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Controles de velocidad en Andalucía: multas de hasta 600 euros y 6 puntos esta semana

Esta semana, si circulas por carreteras andaluzas, aprieta el freno: la DGT ha desplegado un dispositivo especial de control de velocidad que te puede costar hasta 600 euros y 6 puntos del carnet. La campaña, en colaboración con los ayuntamientos, arrancó el lunes y se mantiene activa hasta el domingo 9 de agosto, con especial foco en las zonas de costa y alta afluencia turística.

Dónde están los controles y hasta cuándo duran

La Guardia Civil de Tráfico ha reforzado la vigilancia en autopistas, autovías y carreteras convencionales de toda Andalucía. A ellos se suman policías locales y autonómicas, y la propia DGT ha facilitado radares a ayuntamientos de la costa gaditana; por ejemplo, en Rota los agentes municipales ya los llevan incorporados en sus vehículos. Los controles se extienden hasta el domingo 9 de agosto, coincidiendo con uno de los picos de desplazamiento del verano, en el que se mezclan viajes largos hacia el litoral y trayectos cortos durante los días de descanso.

Según la información oficial de la DGT, la velocidad inadecuada es el tercer factor concurrente más habitual en los siniestros de tráfico, y aumentar la vigilancia en estas fechas busca reducir tanto la probabilidad de accidente como la gravedad de sus consecuencias.

Cuánto te puede costar un exceso de velocidad

La multa varía en función del exceso sobre el límite y de la vía. Según el artículo 76 de la Ley sobre Tráfico y el Reglamento General de Circulación, las sanciones económicas y la pérdida de puntos se estructuran así:

  • Excesos leves (hasta 20 km/h sobre el límite en vías de hasta 50 km/h, o hasta 30 km/h en el resto): 100 euros, sin detracción de puntos.
  • Excesos graves (entre 21 y 30 km/h en ciudad, o entre 31 y 40 km/h en interurbana): multa de 300 a 500 euros y pérdida de 2 a 4 puntos.
  • Excesos muy graves (más de 30 km/h en ciudad, o más de 40 km/h en vías interurbanas): 600 euros y 6 puntos detraídos del carnet.

Si pagas en los 20 días siguientes a la notificación, la cuantía se reduce a la mitad en todas las franjas. Eso sí, pierdes el derecho a alegar, así que conviene pensar antes de soltar el dinero.

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Los datos que lo dicen todo: uno de cada diez vehículos, multado

La dimensión de la campaña se entiende mejor con las cifras del año pasado. En las mismas fechas, la Guardia Civil de Tráfico controló 275.340 vehículos en Andalucía. De ellos, 30.175 conductores fueron denunciados por exceso de velocidad, es decir, un 10,9% del total. La mayoría de las infracciones (el 62,96%) se detectaron en autopistas y autovías, precisamente los tramos donde la sensación de seguridad puede llevar a pisar el acelerador sin darse cuenta.

Despistarse con la velocidad en un trayecto corto de vacaciones puede salirte muy caro: 600 euros y seis puntos menos de golpe. No es para tomárselo a broma.

El subdelegado del Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano, ha lanzado una advertencia contundente: «Un choque a 120 equivale a caer desde un piso 14, y un atropello a esa velocidad implica con casi toda seguridad la muerte del peatón. Por eso la DGT insiste en que incluso un despiste en trayectos cortos puede tener consecuencias dramáticas.

Por qué agosto es el mes de los radares en Andalucía

Agosto concentra la mayor movilidad vacacional del año, con millones de desplazamientos hacia la costa andaluza. La combinación de calor, carreteras con más tráfico y una actitud más relajada al volante eleva el riesgo de accidente, por lo que la DGT intensifica los controles de velocidad y también los de alcohol y drogas.

Además, la presencia de radares móviles y fijos, junto con la vigilancia aérea que puede incluir el helicóptero Pegasus, disuade a quienes confían en esquivar los puntos de control habituales. El mensaje es claro: durante esta semana, la velocidad se vigila en cualquier tipo de vía y a cualquier hora.

Ficha de la Multa

  • A quién afecta: A todos los conductores que circulen por carreteras andaluzas del 3 al 9 de agosto, con especial incidencia en zonas turísticas de la costa gaditana.
  • Cifras a tener en cuenta: Multas de entre 100 y 600 euros y pérdida de hasta 6 puntos del carnet, según el exceso de velocidad. La campaña está activa hasta el domingo 9 de agosto. El año pasado, uno de cada diez vehículos controlados fue denunciado.
  • Consejo para evitarlo: Respeta los límites aunque el tráfico sea escaso, reduce la velocidad en trayectos cortos urbanos y no te confíes en autopistas: los radares están en todas partes y el descuido puede costar caro en puntos y en euros.

El Smart #1 y su nueva batería que pasa del 10 al 80% en solo 12 minutos

El nuevo Smart #1 da un salto tecnológico al adoptar una arquitectura de 800 V que permite recargar su batería del 10 al 80 % en solo 12 minutos. La cifra, basada en documentación china del modelo recién presentado, sitúa a este urbano eléctrico en la referencia de carga rápida de su segmento. Con una potencia pico en corriente continua cercana a los 360 kW —todavía no confirmada oficialmente por Smart— el tiempo de recarga se ha reducido a menos de la mitad respecto a la generación anterior, según los datos publicados por la marca.

El secreto de la carga relámpago: arquitectura de 800 V y batería de 66 kWh

El paso a los 800 voltios es la clave de la mejora. Esta topología eléctrica reduce la intensidad de corriente necesaria para transmitir la misma potencia, lo que disminuye las pérdidas por efecto Joule y permite utilizar cables más ligeros. En uso real, el Smart #1 puede aceptar puntas de carga de hasta 360 kW, casi el triple de lo que ofrecía la variante anterior de 400 V. Aunque el fabricante no ha publicado la cifra oficial, la documentación técnica china recoge ese valor, alcanzable en puntos compatibles de corriente continua.

