 y 300 euros anuales, según el perfil del conductor, el kilometraje y el valor del vehículo.

