Retromobile desembarca en Nueva York con los Porsche de Jerry Seinfeld y las motos de Billy Joel

El certamen neoyorquino reúne del 19 al 22 de noviembre colecciones privadas, coches artísticos y una subasta sin reserva de más de 70 lotes. Las entradas cuestan desde unos 63 euros.

Retromobile desembarca por primera vez en Nueva York: del 19 al 22 de noviembre, el Javits Center acogerá su edición americana.

Y lo hace con un argumento de peso: entre los cientos de coches que ocuparán el recinto estarán varios Porsche de la colección privada de Jerry Seinfeld. La organización del salón lo ha confirmado, y el cómico abre así un garaje que hasta ahora solo tenía epicentro en París.

La pieza más valiosa en términos históricos es el Porsche 908/03 con el que Jo Siffert y Brian Redman se impusieron en la 54ª Targa Florio, en mayo de 1970. A su lado viajará un 550 Spyder, el deportivo ligero que convirtió a la marca alemana en leyenda de la resistencia. Ninguno de los dos suele exponerse en público.

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El resto del cartel tampoco invita a quedarse en casa. En la sala principal aparecerán un auténtico GM Futurliner —el autobús promocional con el que General Motors recorrió Estados Unidos en los años cincuenta—, un Jaguar XKSS de 1957, uno de los deportivos más escasos fabricados en Reino Unido, un Alfa Romeo Tipo 33 Stradale y un Talbot-Lago de 1947 de proporciones perfectas.

Ahí está la gracia del certamen: casi todo lo expuesto pertenece a colecciones particulares y rara vez se deja ver. No es un salón de marca ni una feria de novedades, sino un escaparate de patrimonio privado que abre durante cuatro días.

Ver un 908/03 de 1970 junto a un Jaguar XKSS solo ocurre en muy pocos lugares del mundo, y casi nunca con tres semanas de antelación.

Los Porsche de Seinfeld y el resto del cartel

La segunda gran atracción neoyorquina llega sobre dos ruedas. La casa de subastas oficial del salón sacará a la venta más de 70 lotes de la colección de motos de Billy Joel, y lo hará por completo sin reserva: todas las piezas se venderán, salga el precio que salga. Las pujas se celebran el viernes 20 y el sábado 21 de noviembre.

La moto más emotiva es una Triumph Bonneville T140 de 1978, con una estimación de entre 9.000 y 13.500 euros (10.000 a 15.000 dólares). No es una unidad cualquiera: el Madison Square Garden se la regaló al músico por su 150º concierto con todas las localidades vendidas, un registro que nadie ha igualado en ese pabellón. La moto luce una decoración encargada expresamente y se entrega con un casco a juego en el que figuran todos los conciertos que Joel dio allí, con su año.

El catálogo se completa con una Ducati 900 Mike Hailwood Replica de 1982, entre 13.500 y 22.500 euros (15.000 a 25.000 dólares), que conmemora la victoria del piloto británico en el TT de la Isla de Man de 1978, y con una Ducati 750 Sport de 1975 restaurada, entre 22.500 y 31.500 euros (25.000 a 35.000 dólares).

Las motos de Billy Joel, a subasta sin reserva

salón coches clásicos Nueva York

El capítulo más contemporáneo lo firma una exposición de coches artísticos. Cuatro nombres resumen medio siglo de cultura pop:

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  • El Land Rover Series III de 1971 de Keith Haring.
  • El BMW forrado de piezas de Lego de Ai Weiwei.
  • El Packard de 1937 de Shepard Fairey.
  • El Maybach 57 de 2004 que apareció en el videoclip de ‘Otis’.

Alrededor de la muestra, el salón reúne una nómina de comerciantes y clubes difícil de resumir: desde la firma francesa Girardo & Co., que cruzará el Atlántico con una selección de Ferrari históricos, hasta plataformas de subasta como Mecum o Bring a Trailer, pasando por Le Mans Classic, el Revs Institute de Florida, los especialistas en Mercedes Gullwing de HK Engineering o los argentinos de Pur Sang, creadores de réplicas de Bugatti y Alfa Romeo 8C.

Arte sobre ruedas y comercio de alto nivel

Si alguien valora cruzar el charco, el dato práctico es que las entradas están a la venta desde unos 63 euros (70 dólares) en la web oficial del certamen. Un acceso barato para el volumen de coches que se concentra: cientos de unidades, concesionarios internacionales y una subasta de dos días.

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Por qué esta cita importa al aficionado español

El movimiento dice bastante del sector. Una feria nacida en París que lleva décadas siendo la referencia europea del clásico ha decidido abrir mercado en Estados Unidos, y eso confirma que el coleccionismo de alto nivel se ha globalizado: los compradores ya no miran fronteras y las pujas se siguen por internet desde cualquier país. El formato sin reserva de la subasta de motos es, además, el mejor termómetro posible, porque obliga al mercado a poner precio a cada pieza sin red de seguridad.

Para el aficionado español, la convocatoria tiene dos lecturas. La primera es de agenda: quien planifique un viaje a Nueva York en esas fechas puede sumar el salón a la escapada. La segunda es de espejo: el calendario español de clásicos tiene certámenes consolidados, pero el volumen de colecciones privadas internacionales que se mueve en el Javits Center no tiene equivalente sencillo aquí. Si la edición americana funciona, es razonable pensar que más ferias europeas ensayen el salto.

El próximo hito ya está marcado: París, del 3 al 7 de febrero de 2027 en Paris Expo Porte de Versailles. Hasta entonces, la cita de noviembre servirá para medir cuánto peso real tiene el coleccionista estadounidense y si el modelo de exposición de garajes privados funciona igual de bien a un lado y a otro del Atlántico.

📌 Datos clave internacional

  • La cifra a enmarcar: más de 70 lotes de la colección de Billy Joel salen a subasta sin reserva, con estimaciones que van de los 9.000 a los 31.500 euros.
  • Consejo práctico: si viajas a Nueva York entre el 19 y el 22 de noviembre, compra la entrada en la web oficial del salón (desde unos 63 euros) y guarda el viernes 20 o el sábado 21 para la subasta, el momento de mayor ambiente.
  • Así te afecta: el desembarco americano de una feria europea confirma que el mercado de clásicos ya no entiende de fronteras; los precios que se marquen en estas pujas acabarán influyendo en las tasaciones que veas en España.