La batería de ion‑litio mantiene los 66 kWh de capacidad del modelo previo. Sin embargo, gracias a la nueva electrónica, el tiempo para pasar del 10 al 80 % cae de más de 30 minutos a solo 12 minutos. Esto supone recuperar aproximadamente 52,8 kWh en algo más de lo que se tarda en tomar un café, un ritmo que acerca al utilitario a la experiencia de repostaje de un coche de combustión.

Ficha técnica esencial

  • Capacidad de batería: 66 kWh (arquitectura de 800 V).
  • Autonomía WLTP estimada: 438 km (272 millas), según el ciclo europeo más exigente.
  • Carga rápida DC (10–80 %): 12 minutos (potencia pico cercana a 360 kW, según datos chinos).
  • Motor eléctrico: 328 CV (245 kW) y 320 Nm; aceleración 0‑100 km/h en 6,7 segundos.
  • Precio orientativo en Reino Unido: desde unos 35.000 € al cambio actual (arranca por debajo de 30.000 libras). La versión Brabus, en torno a 51.500 €.

Más potencia y un tacto más premium

Smart ha sustituido el motor eléctrico por uno nuevo desarrollado por Geely, su accionista. La potencia asciende a 328 CV (245 kW), con un par motor de 320 Nm. La aceleración de 0 a 100 km/h se mantiene en 6,7 segundos, igual que el modelo anterior, a pesar del cambio de propulsor. El aumento de 56 CV respecto al #1 vendido en Reino Unido se compensa con una ligera reducción de par (−23 Nm), aunque la respuesta dinámica promete ser más viva.

La actualización no se queda solo en la mecánica. La carrocería recibe nuevos grupos ópticos LED, llantas rediseñadas y una gama cromática que apuesta por tonos más suaves y la posibilidad de un techo dorado en contraste. El habitáculo estrena asientos con mejor sujeción y materiales de mayor calidad, en una clara orientación hacia un posicionamiento más lujoso. La versión deportiva Brabus también incorporará estas novedades, aunque Smart aún no ha detallado sus especificaciones propias.

La nueva arquitectura eléctrica del Smart #1 traslada la rapidez de recarga de la alta gama al segmento urbano; en 12 minutos, recuperas autonomía suficiente para una semana de trayectos diarios.

Tecnología de infoentretenimiento y LiDAR: lo que se espera en Europa

El modelo presentado en China incorpora un sistema de infoentretenimiento más conectado y con funciones asistidas por inteligencia artificial, además de un sensor LiDAR montado en el techo que refuerza las capacidades de conducción asistida. Sin embargo, la marca no ha confirmado qué parte de este equipamiento llegará a las versiones europeas. Es previsible que algunos elementos se adapten a la normativa comunitaria y que el LiDAR quede reservado a mercados donde la regulación lo permita explícitamente, como sucede hoy con otros fabricantes.

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El análisis: un salto técnico que redefine la carga urbana

El Smart #1 2027 no mejora su autonomía en una magnitud disruptiva —los 438 km WLTP son similares a la generación saliente—, pero la drástica reducción del tiempo de recarga cambia la ecuación de uso diario. Para un conductor urbano que dispone de puntos de carga rápida, 12 minutos pueden equivaler a una recarga semanal completa, eliminando la ansiedad de autonomía sin necesidad de instalar un cargador en casa.

La combinación de 800 V, carga a 360 kW de pico y un precio de partida estimado en 35.000 € coloca al nuevo #1 en una posición competitiva frente a alternativas como el Volvo EX30 o el Jeep Avenger eléctrico, cuyos tiempos de recarga se sitúan todavía por encima de los 25 minutos en la ventana 10‑80 %. La incógnita está en la fecha exacta de comercialización en el Viejo Continente y en si la ficha técnica homologada según WLTP confirmará las cifras adelantadas desde China. Smart asegura que la llegada a los concesionarios británicos se producirá en los próximos meses, por lo que el desembarco en Europa continental no debería demorarse mucho más.

Con esta renovación, el #1 deja de ser un simple urbano eléctrico con diseño simpático y se convierte en una referencia tecnológica: la carga rápida de verdad llega al segmento más popular, y lo hace con una factura que, al cambio actual, se mantiene contenida.

El efecto ZBE en Madrid: las multas disparan la compra de coches eléctricos e híbridos y el uso del transporte público

Las multas de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Madrid han disparado la compra de coches eléctricos e híbridos y el uso del transporte público en la capital, según los datos de la Cámara de Cuentas de la Comunidad de Madrid. La recaudación por sanciones ha superado los 105 millones de euros entre 2022 y el primer trimestre de 2025, un flujo económico que, combinado con las restricciones de circulación, ha animado a miles de conductores a cambiar de vehículo o a optar por el autobús o el metro.

Lo que necesitas saber

  • Por qué es importante: Las ZBE de Madrid capital y otros municipios han recaudado más de 30 millones de euros al año en sanciones, y el efecto sobre la movilidad es innegable: más coches limpios y más pasajeros en transporte público.
  • Cómo te afecta: Si circulas sin etiqueta ambiental en las zonas restringidas te arriesgas a una multa de 200 euros. A largo plazo, el encarecimiento de la infracción ha empujado hacia el vehículo electrificado o el transporte alternativo.
  • Puntos clave y plazos: Los datos corresponden al periodo 2019-2024; la justicia anuló la ordenanza ZBE de Madrid en abril de 2026, pero el cambio de hábitos ya se había producido.

Más de 100 millones en multas que aceleraron el cambio

Desde que en 2022 entraron en vigor las Zonas de Bajas Emisiones autonómicas, los ayuntamientos de la región han impuesto millones de sanciones. Solo en Madrid capital, las arcas municipales ingresaron una media de 30 millones de euros cada año por este concepto, hasta sumar más de 105 millones entre 2022 y marzo de 2025, según el informe de fiscalización de la Cámara de Cuentas al que tuvo acceso El País. Aunque el organismo no se pronuncia sobre una relación de causalidad directa, la coincidencia con el vuelco en las matriculaciones de vehículos alternativos es notable.

