Mighty Car Mods paga 119.000 AUD por un Holden Monaro CV8 manual y revaloriza el mito

El canal australiano Mighty Car Mods desembolsa 34.000 dólares australianos por un Monaro CV8 manual y reivindica el legado del muscle car fabricado en Adelaida. Una compra que demuestra que aún hay tesoros asequibles en un mercado disparado.

Mighty Car Mods, el canal de culto para los amantes del motor en Australia, ha dado un paso más en su historia de amor con los V8. En su último vídeo, el equipo ha incorporado a su garaje un coche que llevaba años rondando la cabeza de su presentador: un Holden Monaro CV8 de 2004, manual y, como no podía ser de otra forma, en un intenso rojo. La compra, lejos de ser una anécdota, es un termómetro de cómo se ha revalorizado el muscle car fabricado en Australia.

Para entender la obsesión, hay que viajar al momento en que Holden decidió rescatar un nombre mítico. A finales de los años 90, un equipo de ingenieros trabajó en secreto en un concept car que se llevó al Salón del Automóvil. La respuesta del público fue tan abrumadora que General Motors no tuvo más remedio que dar luz verde a la producción. Así nació el Monaro de tercera generación, una máquina que, según detalla el presentador, se fabricó en la misma línea que el Holden Commodore en Adelaida, Australia del Sur, desde 2001 hasta 2006.

Un icono renacido en secreto

El propio canal recuerda que aquella planta, que abrió en 1960 y cerró definitivamente en 2017, fue testigo del último gran coupé australiano. Se produjeron unas 14.000 unidades para el mercado local y otras 40.000 para exportación, muchas de ellas convertidas en Pontiac GTO en Estados Unidos. Para los creadores de Mighty Car Mods, este modelo representa ‘un golpe maestro’ y el último aliento de una industria que supo combinar el músculo americano con el carácter práctico que demandaban los conductores aussies.

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El Monaro que protagoniza el vídeo es un serie tres, la variante más evolucionada, con algunas mejoras en el interior respecto a los primeros modelos. Lo que nunca cambió —bromean— es esa sensación de estar sentado en un taxi. El salpicadero, los plásticos y el aire general recuerdan inevitablemente al Commodore que trasladó a millones de australianos de madrugada. Pero debajo del capó se esconde lo que realmente importa.

El V8 que puso a Australia en el mapa

El motor es un LS1 de 5.7 litros, el bloque de la familia Small Block de General Motors que tantas alegrías ha dado en modificaciones a lo largo de los años. El presentador no duda en calificarlo como ‘probablemente uno de los mejores motores jamás fabricados’. No le falta razón: hablamos de un propulsor que, con unas pocas mejoras básicas, puede entregar una cantidad bestial de potencia. Y en un coche que apenas supera los 1.600 kilos y manda toda la fuerza a las ruedas traseras a través de una caja manual de seis relaciones, la ecuación es devastadora.

Eso sí, el conjunto no es perfecto. El diferencial autoblocante hace su trabajo, pero en curvas cerradas la unidad todavía tiende a levantar una rueda, un detalle que los chicos del canal señalan con una mezcla de frustración y cariño.

‘Es un V8 LS1 de 5.7 litros, probablemente uno de los mejores motores jamás fabricados.’

— Mighty Car Mods

El mercado inflado de los Monaro

La gran sorpresa del vídeo llega con el precio. Mientras los coleccionistas más avispados mantienen los Monaro en cocheras como inversión, con etiquetas que oscilan entre 70.000 y 100.000 dólares australianos, esta unidad se cerró por solo 34.000 AUD (unos 20.500 euros al cambio actual). El segundo dueño lo había cuidado durante 18 años con un historial impecable y apenas unas marcas propias de un coche con dos décadas. ‘Lo compré por la mitad de lo que vale en el mercado’, presume el presentador, que ya tenía en el garaje un Ford Falcon XR8 por el que pagó 12.000 dolares. La broma es inevitable: ¿dónde están los 20.000 dólares extra? En las dos puertas que le faltan al Falcon.

Ese dato pone sobre la mesa una burbuja curiosa. Los Monaro manuales con el LS1 se han convertido en objeto de deseo para una generación que creció viendo las carreras de V8 Supercars y que ahora tiene poder adquisitivo. El canal advierte de que muchos ejemplares están en manos de compradores que ni siquiera los conducen, algo que ellos se niegan a hacer.

Espacio y sombrero Holden: la cara práctica

Lejos de ser un capricho inútil, el Monaro sorprende por su practicidad. Los asientos traseros, aunque angostos, son utilizables y cuentan con un truco que encanta al equipo: la banqueta se abate hacia adelante y deja un hueco enorme por el que cabe casi cualquier cosa. En el maletero, la generosidad es tal que hasta venía con un sombrero Holden de regalo, detalle que celebran entre risas mientras se lo prueban. Esa mezcla de deportividad y sentido común es, precisamente, lo que define al muscle car australiano.

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La unidad concreta, al ser un CV8R, monta las llantas de serie especiales y conserva la placa de matrícula original, un guiño que en Australia suma puntos entre los aficionados. La carrocería, con sus líneas musculosas y las ópticas traseras exclusivas, sigue pareciendo moderna a pesar del paso del tiempo. Pero donde más se nota la edad es, curiosamente, bajo el capó: el LS1, sin las tapas ni el maquillaje de los motores modernos, luce un aspecto casi industrial que contrasta con la pintura impecable del resto del coche.

¿Vale lo que cuesta? La lógica de un capricho

La compra del Monaro por parte de Mighty Car Mods no es solo una adición al garaje. Es una declaración de principios. En un país donde la movilidad eléctrica gana terreno y las marcas locales han desaparecido, hacerse con uno de estos coupés es una forma de preservar una época en la que Australia fabricaba coches con personalidad propia. El hecho de que hayan pagado un precio razonable dentro de la burbuja actual demuestra que todavía quedan oportunidades si se sabe buscar.

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Para el espectador, el vídeo sirve como clase magistral de mercado: los precios se han disparado, pero aún hay propietarios que venden por debajo del valor de colección porque entienden que un coche está para ser conducido. Y eso es justo lo que prometen hacer. ‘Hora de conducirlo como se merece’, sentencian.

Puedes ver el vídeo completo aquí:

Youtube video