Si tienes un coche relativamente nuevo, es muy fácil caer en la trampa de pensar que la ITV aún queda lejos. El vehículo va bien, no da problemas y apenas ha cumplido unos años. Pero cuidado, porque en 2026 miles de conductores tendrán que pasar por primera vez la inspección técnica, y muchos no lo saben. El resultado puede ser una multa innecesaria y, en el peor de los casos, la inmovilización del coche.
En Motor16 queremos ponértelo fácil. La ITV no depende solo del año, sino también de la fecha exacta de matriculación, algo que se puede identificar rápidamente gracias a la matrícula. Si tu coche o moto fue matriculado en 2022, en 2026 te toca. Así de simple. A continuación te explicamos cómo saber cuándo, qué matrículas están afectadas y por qué no conviene apurar plazos.
¿Por qué la matrícula es clave para la ITV?

En España, la normativa de la ITV establece que los turismos y motocicletas deben pasar su primera inspección a los cuatro años desde su matriculación. A partir de entonces, la periodicidad cambia, pero el primer paso por la estación ITV es crucial y suele pillarnos desprevenidos. Aquí es donde entra en juego la matrícula, ya que permite identificar con precisión cuándo se registró el vehículo.
Los coches y motos matriculados en 2022 están dentro del grupo que deberá acudir a la ITV en 2026. En términos de matrículas, esto engloba aproximadamente desde la serie LVV hasta MDF. Si tu matrícula se mueve en ese rango, conviene que empieces a hacer números, porque el plazo se cumple exactamente en el mes en que el coche fue matriculado, no al final del año.
¿Qué matrículas deben pasar la inspección en 2026?

Para facilitarte la tarea, las matrículas afectadas se pueden ordenar por meses, lo que es especialmente útil si no recuerdas la fecha exacta de matriculación o si compraste el coche de segunda mano. La Dirección General de Tráfico (DGT) utiliza este sistema porque las letras avanzan de forma cronológica.
De forma orientativa, en enero de 2026 les tocará a las matrículas que van desde LVV hasta LWD. En febrero, de LWD a LWR; en marzo, de LWR a LXD; y en abril, de LXD a LXS. Así, mes a mes, se va avanzando hasta cerrar el año con las matrículas que corresponden a diciembre, desde MCR hasta MDF. Un simple vistazo a la placa puede darte la pista definitiva.
Calendario mensual de ITV según tu placa

El calendario continúa de la siguiente manera: mayo corresponde a las matrículas entre LXS y LYJ; junio, de LYJ a LYZ; julio, de LYZ a LZP; y agosto, de LZP a LZZ. Tras el verano, septiembre agrupa desde LZZ hasta MBN, mientras que octubre cubre de MBN a MCB.
Por último, noviembre incluye las matrículas entre MCB y MCR, y diciembre cierra el ciclo con las comprendidas entre MCR y MDF. Este orden no es casual y sirve como referencia práctica para miles de conductores que quieren anticiparse y pedir cita para la ITV sin prisas ni sobresaltos de última hora.
¿Qué ocurre si no pasas la inspección a tiempo?

Circular con la ITV caducada no es una tontería administrativa. La multa por llevar la ITV vencida puede alcanzar los 200 €; y si el resultado fue desfavorable o negativo y aun así sigues circulando, la sanción puede ser incluso mayor. Además, en caso de accidente, las consecuencias con el seguro pueden complicarse seriamente.
Más allá de la multa, hay otro factor importante: la seguridad. La ITV no está pensada solo para recaudar, sino para detectar fallos en frenos, luces, neumáticos o emisiones que pueden pasar desapercibidos en el uso diario. Retrasar la inspección es asumir un riesgo innecesario tanto para ti como para el resto de usuarios de la vía.
Consejos para preparar tu coche para la ITV

Antes de acudir a la ITV, conviene hacer una pequeña revisión básica. Comprueba que todas las luces funcionan correctamente, los neumáticos tienen dibujo suficiente y no presentan deformaciones, y los niveles de aceite y líquidos están dentro de lo normal. Son detalles sencillos que pueden marcar la diferencia entre un aprobado y una segunda visita.
También es buena idea revisar la documentación: permiso de circulación y ficha técnica. Aunque muchas estaciones ya acceden a los datos de forma digital, llevarlo todo en orden evita retrasos. Y si tu coche tiene algún testigo encendido en el cuadro, mejor soluciónalo antes de presentarte, porque en la ITV no lo pasarán por alto.
Anticiparse evita problemas

Un error habitual es esperar a que «ya tocará». La ITV no avisa, y la responsabilidad es exclusivamente del propietario. Por eso, si sabes que tu matrícula está dentro del rango de las que deben pasar la inspección en 2026, lo más inteligente es apuntarlo en el calendario y pedir cita con antelación.
Además, anticiparse tiene ventajas prácticas: más disponibilidad de horarios, menos prisas y más margen de reacción si el resultado no es favorable a la primera. Tenlo en cuenta. Revisar la matrícula y tener clara la fecha de la ITV puede ahorrarte dinero, tiempo y algún que otro susto.






















































































































































