El fenómeno no se limita a la capital. Rivas-Vaciamadrid y Alcalá de Henares también aceleraron sus compras de coches eléctricos e híbridos, mientras que Fuenlabrada registró un retroceso del 41%, lo que demuestra que el impacto varía en función de la oferta de transporte público y de las bonificaciones locales.

El coche eléctrico e híbrido crece un 612% en Madrid

En el año previo a la implantación de la ZBE madrileña se adquirieron 53.820 vehículos híbridos o eléctricos en la capital. La cifra se disparó hasta los 382.980 en 2024, lo que representa un incremento del 612%. Este salto, que también se explica por la mejora de la red de recarga y las bonificaciones fiscales municipales, contrasta con lo ocurrido en otras ciudades de la región: Rivas-Vaciamadrid registró un alza del 185% y Alcalá de Henares del 52%, mientras que Fuenlabrada retrocedió un 41%.

El impulso no empezó con la ordenanza actual. Comparando el primer trimestre de 2018 con el de 2019, las ventas de híbridos, eléctricos y a gas en la Comunidad de Madrid ya habían aumentado un 93% (de 9.017 a 17.372 unidades), según ANFAC, un ritmo muy superior al de Cataluña (20%) o Andalucía (18%). La razón, apuntan los concesionarios, fue el inicio de Madrid Central, la ZBE impulsada por el gobierno de Manuela Carmena, que convirtió la restricción en un gancho comercial.

El transporte público duplica viajeros y la sombra de la anulación judicial

El mismo informe de la Cámara de Cuentas revela que la demanda de transporte público en Madrid prácticamente se duplicó entre el año anterior a la ZBE y 2024, con un incremento del 100%. El número de usuarios de bicicleta también creció, aunque no se incluye en el cómputo. Las subidas fueron más moderadas en Alcalá de Henares (8,7%) y Fuenlabrada (7,2%).

Paradójicamente, el 21 de abril de 2026 adquirió firmeza la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que declaró nulos los elementos esenciales de la ZBE de la capital, tras el rechazo del Tribunal Supremo al recurso del Ayuntamiento. Para entonces, sin embargo, los hábitos de movilidad ya habían dado un vuelco. La Cámara de Cuentas insta a los municipios que todavía no tienen operativa su ZBE a agilizar su implantación y su régimen sancionador, aunque el caso de Madrid demuestra que las multas, incluso con vigencia limitada, pueden reconfigurar el parque automovilístico.

El informe de la Cámara de Cuentas deja en evidencia, además, las lagunas de información: de las 19 ciudades que respondieron al cuestionario, solo diez tenían una ZBE vigente a 31 de marzo de 2025, y ocho la habían puesto en marcha. Cinco municipios (Collado Villalba, Colmenar Viejo, Getafe, Parla y Valdemoro) no enviaron los datos requeridos, lo que ha provocado un voto particular en el organismo fiscalizador reclamando sanciones para quienes incumplen el deber de colaboración.

La experiencia madrileña demuestra que las multas, más que las prohibiciones, son el auténtico motor del cambio de hábitos en la movilidad, incluso aunque la norma que las sustentaba acabe siendo anulada.

Quattroruote desmonta la autonomía Subaru Solterra: 487 km reales frente a 592 homologados

Quattroruote ha querido salir del centro de pruebas y meterse en el día a día para comprobar cuánto gasta realmente el nuevo Subaru Solterra eléctrico. Y los números no engañan: 487 kilómetros de autonomía real, frente a los 592 que homologa bajo el ciclo WLTP. La diferencia no es pequeña, pero el contexto lo explica todo.

Altura todocamino y un enfoque muy practico

La prueba arrancó en Rozzano, con la batería al 100 %, y trazó un anillo de 70 kilómetros que mezclaba ciudad, carretera secundaria y autopista con tráfico real, climatología variable y las frenadas propias de cualquier trayecto cotidiano. La protagonista era la variante 2WD de la gama Solterra, equipada con la batería de 77 kWh y un motor eléctrico de 224 CV, la versión más eficiente de la familia. Su precio de lista parte de 44.900 euros, aunque existe una opción de acceso con batería de 57,7 kWh por 39.900 euros —que con descuentos de la marca puede quedarse en 34.900 euros—.

Quattroruote destaca su altura libre al suelo de 21,1 centímetros, muy por encima de otros SUV de su clase. Esa cota, heredada de la tradición off‑road de Subaru, se agradece más de lo que parece en ciudad: bordillos, badenes y plazas de aparcamiento con obstáculos se superan sin despeinarse. Las llantas de 18 pulgadas con neumáticos de perfil alto completan un conjunto pensado para el confort, no para la deportividad.

Un habitáculo espacioso con una ausencia incómoda

Dentro, el Solterra apuesta por un diseño moderno con dos grandes pantallas, pero sin renunciar a los mandos físicos. En la consola central y, sobre todo, en el volante, abundan los botones reales —nada de superficies táctiles—, lo que facilita las operaciones sin desviar la vista de la carretera. Las plazas traseras gozan de un piso completamente plano incluso en la versión 4×4, un detalle que libera espacio para las piernas y convierte los viajes largos en una experiencia relajada.

Los asientos, tapizados en tela resistente o ecopiel según el acabado, disponen de reglaje eléctrico completo y calefacción. Su sujeción lateral es firme sin resultar opresiva, una filosofía muy Subaru para pasar horas al volante sin fatiga. Sin embargo, la falta de guantera en el salpicadero se convierte en un lunar molesto: la documentación obligatoria no encuentra un hueco natural y acaba invadiendo la generosa bandeja central o los pequeños compartimentos de las puertas. El maletero tampoco convence del todo: con 403 litros de capacidad declarada, los pasos de rueda muy intrusivos restan aprovechamiento real.

