La decisión de comprar un coche eléctrico es cada día más natural y tiene más sentido. Cada vez hay más modelos, subvenciones como parte del Plan Auto 2030 (el anterior Plan MOVES III) y conversaciones alrededor de la electrificación. Sin embargo, la teoría todavía está lejos de la práctica.
«Hay compradores que tienen el coche perfecto delante, pero viven en un sitio donde usarlo es una carrera de obstáculos», explica Sara, gerente de un concesionario multimarca. Y lo dice con los datos en la mano, que te vamos a contar a continuación, porque la realidad del coche eléctrico no es igual en toda España.
1La electromovilidad avanza a distintas velocidades en España
España avanza en el terreno de la electrificación, aunque a diferentes ritmos según la comunidad autónoma. El último Barómetro de Electromovilidad de ANFAC, correspondiente al tercer trimestre de 2025, sitúa la media nacional en 21,2 puntos sobre 100. Lógicamente, la cifra todavía está lejos de los objetivos para 2030.
Si miramos el ranking, en la parte alta se encuentra Madrid (31,1), Navarra (27,5) y Catalunya (24,2). Son territorios en los que el vehículo eléctrico y la red de recarga avanzan de una manera mucho más equilibrada, así que sí que tiene sentido comprar uno.
El problema llega cuando nos alejamos de esas comunidades. Por el contrario, Andalucía (16), Canarias (16,9), Murcia (17,1), Extremadura (17,2), Galicia (18,2) o La Rioja (19,3) están muy por debajo de la media. En total, la electromovilidad todavía está lejos de ser una opción cómoda para todos en más de una docena de regiones.
«Hay clientes que vienen desde comunidades punteras y no entienden por qué aquí todo es más complicado. No es que el coche sea peor, es que el entorno no acompaña«, señala Sara.


