Tesla activa en China dos campañas de retirada que afectan a 5,72 millones de vehículos y priorizan la actualización OTA (over the air) frente al taller.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: Tesla resuelve dos campañas de revisión masivas en China con actualización inalámbrica y etiquetado, un modelo que reduce la indisponibilidad para flotas corporativas.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: la segunda campaña elimina la cita de taller; la primera solo exige etiquetado cuando no está instalado. En contra: queda por confirmar el plazo de cierre del etiquetado físico y el calendario de coordinación para flotas grandes.
- Datos técnicos clave: 2.975.910 vehículos en la primera campaña; 2.740.642 en la segunda; 5.716.552 en total; inicio de la primera el 25 de septiembre de 2026; segunda de efecto inmediato.
Dos campañas, dos soluciones de intervención
Según los planes presentados por la compañía ante la Administración Estatal para la Regulación del Mercado de China, la primera campaña, con inicio el 25 de septiembre de 2026, afecta a 2.975.910 vehículos y responde a un problema de seguridad pasiva: las manijas mecánicas de emergencia de las puertas pueden ser difíciles de identificar y accionar porque su color se confunde con el de los acabados interiores.
En una colisión grave que provoque un fallo del sistema de bajo voltaje, esa dificultad puede retrasar la apertura de puertas y complicar las labores de rescate.
La solución combina dos vías. Tesla colocará etiquetas de advertencia gratuitas, aunque algunas unidades ya las llevan y no necesitarán nueva instalación, y actualizará por OTA el software de control de las ventanas. El objetivo es que, tras un accidente, las ventanas desciendan de forma automática y se reduzca el riesgo de quedar atrapados.
El desglose de unidades incluidas en esta primera intervención es el siguiente:
- 973.156 Model 3 de producción nacional
- 1.956.713 Model Y de producción nacional
- 35.590 Model 3 importados
- 8.328 Model X importados
- 2.123 Model S importados
La segunda campaña, de efecto inmediato, suma otros 2.740.642 Model 3 y Model Y fabricados en China. Aquí el origen es distinto: el mecanismo de control de la atención puede no alertar suficientemente al conductor de la necesidad de apartar la vista cuando se activan la dirección asistida o los sistemas combinados de asistencia a la conducción. Tesla actualizará el software de forma gratuita mediante OTA, incorporará una cámara en el habitáculo y reforzará la monitorización del par de dirección.
Si el conductor no reacciona a tiempo, aumenta el riesgo de colisión, según la propia compañía.
La actualización inalámbrica elimina la cita de taller en la mayor parte del proceso y reduce la indisponibilidad para el gestor.
Lo que cambia para un gestor de flotas
Para un gestor de flotas que opera vehículos corporativos de la marca, estas campañas confirman una tendencia: la actualización OTA pasa de ser un extra tecnológico a una herramienta de mantenimiento remoto. La segunda campaña no exige desplazamiento al servicio oficial; la primera, en cambio, depende de si el vehículo ya tiene la etiqueta instalada.
Ese matiz importa. Una flota con unidades Model 3 y Model Y de producción nacional puede gestionar la segunda campaña sin inmovilizar vehículos; en la primera, conviene revisar qué unidades necesitan el etiquetado físico y planificar la pasada por taller una sola vez. El impacto en disponibilidad, coste y planificación de rutas es menor que en una retirada convencional con sustitución de componentes.
Otro punto a vigilar es la comunicación con los conductores. La nueva monitorización mediante cámara en el habitáculo y el mayor control del par de dirección cambian el comportamiento del sistema de asistencia; el conductor debe saber que la alerta será más activa y que el vehículo puede reclamar atención visual con más insistencia.
Qué vigilar a partir de septiembre
La primera campaña arranca el 25 de septiembre; la segunda ya está en marcha. Para un gestor de flotas con unidades Tesla en China, el plan de acción es simple: verificar por número de bastidor si cada vehículo está incluido, revisar la presencia de etiquetas y programar el taller solo para las unidades que lo necesiten. La actualización OTA se puede comprobar desde el sistema de gestión remota, sin esperar una notificación postal.
El volumen de 5,72 millones de vehículos sitúa esta retirada entre las mayores gestionadas por una marca en China. La reducción de la indisponibilidad es clara en la segunda campaña, totalmente inalámbrica, y parcial en la primera: el etiquetado puede exigir una visita, pero el software se actualiza sin sustituir piezas.
La cuestión pendiente es la coordinación entre Tesla y los operadores de flotas. No se detalla un calendario específico por mercado ni se confirma el plazo de cierre de la campaña de etiquetado, más allá del inicio. Para flotas con cientos de unidades, agrupar las inspecciones por lote —por número de chasis o por ubicación— seguirá siendo responsabilidad del gestor.
El próximo hito es el 25 de septiembre de 2026, cuando comienza la intervención sobre los sistemas de apertura de emergencia. A partir de ahí, el histórico de actualizaciones OTA quedará registrado en el sistema de diagnóstico remoto: un dato operativo más para el mantenimiento preventivo de flotas conectadas.