En marcha: confort y dirección sincera

Durante la conducción, el Subaru Solterra se mostró notablemente silencioso y refinado. Los vidrios laminados aíslan el exterior y, al no haber motor térmico, el habitáculo resulta un remanso de paz. La suspensión, puesta a punto con mimo, asimila con dulzura los resaltos más bruscos sin volverse blanda en las curvas. Según la prueba de Quattroruote, es un compromiso muy logrado, ligeramente escorado hacia el confort, que hace que el coche sea disfrutable en cualquier circunstancia.

El motor de 224 CV responde con contundencia y una inmediatez eléctrica, mientras que la dirección —algo pesada en maniobras urbanas— resulta directa y transmite seguridad. El feeling típico de Subaru está presente: un coche franco, previsible y que infunde confianza. La pega llega con la posición de la instrumentación, elevada y en parte oculta por la corona del volante, una herencia del i‑Cockpit de Peugeot que no acaba de convencer, sobre todo si la altura del conductor no es la idónea.

«Un coche sincero, predecible y reconfortante. El verdadero placer de conducción aquí no nace de prestaciones desbordantes, sino de la sensación de control que transmite en cada situación.»

— Prueba de Quattroruote

La prueba de consumo: 70 kilómetros de puro día a día

Para garantizar la reproducibilidad, se fijaron unas reglas claras: climatizador a 22 °C en modo automático, regeneración desactivada o al mínimo, modalidad de conducción normal y respeto estricto de los límites de velocidad. El recorrido de 70 kilómetros se repartió en un 40 % de trazado urbano, un 35 % de carretera secundaria y un 25 % de autopista, con tráfico real y alguna retención.

Al regresar a la redacción, la recarga completa arrojó un consumo de 15,3 kWh, lo que equivale a una eficiencia de 6,5 kilómetros por cada kWh. Traducido a autonomía total teórica, el cálculo de Quattroruote sitúa la cifra en 487 kilómetros, un 17,7 % por debajo de los 592 km WLTP. El coste de la energía recargada en una toma doméstica fue de apenas 4,74 euros. El propio equipo aclara que esta prueba en tráfico real complementa, pero no sustituye, los test estandarizados del centro técnico con instrumentos certificados ISO 9001.

Carga rápida y un cargador interno adelantado

En el apartado de recarga, el Solterra incluye un cargador interno de 22 kW, el doble de lo habitual en la mayoría de los eléctricos (que suelen montar 11 kW), lo que permite llenar la batería en corriente alterna en unas tres horas y media. En corriente continua acepta hasta 150 kW, y durante la prueba de Quattroruote el pico registrado fue de 169 kW, con una media de 116 kW en el tramo del 10 % al 80 %. Además, la función de preacondicionamiento de la batería en climas fríos ayuda a acortar los tiempos de enchufe.

Al fin y al cabo, el Solterra es el gemelo eléctrico del Toyota bZ4X, construido sobre la plataforma e-TNGA y concebido para conquistar tanto el asfalto como las pistas de tierra. La versión probada, con tracción delantera y batería grande, logra un equilibrio entre autonomía y practicidad que puede encajar en el día a día de muchas familias. El resultado de 487 km, aunque alejado del dato oficial, sigue siendo más que suficiente para la mayoría de los desplazamientos sin necesidad de recargar a diario.

Las cifras de homologación sirven para comparar, pero pocas veces se acercan a lo que vemos en el mundo real. La prueba de Quattroruote despeja muchas dudas sobre el Subaru Solterra y deja claro que, más allá de los números de laboratorio, estamos ante un eléctrico que puede cumplir sin agobios. Verlo en acción es el siguiente paso.

Puedes ver la prueba completa en el vídeo de Quattroruote:

Carriles bici en Tokio: la ciudad duplicará su red hasta los 900 km en 2030 frente al coche

Tokio duplicará su red de carriles bici en 2030. La capital japonesa pasará de los actuales 450 kilómetros a 900 en solo cuatro años, una apuesta por la bicicleta que busca reequilibrar el reparto del espacio viario y ofrecer una alternativa segura a los ciclistas que, desde este mismo año, ya no pueden circular por las aceras.

¿Por qué ahora? La multa que cambió las reglas

El detonante no es una moda ni una promesa electoral de última hora. En abril de 2026, las autoridades de Tokio empezaron a multar a los ciclistas que utilizaban las aceras, una práctica hasta entonces tolerada de facto en una ciudad donde la bicicleta convivía de manera informal con los peatones. La prohibición, pensada para descongestionar los pasos peatonales y reducir atropellos, tuvo un efecto colateral inmediato: miles de ciclistas se vieron obligados a compartir la calzada con un tráfico denso y, en muchos casos, carente de carril reservado.

Las quejas por seguridad no tardaron en llegar. Sin una red de carriles bici suficiente, la norma creó una situación incómoda y, según colectivos ciclistas, peligrosa. La respuesta del gobierno local, según la información oficial publicada en Japón, ha sido acelerar el plan de ampliación que ya figuraba en la agenda de movilidad para esta década.

La presión ciudadana y los datos de incidentes en la calzada han convertido la bicicleta en un asunto de primer orden en una metrópoli acostumbrada a resolver sus desplazamientos con un transporte público de precisión milimétrica y un parque automovilístico que todavía tiene mucho peso en los barrios periféricos.

Una red de 900 kilómetros: qué significa realmente

Duplicar los kilómetros de carriles bici de Tokio hasta 2030 supone pasar de una infraestructura discreta a una red comparable a la de las capitales europeas más ciclistas. Los 900 kilómetros proyectados sitúan a la ciudad al nivel de Copenhague o Ámsterdam en extensión, aunque el reto va mucho más allá de pintar marcas viales sobre el asfalto.

El plan incluye no solo carriles segregados, sino también intersecciones rediseñadas, señalización específica y aparcamientos seguros. La ambición es tejer un sistema que permita recorrer todo el centro urbano y buena parte de los distritos residenciales sin que la bicicleta entre en conflicto constante con los coches o los peatones.

