Los electrificados ya no son solo una opción para los compradores que se decantan por un coche nuevo, también lo son –cada vez más– para aquellos que buscan en el mercado de ocasión. Así lo reflejan los datos del primer trimestre de este año, en el que las ventas de automóviles con alguna electrificación han experimentando un aumento importante.
Según los datos de GANVAM (Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios), las ventas de coches eléctricos usados cerraron el primer trimestre con 8.886 unidades, un 48,8% más que en el mismo período del año anterior. Por su parte, los híbridos enchufables de ocasión añlcanzaron las 13.710 unidades comercializadas, con un alza del 51,3%. Juntos, los modelos con enchufe ya representan el 4,2% del mercado de ocasión, frente al 2,9% que suponían hace apenas doce meses.

El diésel lidera, pero sus ventas caen
La otra cara de la moneda la protagonizan los combustibles tradicionales. El diésel, que sigue siendo el rey del mercado de ocasión con casi la mitad de las operaciones (47,8%), acumula sin embargo una caída cercana al 6%. La gasolina tampoco escapa a la tendencia a la baja: las ventas de coches propulsados por este combustible retroceden un 1,3% este año y se sitúan en el 35,8% del total del mercado.
538.000 coches usados en tres meses, con marzo como mes clave

El mercado global de turismos y todoterrenos de ocasión cerró el primer trimestre con 538.343 unidades, un 0,7% más que en 2025. Marzo fue el mes más dinámico: 196.841 coches cambiaron de manos, un 5,5% más, impulsados en gran parte por las empresas de alquiler, que aprovisionaron flota para atender la demanda turística de la Semana Santa. Esta circunstancia explica que los modelos de menos de un año fueran los que más crecieron en el mes, con un espectacular repunte del 33,3%.
El mercado rejuvenece, pero despacio

Una de las tendencias más relevantes del trimestre es el avance de los coches jóvenes. Los turismos de hasta cinco años crecieron un 10,4%, con 147.452 unidades vendidas, y ya representan más del 27% del total. En el extremo opuesto, los vehículos de más de 15 años —que todavía concentran cuatro de cada diez transacciones— acumulan una caída del 1,7%.
Para las patronales del sector, estos datos refuerzan un argumento que llevan tiempo defendiendo: si la Ley de Movilidad Sostenible incentivara de forma efectiva la retirada de los vehículos más viejos y contaminantes, y apoyara el acceso a modelos de menos de cinco años, se aceleraría tanto la reducción de emisiones como el rejuvenecimiento del parque automovilístico español, con un impacto directo en la seguridad vial.


