La DGT ha tomado una decisión que nadie esperaba, y que va a marcar un antes y un después en la historia de la movilidad en España. Una auténtica revolución que te va a permitir circular como nunca antes lo habías hecho.
Esta noticia es un auténtico bombazo en el sector del automóvil y entre los conductores que pasan muchas horas al volante.
La DGT pone fin a los límites de velocidad en tramos seleccionados

Durante décadas nos hemos acostumbrado a que la velocidad máxima fuera de 120 kilómetros por hora, un límite que se estableció hace mucho tiempo y que muchos consideraban que ya no tenía sentido con la tecnología que llevan los coches modernos. Sin embargo, la DGT siempre se había mostrado muy firme en mantener estos límites para garantizar la seguridad.
Por eso, este giro de 180 grados que acaban de dar ha dejado a todo el mundo con la boca abierta. No se trata de un error ni de una broma de mal gusto, sino de un plan muy detallado que busca imitar el modelo que tanto éxito ha tenido en Alemania durante muchísimos años.
La noticia, confirmada por el Ministerio del Interior, explica que España va a adoptar un sistema de tramos liberados de velocidad, siguiendo el ejemplo de las famosas Autobahn alemanas. Esto significa que, en ciertas autopistas y autovías que cumplan con unos requisitos de seguridad muy estrictos, ya no verás la señal de 120. En su lugar, vas a encontrar una señalización especial que indica que la velocidad queda a tu libre elección y a tu responsabilidad como conductor.
Esta medida es un cambio que busca premiar a los conductores responsables y aprovechar las infraestructuras que tanto dinero nos han costado construir en los últimos años. La DGT ha entendido que hay momentos y lugares donde un coche moderno puede circular de forma segura por encima de los límites actuales sin que eso suponga un peligro real para el resto de los usuarios.
Sin embargo, esto no significa que ahora vayas a poder correr en cualquier calle o en cualquier carretera secundaria. El plan es muy específico y se va a implantar de forma gradual para que todos nos vayamos acostumbrando poco a poco. Los primeros tramos que van a estrenar esta libertad total se encuentran en la AP-6, en la AP-7 y en algunos sectores de la A-2. Son zonas donde el trazado es muy recto, la visibilidad es excelente y el firme se encuentra en un estado de conservación impecable. En estos lugares, la DGT retirará los radares fijos que hasta ahora se encargaban de vigilar que nadie superase el límite y permitirá que seas tú quien decida a qué velocidad quieres ir según el tráfico, el clima y el estado de tu propio vehículo. Es un voto de confianza muy grande que el Gobierno pone en tus manos y que supone un cambio de mentalidad radical respecto a lo que veníamos viendo hasta ahora.
El argumento principal que ha dado Tráfico para tomar esta medida es que la seguridad de los coches ha avanzado muchísimo. Hoy en día, casi todos los vehículos que circulan por nuestras carreteras cuentan con sistemas de frenado automático, asistentes de mantenimiento de carril y una estructura que protege mucho mejor a los pasajeros en caso de un golpe. Además, se ha comprobado en Alemania que tener tramos sin límite de velocidad no aumenta el número de accidentes, ya que los conductores suelen estar mucho más atentos a la conducción cuando van un poco más rápido y no se distraen tanto con el móvil o con otras cosas. La idea es que si vas a una velocidad mayor, tu cerebro está más concentrado en la carretera, lo que puede ayudar a reducir los accidentes causados por el aburrimiento o la somnolencia en trayectos largos.
Requisitos y nuevas señales para circular por las nuevas carreteras liberadas

Aunque la idea de no tener límite de velocidad suena muy emocionante, debes saber que no todo vale. La DGT ha establecido unas normas muy claras para que esta transición hacia el modelo alemán sea segura para ti y para los demás. Para poder circular por estos tramos sin límite, tu coche deberá haber pasado la ITV de forma impecable y se recomienda que tenga menos de diez años de antigüedad. No es una prohibición estricta para los coches viejos, pero sí es una recomendación muy fuerte de las autoridades porque un coche antiguo no tiene la misma capacidad de respuesta ante un imprevisto si vas a una velocidad alta. Además, se van a instalar unos paneles luminosos que te indicarán si la velocidad libre está activada o si, por el contrario, hay que volver a los 120 de siempre debido a la lluvia, la niebla o a que hay mucho tráfico más adelante.
Otro punto importante es que la distancia de seguridad se vuelve ahora más sagrada que nunca. Si vas a circular a velocidades altas, necesitas dejar mucho más espacio con el coche que tienes delante. La DGT ya ha avisado de que va a ser implacable con los conductores que se peguen demasiado al de delante o que realicen maniobras bruscas sin señalizar. La libertad de correr implica la obligación de ser mucho más respetuoso y profesional al volante. No se trata de ir haciendo carreras, sino de poder viajar de una forma más ágil y eficiente cuando las condiciones lo permitan. De hecho, se espera que con esta medida se reduzcan los tiempos de viaje entre las grandes ciudades, lo que beneficiará mucho a la economía y a la logística de transporte en toda España.
El impacto en el consumo y el aplauso de los fabricantes

¿Qué va a pasar con el gasto de combustible ahora que vas a poder pisar más el acelerador? Es evidente que si decides ir a 150 o 160 kilómetros por hora, tu coche va a consumir más gasolina o electricidad que si vas a 120. Pero aquí es donde entra la libertad de elección. Cada conductor podrá decidir si prefiere llegar antes a su destino gastando un poco más o si prefiere seguir yendo tranquilo para ahorrar dinero.
Los fabricantes de coches ya han reaccionado a la noticia y están muy contentos, porque creen que esto va a incentivar a la gente a comprar coches nuevos más potentes y tecnológicos. Además, las marcas españolas ven esto como una oportunidad para demostrar que sus vehículos están preparados para los estándares de calidad más exigentes del mundo.
Aunque parezca contradictorio, la DGT cree que al permitir que el tráfico fluya de manera más natural en ciertos tramos, se pueden evitar los frenazos y acelerones que se producen cuando hay un radar cerca y todo el mundo clava los frenos a la vez. Esa fluidez puede compensar en parte el aumento de las emisiones. De todos modos, este plan se va a revisar cada seis meses para comprobar que los datos de contaminación no se disparen y que la seguridad vial siga siendo la prioridad. Es un experimento que pone a España al mismo nivel que Alemania en cuanto a infraestructuras y confianza en sus ciudadanos, algo que muchos conductores llevaban reclamando desde hace décadas cada vez que se anunciaba una nueva subida en las multas por exceso de velocidad.
¿Estás preparado para vivir la experiencia de conducir sin límites por nuestras autovías o prefieres seguir con la tranquilidad de los 120 de siempre?
























































































































































































