En una urbe donde el precio del suelo es astronómico, cada metro que se sustrae al automóvil privado para dárselo a la bicicleta supone una decisión con un fuerte componente político y urbanístico. Por eso el dato de los 900 kilómetros se interpreta, en el contexto japonés, como una señal de hacia dónde quieren llevar la movilidad los responsables públicos de la capital.

Del coche a la bicicleta, ¿qué puede aprender España?

El giro de Tokio no es un fenómeno aislado ni exótico. Ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia llevan años extendiendo sus propios carriles bici, pero la velocidad y la escala del plan japonés ofrecen una lectura de contraste interesante para el lector español.

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Mientras que en España los avances se topan a menudo con la resistencia del vehículo privado y con debates políticos muy polarizados, Tokio recurre a la palanca de la sanción —prohibir la acera— para forzar un cambio de comportamiento y, a partir de ahí, justificar una inversión masiva en infraestructura. No es un camino exento de críticas, pero demuestra que, una vez eliminado el atajo de la acera, la demanda de carril bici seguro se convierte en un clamor difícil de ignorar.

El motorista español que observe esta noticia quizá no viaje a Tokio mañana, pero sí puede percibir una tendencia global que avanza en la misma dirección: las grandes capitales del mundo están reduciendo el espacio del coche y trasladando ese espacio a peatones, bicicletas y transporte público. La diferencia la marca quién lo hace con más determinación y con más presupuesto detrás.

La decisión de Tokio no es solo una cuestión de carriles; es una declaración de hacia dónde quiere llevar la movilidad urbana la mayor área metropolitana del mundo.

📌 Datos clave internacional

  • La cifra a enmarcar: 900 kilómetros de carriles bici previstos para 2030, el doble de la red actual de la capital japonesa.
  • Consejo práctico: Si viajas a Tokio y planeas moverte en bicicleta, consulta los mapas actualizados de carril bici y evita las aceras: desde abril de 2026 las multas son efectivas.
  • Así te afecta: La apuesta ciclista de Tokio refuerza una tendencia internacional que influye en las políticas de movilidad de las ciudades españolas. Menos espacio para el coche y más para la bicicleta es un horizonte cada vez más compartido.

Nuevas normas de tráfico 2026: multa de 200 euros por adelantar a menos de 1,5 metros y patinetes desde 15 años

A partir del próximo 1 de octubre de 2026, las carreteras españolas estrenan un nuevo paquete de normas que la Dirección General de Tráfico (DGT) acaba de publicar en el BOE. Dos de ellas afectan directamente a miles de conductores y usuarios de patinetes eléctricos: la multa por adelantar sin mantener 1,5 metros de distancia será de 200 euros y los menores de 15 años no podrán usar vehículos de movilidad personal. El real decreto que modifica el Reglamento General de Circulación endurece sanciones y unifica criterios para una circulación más segura.

Lo que necesitas saber

  • Por qué es importante: la normativa protege especialmente a ciclistas y conductores de patinetes, los más vulnerables en la vía.
  • Cómo te afecta: si adelantas sin los 1,5 metros reglamentarios o dejas que tu hijo menor de 15 años use un patinete, te expones a una sanción grave de hasta 200 euros.
  • Puntos clave y plazos: entrada en vigor el 1 de octubre de 2026; obligación de casco, luces encendidas y chaleco reflectante para los patinetes; cada infracción es grave y conlleva una multa de 200 euros (con pronto pago de 100 euros).

Adelantar sin 1,5 metros: multa de 200 euros

La nueva regulación establece de forma explícita la obligación de mantener una distancia mínima de 1,5 metros al adelantar a ciclistas y a conductores de vehículos de movilidad personal (VMP), como los patinetes eléctricos. Hasta ahora, la DGT recomendaba esa separación sin que su incumplimiento fuera considerado una infracción grave de manera automática. Con el cambio, no respetar metro y medio se convierte en falta grave, con una multa de 200 euros (100 euros si se paga en los 20 días siguientes) y, además, puede llevar aparejada la detracción de puntos del carnet de conducir.

Según el texto publicado en el BOE, el objetivo es reducir la siniestralidad en los adelantamientos, que representa un porcentaje significativo de los accidentes con víctimas. La norma aplica tanto en vías interurbanas como en calles urbanas, siempre que el ciclista o el usuario de patinete circule por el arcén o el carril adecuado.

Patinetes eléctricos: los grandes cambios para los VMP

La segunda pata de la reforma atañe directamente a los patinetes eléctricos y demás VMP. A partir del 1 de octubre, los menores de 15 años no pueden circular con ellos. Hasta ahora no existía una edad mínima estatal, por lo que cada municipio fijaba sus reglas. Ahora, la DGT unifica el criterio: solo a partir de los 15 años se permite su uso.

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El 1 de enero de 2026, todos los VMP estarán obligados a circular con seguro | Fuente: propia / IA

Además, el casco pasa a ser obligatorio en todo momento, sin excepciones. También se impone la circulación con las luces encendidas de forma permanente, no solo de noche. Y cuando haya poca visibilidad o se conduzca de noche, será necesario vestir un chaleco reflectante. En conjunto, se busca que los patinetes sean visibles para el resto de conductores.

Otro punto relevante: fuera de las ciudades, los patinetes solo pueden circular por vías segregadas de los vehículos a motor, es decir, carriles bici o vías ciclistas. No está permitido que circulen por arcenes o por la calzada en carreteras convencionales. Esta restricción afecta a quienes utilizan el patinete para desplazamientos interurbanos en áreas metropolitanas o periurbanas.

La nueva normativa convierte en infracción grave cualquier incumplimiento relacionado con el adelantamiento o los patinetes, con sanciones de hasta 200 euros en cada caso.

Multas y régimen sancionador

Todas las nuevas obligaciones son calificadas por la DGT como infracciones graves. Esto implica una multa de 200 euros por cada conducta contraria a la norma. Si el sancionado paga en los veinte días naturales siguientes a la notificación, se beneficia de la reducción del 50 %, quedando en 100 euros. En ningún caso estas multas conllevan pérdida de puntos, salvo en el supuesto del adelantamiento, donde sí podría aplicarse una detracción si el agente lo considera una maniobra peligrosa.

