GAC Aion Ray 7: el sedán eléctrico que estrena hardware de robotaxi nivel 4 sin conducción autónoma completa

La versión de tracción trasera combina un motor de 241 hp con doble horquilla delante y cinco brazos detrás. La autonomía objetivo alcanza los 700 km CLTC, aunque el consumo de 9,7 kWh/100 km sigue pendiente de confirmación.

El GAC Aion Ray 7 estrena la serie Ray con un motor trasero de 241 hp (unos 244 CV) y un conjunto de sensores heredados de robotaxis de nivel 4. No ofrece conducción autónoma completa, pero sí una base técnica pensada para la eficiencia y el coste. Esa es la clave del nuevo coche eléctrico chino que se posiciona como rival asequible del Xiaomi SU7.

Plataforma trasera y baterías por definir: así nace la serie Ray

El Ray 7 inaugura una plataforma de propulsión trasera con suspensión delantera de doble horquilla y un eje posterior de cinco brazos. No es un planteamiento deportivo, sino una arquitectura que busca aplomo y confort sin disparar la complejidad de un tren motriz dual. La suspensión delantera de doble horquilla mantiene la geometría de la rueda en apoyos fuertes; el eje posterior de cinco brazos filtra sin penalizar el espacio para la batería.

Según los datos de homologación publicados en China, el sedán mide 4.960 mm de longitud, 1.900 mm de anchura y 1.455 mm de altura, con una batalla de 2.920 mm. El conjunto se envuelve en una carrocería fastback con barra de luz LED de ancho completo.

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La gama contempla dos paquetes de batería: uno suministrado por CATL y otro por la división interna Yinpai Battery. Todavía no se han anunciado capacidades, química ni ventanas de carga; solo se sabe que la autonomía objetivo ronda los 700 km sobre ciclo CLTC chino.

El dato de consumo genera expectación: la marca apunta a 9,7 kWh/100 km en sus primeras valoraciones. Si se confirma en ciclo homologado, sería uno de los consumos más bajos del mercado, con la advertencia de que el ciclo CLTC es menos exigente que el WLTP europeo.

Con 700 km CLTC y un consumo potencial de 9,7 kWh/100 km, la propuesta coloca la eficiencia por delante de la potencia: una estrategia distinta a la de muchos eléctricos chinos.

Ficha técnica esencial

  • Propulsión: motor trasero único de 241 hp (unos 244 CV).
  • Plataforma: propulsión trasera; doble horquilla delante y cinco brazos detrás.
  • Autonomía objetivo: unos 700 km CLTC, pendiente de homologación definitiva.
  • Consumo declarado: 9,7 kWh/100 km, aún por confirmar.
  • Baterías: dos opciones, CATL y Yinpai Battery; especificaciones sin anunciar.
  • Dimensiones: 4.960 mm de largo, 1.900 mm de ancho y 2.920 mm de batalla.
  • Sensores: 27 unidades, con LiDAR de Huawei y tres radares 4D de ondas milimétricas.
  • Tarifa o llegada: sin precio europeo confirmado; comercialización iniciada en China.

Los sensores de robotaxi nivel 4 y el matiz importante

El paquete sensorial procede de las tecnologías de robotaxi de WeRide e incluye un LiDAR suministrado por Huawei y tres radares 4D de ondas milimétricas, dentro de un conjunto de 27 sensores.

La lectura técnica debe ser cuidadosa: nivel 4 según SAE implica que el coche puede operar sin conductor en condiciones definidas y asumir la conducción autónoma. El Ray 7 no activa esa capacidad. Todo ese hardware no trae, por el momento, conducción autónoma completa.

Lo que sí permite es navegar de forma autónoma entre direcciones y realizar maniobras de aparcamiento sin intervención directa del conductor. En la práctica, hablamos de funciones avanzadas de asistencia, no de un robotaxi listo para operar sin supervisión.

Qué cambia para el conductor en el segmento eléctrico asequible

El enfoque del Ray 7 apunta a un usuario que necesita espacio y aerodinámica, no una cifra de aceleración extrema. Con 241 hp, el rendimiento es suficiente para un uso diario en autovía y ciudad, aunque queda lejos de los más de 1.000 CV que ya anuncian otros modelos chinos.

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Frente a propuestas como el Xiaomi SU7, el Ray 7 prioriza el coste por kilómetro y la amortización de una electrónica sensorial avanzada. Esa lógica puede traducirse en una tarifa de acceso más baja en China, siempre que la marca confirme precios y disponibilidad de cada batería.

Quedan incógnitas relevantes para el usuario europeo: la homologación WLTP, la química de las celdas, la potencia de carga en corriente continua y el precio final en euros. Ninguna de esas cifras ha sido publicada todavía por el fabricante.

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El siguiente hito natural será la publicación de la ficha homologada con capacidades de batería y consumos oficiales. A partir de ahí se podrá calcular la eficiencia real y comparar con los mejores eléctricos del segmento.