En el Congreso nos volverán locos: Piden que las multas de tráfico varíen en función de tu sueldo

El Congreso de los Diputados se ha convertido en un hervidero de propuestas que prometen cambiar tu forma de conducir, y de pagar.

A veces parece que quienes legislan en el Congreso no se ponen al volante de un coche. Si ya te parecía que la Ley de Tráfico era un laberinto de normas y sanciones, prepárate porque lo que se está cocinando en las comisiones parlamentarias te va a dejar sin palabras.

Lo que empezó como una reforma sencilla para proteger las plazas de aparcamiento de personas con discapacidad se ha convertido en un cajón de sastre donde cada partido intenta meter su idea estrella. Y claro, el perjudicado siempre es el conductor que solo quiere llegar a su destino sin que le compliquen más la vida, o sin que le vacíen la cartera por un despiste.

3
Un Congreso que parece alejado de la realidad

Fuente: Congreso de los Diputados

Cuando lees todas las enmiendas juntas, te das cuenta de que hay una desconexión total entre los despachos del Congreso y la realidad de la carretera. Se llenan la boca hablando de seguridad vial, pero luego proponen medidas que solo sirven para recaudar más o para complicar los trámites administrativos.

¿De verdad creen que un conductor va a ir más despacio porque la multa dependa de su sueldo? ¿O que vamos a estar más seguros porque nos obliguen a tirar unos triángulos que funcionan para comprar una luz con GPS?

Publicidad

La sensación general es de hartazgo. El conductor medio ya soporta un precio de la gasolina por las nubes, seguros que suben cada año, peajes que aparecen y desaparecen, y ahora este bombardeo de cambios legislativos. Parece que el coche se ha convertido en el enemigo público número uno y que cualquier excusa es buena para apretarle las tuercas al ciudadano. No se puede legislar a golpe de enmienda sin pensar en el impacto real que tiene en el bolsillo de la gente y en su día a día.

Lo que está pasando en el Congreso con la Ley de Tráfico es el reflejo de una política que a veces pierde el norte. En lugar de centrarse en mejorar el estado de las carreteras, que en muchos puntos es lamentable, o en señalizar mejor los puntos negros donde se pierden vidas de verdad, prefieren discutir sobre si tu multa debe ser de mil euros porque tienes un buen trabajo o si tu coche debe estar conectado a un servidor de la DGT. Es hora de que alguien ponga un poco de sentido común y defienda a los conductores frente a este sinfín de ocurrencias parlamentarias que solo prometen volvernos locos a todos.

Siguiente