Los conos conectados de la DGT ya avisan al navegador de un tramo en obras antes de que el conductor llegue a verlo.
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: la DGT amplía su red de dispositivos conectados y estos conos comunican las obras en tiempo real al coche.
- Cómo te afecta: recibirás el aviso en el navegador o en la app de movilidad y podrás levantar el pie con margen antes de llegar al tramo afectado.
- Puntos clave y plazos: se han presentado en el ITS World Congress 2026 de Gangneung (Corea del Sur) y aún no tienen fecha de despliegue; las balizas V-16 son obligatorias desde principios de 2026.
Qué son los conos conectados y cómo funcionan
La Dirección General de Tráfico ha presentado estos dispositivos en el ITS World Congress 2026 de Gangneung (Corea del Sur), el Congreso Mundial sobre Sistemas Inteligentes de Transporte, celebrado bajo el lema ‘Más allá de la movilidad, un mundo conectado’.
El foro reúne a más de 60.000 asistentes de más de 90 países, y la delegación española ha aprovechado para mostrar cómo el Internet de las Cosas (IoT) puede proteger mejor las zonas de obras. La idea de fondo es sencilla: pasar de la señalización estática a dispositivos que hablan directamente con la plataforma del vehículo conectado.
Así funciona. Cuando los operarios despliegan los conos para delimitar un tramo en obras, cada dispositivo transmite el inicio, el fin y la ubicación exacta de los trabajos al Punto de Acceso Nacional de información de tráfico y movilidad, conocido como NAP.
A partir de ahí, y a través de la plataforma DGT 3.0, el dato viaja al instante hasta los navegadores, las aplicaciones de movilidad y las pantallas integradas en el vehículo. El conductor recibe una alerta temprana en ruta y puede ajustar la velocidad con margen suficiente.
Lo que cambia con estos conos no es el cono, sino el aviso: el conductor sabe que hay obras cientos de metros antes de verlas.
El objetivo declarado es doble: reducir el riesgo de alcances en cadena y proteger a los operarios de mantenimiento, que trabajan a pocos metros del tráfico. La ponencia técnica del congreso, titulada ‘Un nuevo dispositivo IoT inteligente para la señalización de obras en carretera: conos conectados’, la firmaron Ana Blanco, subdirectora adjunta de Circulación de la DGT, y Montserrat Estaca, jefa de área de Telemática para la Movilidad.
De las balizas V-16 a los conos: el mismo ecosistema
Los conos no llegan solos. Se suman al despliegue de las balizas V-16 conectadas, cuya obligatoriedad entró en vigor a principios de 2026 para señalizar vehículos inmovilizados en la vía. Ambas forman un tándem tecnológico centrado en la prevención.
Conviene distinguir quién hace qué, porque no es lo mismo. La baliza la lleva el usuario y la coloca cuando el coche se queda tirado; el cono lo despliega el operario de la obra. Dicho de otro modo, no hay ninguna obligación nueva para el conductor derivada de los conos conectados.
- Baliza V-16 conectada: obligatoria desde principios de 2026 para señalizar un vehículo inmovilizado.
- Conos conectados: delimitan el tramo en obras y comunican su inicio, su final y su ubicación.
- DGT 3.0: la plataforma que reparte esos datos a navegadores, aplicaciones y pantallas del coche.
Por debajo de los dispositivos hay una infraestructura. La DGT ha respaldado el proyecto con la modernización de sus centros de gestión y con herramientas como modelos predictivos y sistemas de supervisión y control (SCADA), que permiten anticipar el comportamiento del tráfico. La DGT detalla el funcionamiento de su plataforma en su web oficial.
Qué falta por concretar y qué debes vigilar
La presentación confirma una línea de trabajo, no un calendario. La DGT no ha anunciado fecha de despliegue de los conos conectados más allá de este foro, ni ha detallado si su uso será exigible en todo tipo de obras. Esa es la primera incógnita que queda abierta para el usuario.
La segunda afecta al coche. El aviso llega por la plataforma del vehículo conectado, así que solo lo verás si tu navegador está integrado en DGT 3.0 o si tu aplicación de movilidad bebe de ese mismo sistema. Quien circule con un coche antiguo y sin app seguirá encontrándose la obra cuando llegue a ella, igual que hasta ahora. En la práctica, para ese conductor poco cambia.
También conviene tener claro el ámbito. Los conos se han presentado como solución para obras en carretera, el terreno donde la DGT tiene competencia directa. En ciudad, la señalización de obras en ciudad depende de cada ayuntamiento, y no todos los consistorios van al mismo ritmo ni conectan sus incidencias a una plataforma común. Lo que es norma en una vía estatal puede no serlo en una travesía urbana.
El ecosistema, en todo caso, apunta en una dirección clara: que el conductor sepa lo que ocurre en la vía antes de verlo. Las balizas conectadas abrieron ese camino a principios de 2026 y los conos lo extienden a las obras. El siguiente paso que debe vigilar el usuario no es comprar ningún dispositivo, sino comprobar que su navegador recibe los avisos que la DGT ya publica.

