Casi dos de cada tres accidentes con víctimas ocurren en ciudad, y el 81% de los muertos urbanos son usuarios vulnerables. Son datos de la DGT recogidos en el análisis de siniestralidad urbana publicado en octubre de 2026.
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: el 65% de los siniestros con víctimas se concentra en vías urbanas, aunque allí se registra solo el 28% de los fallecidos del país.
- Cómo te afecta: si te mueves a pie, en moto, en bici o en patinete formas parte del 81% de las muertes en ciudad; si vas en coche, el 45% de los ocupantes fallecidos no llevaba el cinturón puesto.
- Puntos clave y plazos: las cifras corresponden al balance cerrado de 2025, con 1.775 fallecidos y 9.888 heridos graves en toda España; el dato de 2026 no llegará hasta que la DGT cierre su ejercicio anual.
Qué dicen los datos: muchos accidentes, menos muertes
En España el 65% de los siniestros con víctimas ocurre en vías urbanas, pero en ellas se registra únicamente el 28% de los fallecidos. La ciudad concentra los golpes; la carretera, las muertes. Es el primer contraste que deja el análisis de los datos de la Dirección General de Tráfico.
La explicación está en la velocidad. En trama urbana los impactos se producen a menos kilómetros por hora y eso rebaja la letalidad. Pero el volumen manda: en ciudad se produce el 51% de los heridos graves del país, más de la mitad. Un accidente urbano rara vez mata, y aun así deja secuelas que duran años.
El balance de 2025 se cerró con 1.775 fallecidos en 103.591 siniestros viales entre vías urbanas e interurbanas, un 1% menos que el año anterior: diez muertos menos. Los heridos graves que necesitaron ingreso hospitalario subieron un 3%, hasta 9.888 personas, 327 más que en 2024.
Y no fue por circular menos. Se contabilizaron 478,6 millones de viajes de largo recorrido por vías interurbanas, un 3,4% más. España baja la mortalidad mientras aumenta la exposición al riesgo.
La ciudad no es donde más se muere al volante, pero sí donde más gente acaba en el hospital con secuelas para siempre.
Peatones y motoristas concentran el 71% de las muertes
El perfil de la víctima mortal en ciudad no es el del conductor de turismo. El 81% de los fallecidos urbanos son usuarios vulnerables, es decir, quienes se desplazan sin una carrocería que los proteja.
- Peatones: 45% de las muertes en ciudad, el grupo más castigado.
- Motoristas: 26%, el segundo colectivo.
- Ciclistas: 6% de los fallecidos.
- Usuarios de VMP (patinetes eléctricos y vehículos de movilidad personal): 4%.
- Ocupantes de turismo: 15%.
Por tipo de siniestro, el atropello manda: supone el 43% de los accidentes mortales en trama urbana. Le siguen las salidas de vía (22%), que castigan sobre todo a los motoristas por pérdida de control o choque contra obstáculos, y las colisiones laterales y frontolaterales en cruces (11%).

Cinturón, casco y la brecha con Europa
Uno de cada tres fallecidos en ciudad, el 30%, no llevaba puesto el dispositivo de protección obligatorio en el momento del accidente. En los turismos el dato es todavía más llamativo: el 45% de los ocupantes muertos no tenía el cinturón abrochado.
En los patinetes, más de la mitad de los fallecidos, 13 de 21, circulaba sin casco. También murieron sin esa protección 12 ciclistas y 7 motoristas.
Conviene separar obligación de recomendación. El cinturón es obligatorio en todos los asientos y su incumplimiento es una infracción grave: 200 euros de multa y cuatro puntos menos. El casco es obligatorio en moto y ciclomotor. En el patinete depende de la ordenanza municipal: hay ciudades que lo exigen y otras que solo lo aconsejan, así que toca mirar la norma de tu ayuntamiento antes de salir de casa.
En el contexto europeo, España sale bien parada: 36 fallecidos por millón de habitantes en 2025 frente a los 43 de media en la Unión Europea. Está por delante de Italia y Francia (49), Portugal (55) y Austria (43). Pero sigue lejos de Suecia (20), Dinamarca (23), Alemania (34) y Países Bajos (35).
La DGT matiza la comparación con dos singularidades del país: un parque de 5,96 millones de motocicletas y ciclomotores y más de 90 millones de turistas al año. Las dos cosas elevan la exposición al riesgo en las calles.
Con esas cifras encima de la mesa, lo que queda por delante no es una ley nueva. Las estadísticas de 2025 son definitivas y las de 2026 no se conocerán hasta que el organismo cierre su balance anual, previsiblemente a lo largo de 2027. El margen de mejora está en lo que ya es obligatorio y no siempre se cumple: cinturón, casco y respeto al peatón en el cruce. Ahí es donde se juega la próxima décima.