Conviene recordar que, a partir de la entrada en vigor, los agentes de tráfico pueden denunciar cualquier incumplimiento. Las bicicletas y los VMP no están obligados a llevar documentos de matriculación, pero los conductores deben identificarse si son requeridos. La Guardia Civil y las policías locales estarán atentas, sobre todo en los primeros meses de aplicación de la norma.

El contexto de la reforma

El real decreto que modifica el Reglamento General de Circulación llega en un momento en el que la movilidad urbana ha cambiado radicalmente. El auge de los patinetes eléctricos y la proliferación de ciclistas en las ciudades han hecho necesario un marco normativo más claro y uniforme. Hasta esta reforma, cada ayuntamiento podía regular aspectos como la edad mínima o la obligatoriedad del casco, lo que generaba confusión entre los usuarios y dificultaba la labor de control.

La DGT ya había avanzado algunas de estas medidas en los borradores que presentó a principios de año, y el BOE ha confirmado su aprobación definitiva. La entrada en vigor el 1 de octubre deja apenas dos meses para que ayuntamientos, autoescuelas y usuarios se adapten. Para los conductores de coche, la principal novedad es la concreción de la distancia de adelantamiento como infracción grave; para los usuarios de patinete, el cambio es más drástico, porque pasan a estar sujetos a un régimen de obligaciones muy similar al de las bicicletas en muchos aspectos, pero con la particularidad de que no pueden circular por cualquier carril fuera de las ciudades.

El siguiente paso anunciado por Tráfico pasa por exigir un seguro obligatorio y una matrícula para los VMP, aunque esa medida todavía no tiene fecha de aplicación. Mientras tanto, a partir de octubre, quien no cumpla con los 1,5 metros al adelantar o quien permita que un menor de 15 años use un patinete se enfrenta a una sanción de 200 euros.

El precio del coche usado cae a 17.080 euros: seis meses de bajadas que redefinen el valor residual flotas

Seis meses de descensos consecutivos han llevado el precio medio del coche de ocasión hasta los 17.080 euros en julio, un ajuste de 900 euros en doce meses que obliga a autónomos y pymes a repensar sus cuentas de flota.

La ficha rápida para el profesional

  • Por qué es importante: La caída del precio de ocasión modifica el valor residual de las flotas y altera la ecuación comprar o renting para autónomos y pymes.
  • Ventajas e inconvenientes: A favor: los profesionales que compran en propiedad pueden encontrar vehículos más baratos en el mercado de usado; el ajuste de precios puede beneficiar a flotas que rotan sus unidades compradas. En contra: las cuotas de renting tienden a encarecerse cuando las operadoras revisan a la baja sus previsiones de valor residual; los vehículos en cartera pierden valor de reventa más rápido si la tendencia se consolida.
  • Datos técnicos clave: Precio medio del usado: 17.080 euros (julio 2026); caída interanual: 900 euros; seis meses consecutivos de bajada; operaciones acumuladas enero-julio: 1,29 millones (+2%); edad media del parque español: 15 años; ventas de eléctricos usados en julio: 3.347 unidades (+31,5%).

Por qué sigue bajando el precio del coche usado

Los datos del mercado de ocasión en España, recogidos por Ideauto para coches.net y difundidos por Expansión, muestran que el precio medio ha encadenado seis meses a la baja, algo que no se veía con esta intensidad en diecinueve meses. La oferta crece impulsada, en parte, por las renovaciones de flota de las empresas de alquiler de vehículos, que vuelcan unidades al canal de usado. Así, en julio se comercializaron 195.180 coches de ocasión, aunque la cifra supone un leve retroceso del 0,6% respecto al mismo mes del año anterior. En el acumulado enero-julio se superan los 1,29 millones de unidades, un 2% más, lo que dibuja un mercado líquido pero cada vez más ajustado en precio.

La fuerte competencia en el canal de nuevos —España es el mercado más reñido de Europa— se traduce en una presión añadida sobre los usados. Las renovaciones de flota de las alquiladoras y las ofertas promocionales de los fabricantes llenan los ‘stocks’ de ocasión. El diésel, con un 48% de cuota pero un 5% de caída en julio, va perdiendo terreno frente a alternativas aún testimoniales: los eléctricos de usados avanzan un 31,5% pero solo sumaron 3.347 ventas. Con una edad media del parque en 15 años, el valor residual se ha vuelto un dato estratégico para cualquier gestor de flota.

Comprar o renting: la nueva matemática del valor residual flotas

Para un autónomo o una pyme que gestiona una flota de dos o cinco vehículos, el precio del usado afecta de lleno al TCO (Coste Total de Propiedad). En la modalidad de renting, la cuota mensual se calcula, entre otros parámetros, sobre una estimación del valor residual al final del contrato. Si el mercado de usado castiga ese valor, la operadora puede verse obligada a ajustar las cuotas al alza para proteger su margen. En los contratos ya firmados, el riesgo corre del lado de la arrendadora, pero en las nuevas contrataciones el profesional puede encontrarse con ofertas menos competitivas o con plazos más cortos.

Quien compra en propiedad puede aprovechar precios más ajustados hoy. Pero la depreciación futura será más rápida si la tendencia persiste. En la práctica, el TCO de compra sale reforzado si el profesional asume la gestión de la reventa y no necesita un valor residual asegurado.

La diferencia de 900 euros en un año sobre un precio medio de 17.080 euros equivale a una depreciación adicional superior al 5%. Para una flota de cinco vehículos supone un ajuste de 4.500 euros en doce meses, un dato que pesa en cualquier decisión de renovación.

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La caída sostenida del precio del usado reajusta el TCO: quien compra gana margen de negociación; quien alquila debe vigilar que su cuota no incorpore un valor residual inflado.

