El recall del Toyota C-HR eléctrico afecta a unas 10.000 unidades por un fallo de software que puede cortar la potencia.
Así lo ha confirmado el propio fabricante en su aviso de revisión para Norteamérica. El problema aparece, sobre todo, cuando la batería está ya muy cargada y la frenada regenerativa recupera más energía de la cuenta. El exceso de carga obliga al sistema de propulsión a desconectarse por seguridad, con la consiguiente pérdida de potencia y un riesgo mayor de accidente a velocidad alta. Basta, por tanto, un escenario tan cotidiano como afrontar un descenso largo con la batería ya llena para que el fallo se manifeste.
Qué falla exactamente en la batería del C-HR
La frenada regenerativa convierte la energía cinética en electricidad para recargar la batería cuando levantas el pie del acelerador o pisas el freno. Es una solución eficiente, pero en este caso el software de gestión no corta bien la energía cuando la batería ya está al límite. La sobrecarga puede provocar que el inversor o la electrónica de control detengan el sistema de propulsión.
Lo importante aquí es que el fallo no es mecánico, sino de programación. Por eso, la reparación no exige desmontar la batería ni sustituir celdas: basta con actualizar la centralita electrónica del vehículo. Eso reduce tiempo y coste para el propietario.
El hecho de que el fallo aparezca con la batería ya llena explica por qué no todos los conductores lo notan. En trayectos urbanos con recargas frecuentes la batería rara vez llega al máximo, pero en trayectos largos con frenadas continuadas el margen se estrecha.
En un coche eléctrico, una sobrecarga de batería no es una simple advertencia: puede desconectar el motor en plena marcha y comprometer la frenada y la seguridad del viaje.
Cómo se corrige el fallo y qué debes saber
Según ha comunicado Toyota, la solución pasa por actualizar el software de la unidad de control electrónica del vehículo eléctrico en un taller oficial. Las cartas de aviso llegarán a los propietarios afectados a principios de noviembre de 2026.
La reparación en taller no sustituye ningún componente de desgaste, por lo que no se espera un cambio de batería ni de frenos. La intervención consiste en actualizar los parámetros de carga y de corte de la regeneración para que la batería deje de recibir energía en exceso.
Se trata de una intervención gratuita, como suele ocurrir en este tipo de campañas de seguridad, y no debería alargarse más allá de una visita de taller. El fabricante no ha detallado tiempos exactos, pero una actualización de software de este tipo se completa normalmente en menos de una hora, con el vehículo conectado al equipo de diagnóstico.
En Norteamérica, la campaña abarca prácticamente todas las unidades del C-HR eléctrico vendidas hasta finales de agosto de 2026. En Europa no consta, por el momento, una llamada a revisión similar, aunque conviene que los propietarios que hayan importado el modelo verifiquen el número de bastidor con la red oficial.

Qué implica para los eléctricos y para el propietario
El aviso de Toyota refleja la complejidad de la electrónica de los coches eléctricos. No se trata de un desgaste de piezas, sino de un error de programación que puede liberar energía de más durante la frenada regenerativa. Para el propietario, la lección es clara: ante un aviso de revisión de este tipo, conviene atenderlo con agilidad aunque no haya síntomas evidentes.
En términos de seguridad, la pérdida de potencia no avisa de forma clara, sobre todo en frenadas prolongadas o con la batería al máximo. Si el coche se apaga en marcha, la mejor reacción es mantener la trayectoria, reducir velocidad de forma suave y buscar un lugar seguro, evitando frenazos bruscos que dejen el vehículo sin capacidad de regeneración.
Si el coche llega de importación y no ha pasado por la red oficial, conviene actualizar los datos de contacto para recibir cualquier aviso futuro. Y no está de más comprobar de forma periódica el estado de la batería y su electrónica en un taller especializado antes de un viaje largo.
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: si tienes un C-HR eléctrico importado o comprado en Norteamérica, verifica el número de bastidor y espera el aviso oficial de Toyota.
- Cómo hacerlo: la actualización de software se realiza en un taller oficial; no intentes manipular la batería ni la centralita por tu cuenta.
- Cuánto cuesta: la intervención debe ser gratuita, porque forma parte de una campaña de seguridad del fabricante, sin pagar por mano de obra ni por el software.

