Sus dos accidentes no han sido excusa para que este McLaren F1 GTR haya superado los 30 millones

Se sabía que este impresionante McLaren F1 GTR se iba a convertir en la estrella de la subasta organizada por RM Sotheby’s en Monterey. Y claramente así ha sido al convertirse en el vehículo ‘Made in UK’ más caro de la historia.

Existen automóviles que parecen vivir varias vidas. El McLaren F1 GTR que perteneció a Nick Mason, baterista de Pink Floyd, es uno de ellos. Ha pasado por circuitos, por manos expertas, por talleres de restauración… y también por dos accidentes que podrían haber marcado su destino. Pero no lo hicieron. Este pasado fin de semana, el chasis 10R volvió a demostrar que el extraordinario McLaren F1 juega en una liga distinta: se vendió por una cifra récord que lo convierte en el F1 más caro jamás subastado y, además, en el coche británico más valioso vendido en una puja pública. Su precio final, comisiones incluidas, ascendió a 34.655.000 dólares (29.950.000 euros), una cantidad que confirma que la leyenda del F1 no conoce límites.

El atractivo del McLaren F1 es universal, pero el GTR de Mason añade una capa extra de exclusividad. No es un F1 cualquiera: es uno de los nueve ejemplares fabricados en el año 1996, un vehículo nacido originalmente para la competición y utilizado inicialmente por la firma de Woking como herramienta promocional. Su historia en competición comenzó con 12 horas de exhaustivas pruebas ‘non stop’ en abril de 1996, como preparación para las 24 Horas de Le Mans. Aunque no llegó a competir, su presencia en la preclasificación de la carrera más famosa del mundo fue suficiente para cimentar su aura. El chasis 10R no necesitó ganar para convertirse en icono: le bastó con estar allí.

Antes de vendérselo a Mason, este McLaren F1 GTR tuvo que adaptarse para la calle

1998 McLaren F1 GTR. Nick Mason. Imagen trasera.
Foto: RM Sotheby’s

Tras su etapa en las manos de la compañía británica, este McLaren F1 GTR pasó a manos de Nick Mason, que lo sumó a una colección que parece un museo rodante: Bugatti Type 35, Jaguar D-Type, Porsche 962, Ferrari 250 GTO… y esta maravilla de la ingeniería, que pronto se convirtió en una de sus piezas más queridas. Pero antes de todo ello, McLaren lo tuvo que adaptar para uso en carretera y Lanzante, el especialista británico que conoce el F1 como nadie, asumió su mantenimiento.

Publicidad

Pero incluso los iconos tropiezan. El primer accidente llegó en el año 2009, cuando un periodista perdió el control y terminó en un campo de trigo. Lanzante reconstruyó el vehículo con su habitual precisión para que todo siguiera su curso normal. Como si nada hubiera pasado. El segundo golpe llegó en el año 2017, durante el Goodwood Members’ Meeting, cuando Mason lo estrelló contra un muro de neumáticos. Otra vez, Lanzante devolvió su McLaren F1 GTR a su estado original. Dos accidentes, dos resurrecciones. Y ninguna afectó a su valor.

Lanzante se ha encargado de mantenerlo y de repararlo tras sus dos accidentes

1998 McLaren F1 GTR. Nick Mason. Imagen interior.
Foto: RM Sotheby’s

De hecho, el accidentado historial del vehículo de Mason parece haber reforzado su mito. Como ya ocurrió con otros F1 maltrechos —incluido el famoso ejemplar de Rowan Atkinson— el mercado ha demostrado que un accidente no es suficiente para reducir el atractivo de uno de los superdeportivos más deseados del planeta. El McLaren F1 es un automóvil que trasciende su condición física: es una pieza de historia, una obra de ingeniería y un símbolo de una época irrepetible.

La venta de este pasado fin de semana lo confirma. El chasis 10R no solo alcanzó un precio récord, sino que dejó claro que el McLaren F1 sigue siendo el rey absoluto de las subastas. Su combinación de exclusividad, pedigrí en competición, conexión con Pink Floyd y un pasado tan intenso como su sonido lo convierten en un objeto de deseo que parece inmune al paso del tiempo. Ahora, convertido en el F1 más caro jamás vendido, comienza una nueva vida en manos de su nuevo propietario.

Cinco claves del McLaren F1 GTR de Nick Mason

Chasis 10R como uno de los nueve fabricados en 1996.
Pedigrí en Le Mans con pruebas y preclasificación histórica.
Dos accidentes y dos restauraciones impecables.
Colección legendaria que refuerza su valor cultural.
Récord absoluto en subasta para un coche británico.