Análisis: lo que el valor residual esconde en las cuentas del autónomo

Que el precio del usado baje de forma continuada no es una anécdota estadística; afecta al músculo financiero de las flotas. El gestor que confía su renovación al renting debe pedir a la operadora que desglose el valor residual estimado y lo compare con la evolución real. Si el diferencial es amplio, la cuota resultante será artificial y el cliente podría pagar un sobrecoste al final o verse obligado a renovar antes de tiempo. En el otro lado, el autónomo que apuesta por la compra asume la depreciación, pero también gana control: decide cuándo vender y puede alargar la vida útil del vehículo más allá de la media del parque, que ya roza los 15 años.

El crecimiento de los eléctricos de ocasión (+31,5%) anticipa un mercado donde los valores residuales serán más predecibles, algo imprescindible para que el renting de flotas electrificadas despegue. Mientras tanto, la recomendación práctica para cualquier pyme es incorporar esta tendencia bajista en sus simulaciones de TCO y, cuando se opte por el renting, negociar cláusulas de revisión ligadas al índice real de precios de ocasión. La caída del usado no es un dato aislado: es el termómetro que mide el coste real de tener una flota en circulación.

Xiaomi presenta en Italia el cargador coche eléctrico robot que enchufa el coche sin cables

Xiaomi ha decidido que el futuro de la recarga doméstica pasa por un brazo robótico que piensa por sí mismo. La compañía china ha presentado en Italia su nueva wallbox con asistencia robótica, un dispositivo que se encarga de enchufar el coche eléctrico de forma autónoma, sin que el conductor tenga que manipular cables pesados ni conectores. Es la primera vez que el gigante tecnológico —recién estrenado en el sector del automóvil con su propio modelo— lleva esta propuesta a suelo europeo, y lo hace con un argumento muy concreto: la comodidad total en el garaje de casa, sin renunciar a la máxima eficiencia energética.

El sistema está pensado para ajustarse incluso a los espacios más reducidos. Con apenas 152 milímetros de anchura, el brazo robótico puede instalarse tanto en la pared como en el suelo, según la configuración del aparcamiento. La fecha de lanzamiento comercial está prevista para el cuarto trimestre de 2026 en China, y la llegada a otros mercados se irá comunicando después, con Italia como primera escala demostrativa en Europa.

Un brazo robótico que piensa por sí mismo

El corazón de la tecnología es un software de reconocimiento visual mediante inteligencia artificial. El sistema identifica la posición exacta del vehículo, detecta la toma de carga y, si la tapa es motorizada, la abre sin ayuda. Después, el brazo articulado se mueve con precisión milimétrica, inserta el conector y mantiene la sesión hasta que la batería alcanza el nivel deseado o el límite que el usuario haya programado. Una vez completa, lo retira y deja el coche listo para salir.

Xiaomi ha diseñado dos modos de uso principales. El primero, bautizado como «recarga perezosa», se activa automáticamente cuando el coche queda aparcado en la posición correcta, sin que medie ningún comando verbal ni gesto. El segundo permite controlar todo el proceso desde el teléfono móvil, integrado en el ecosistema doméstico de la marca. Ambos enfoques transforman la recarga en un proceso invisible, que no interrumpe la rutina y que encaja de forma natural con la domótica del hogar.

Eficiencia del 95%: por qué un cable sigue siendo mejor que la inducción

La elección del brazo robótico no es un capricho estético. Xiaomi descarta la recarga inalámbrica por inducción, una tecnología que muchos consideran el ideal definitivo pero que aún arrastra pérdidas energéticas y limitaciones de potencia. Con la conexión física garantizada por el robot, la eficiencia de la transferencia se sitúa cerca del 95 %, notablemente por encima de la de los sistemas inalámbricos, donde la distancia entre las bobinas penaliza el rendimiento.

Además, la solución de Xiaomi no exige instalar ningún hardware específico a bordo del vehículo. El brazo es compatible con los conectores estándar que equipan todos los coches eléctricos actuales, lo que supone una ventaja competitiva importante frente a la inducción, que necesita componentes integrados en el chasis del coche. En un momento en que fabricantes como Hyundai, Tesla y varias startups trabajan en fórmulas de automatización, la apuesta china se diferencia por buscar la máxima simplicidad y una curva de adopción más rápida.

La comodidad de olvidarse del cargador sin renunciar a la velocidad ni a la eficiencia energética es un paso que acerca la recarga doméstica al ideal del vehículo autónomo.

Qué supone este salto para el conductor español

El lanzamiento llega en un momento en que el parque de vehículos eléctricos en España sigue creciendo, aunque con la autonomía y la infraestructura de recarga en el punto de mira. Un sistema como el que propone Xiaomi ataca directamente uno de los pequeños roces cotidianos: el gesto, a menudo incómodo, de enchufar y desenchufar el coche cada noche. Eliminar esa fricción puede resultar especialmente atractivo para los conductores que disponen de garaje individual o comunitario, donde el espacio de maniobra es justo y los cables largos se convierten en un engorro.

Además, la eficiencia cercana al 95 % y la compatibilidad universal con los conectores actuales sitúan al brazo robótico como una alternativa de futuro sin las incertidumbres de la recarga inalámbrica. Si Xiaomi logra llevar el producto a los mercados europeos a un precio competitivo —algo que aún no se ha detallado—, la recarga doméstica podría dar un salto cualitativo similar al que supusieron los asistentes automáticos de aparcamiento. Mientras tanto, la cita está en China a finales de 2026 y, desde allí, todo apunta a que la automatización invisible de la carga empezará a recorrer las cocheras del resto del mundo.

📌 Datos clave internacional

  • La cifra a enmarcar: una eficiencia cercana al 95 % en la transferencia de energía, claramente superior a la de los sistemas de inducción actuales.
  • Consejo práctico: si dispones de garaje y estás pensando en instalar un punto de carga, vigila los próximos movimientos de Xiaomi en Europa; el brazo robótico podría simplificar la rutina diaria.
  • Así te afecta: la automatización de la recarga doméstica elimina una de las pequeñas fricciones del coche eléctrico y puede acelerar su adopción en España, donde el parque móvil enchufable aún busca despegar.

El archivo de Autocar rescata al Fiat 600 Multipla, pionero de los monovolúmenes en los años 60

Cuando en 1956 Fiat presentó el 600 Multipla, el catálogo italiano sumó un modelo que desafiaba las proporciones habituales: un vehículo de apenas 3,53 metros de largo capaz de alojar a seis ocupantes gracias a una arquitectura de motor trasero y un habitáculo diáfano. La revista británica Autocar, que ha rescatado ahora su propio archivo, lo definió entonces como «la aproximación más cercana a meter un cuarto de galón en una pinta». Una declaración de principios sobre el aprovechamiento del espacio que, con el paso de las décadas, convertiría a aquel utilitario en el antecedente directo del monovolumen moderno.

Las claves de esta historia

  • Lo más importante: El Fiat 600 Multipla demostró en 1956 que un vehículo de menos de 3,60 metros podía ofrecer seis plazas reales y una modularidad interior sin precedentes, gracias a una plataforma de motor trasero y a la eliminación del túnel de transmisión.
  • No te lo puedes perder: La prensa de la época quedó fascinada por su capacidad de transformación: los asientos traseros se plegaban en segundos y el piso plano permitía —según un propietario entusiasta— dormir, comer e incluso jugar a las cartas dentro del coche.
  • Cifras y cotización: Se produjeron casi 250.000 unidades entre 1956 y 1965. En el Reino Unido se vendió por 799 libras (unas 17.000 libras actuales) y su consumo medio era de 5 litros a los 100 kilómetros.

La fórmula mágica: motor trasero y piso plano

El secreto del Multipla residía en una receta de ingeniería que hoy parece sencilla, pero que en los años cincuenta suponía un ejercicio de optimización casi obsesivo. Sobre la misma plataforma del Fiat 600 berlina, con una batalla de 2.000 milímetros, los ingenieros de Turín reubicaron todos los elementos mecánicos para liberar el habitáculo. El pequeño motor de cuatro cilindros y 633 cc, que rendía 22 CV en la versión original, seguía colgado tras el eje posterior, una decisión que eliminaba el voluminoso túnel de transmisión y permitía un piso completamente plano desde el parabrisas hasta la zaga.

Como describía Autocar en su primera prueba, «apenas se desperdicia una pulgada cúbica de espacio». La ausencia de un bloque motor en el morro dejó que los asientos delanteros se situasen justo sobre las ruedas delanteras, y detrás de ellos se extendía una superficie diáfana susceptible de configurarse a voluntad. Con los cuatro asientos traseros abatidos, la plataforma se convertía en una cama de casi dos metros; con ellos desplegados, seis adultos podían viajar sin la sensación «de sardinas en lata», citando de nuevo a la revista británica.

La ligereza de la carrocería monocasco, que apenas superaba los 700 kilos en orden de marcha, hizo el resto. Esa frugalidad mecánica se traducía en cifras de conducción modestas —una velocidad de crucero real de 70-80 km/h— pero en un consumo ridículo: 5,0 litros cada 100 kilómetros, según las mediciones de la época. «El coche mantiene indefinidamente los 45-50 mph», relataba un propietario en una carta publicada por Autocar, «y el consumo medio ha sido ligeramente mejor de 47 millas por galón».

Un coche para vivir dentro: la experiencia de los primeros usuarios

Más allá de los datos técnicos, lo que realmente asombró a la prensa y a los compradores fue la capacidad del Multipla para transformar un espacio minúsculo en un entorno casi doméstico. La carta remitida por un tal M. Ogle, publicada en la revista poco después del lanzamiento británico en 1957, es un testimonio revelador de esa versatilidad. «Mi esposa y yo dormimos en el coche sobre colchonetas de aire, e incluso comimos dentro los días de lluvia, con una mesa plegable que se puede instalar en el interior», escribió. Los viandantes, añadía, se quedaban «verdaderamente asombrados, y con razón: dudo que haya otro coche en el mundo tan adaptable».

Esa flexibilidad se conseguía sin renunciar a ciertas comodidades inesperadas. La rueda de repuesto iba alojada delante del asiento del acompañante, sin molestar a personas altas, y el acceso al motor trasero era, en palabras del cronista, «lo más sencillo posible». La orientación de las plazas traseras plegables, además, permitía configurar rápidamente una zona de carga de 150 kilos de capacidad útil, sin necesidad de cargar pesos sobre superficies inestables. No es de extrañar que, en apenas una década, casi un cuarto de millón de unidades encontraran acomodo entre familias, comerciantes y viajeros con un sentido práctico muy desarrollado.

Fiat había logrado condensar en tres metros y medio todo lo que una familia pequeña necesitaba para desplazarse, dormir y hasta comer, sin que el precio se disparase más allá de lo que costaba un utilitario convencional.

Prototipos que se adelantaron sin éxito

Si la pregunta es si el Fiat 600 Multipla fue el primer monovolumen de la historia, la respuesta es tan afirmativa como matizable. Sí fue el primero en alcanzar la producción en serie con esa configuración de habitáculo modular y motor posterior, pero la idea había merodeado por los salones del automóvil desde antes de la Segunda Guerra Mundial.

En 1939, durante el Salón de Berlín, el ingeniero alemán Karl Schlör presentó un prototipo aerodinámico apodado «el huevo» o «la cochinilla», que sobre un chasis del Mercedes 170H podía alojar a siete personas en 4,30 metros de largo. La revista Autocar se lo saltó entonces, centrada en el icónico Volkswagen, pero aquella carrocería ultraligera ya insinuaba las claves de un habitáculo despejado. Más ambicioso aún fue el Stout Scarab, diseñado en 1945 por el ingeniero aeronáutico estadounidense William Stout. «Este coche no tiene chasis propiamente dicho», escribió la publicación británica al probarlo, «la carrocería está formada estructuralmente, como el fuselaje de un avión». Siete ocupantes, mesa para jugar al bridge, asientos convertibles en divanes… y un precio prohibitivo que, sumado a su aspecto extravagante, condenó al Scarab a no pasar del prototipo.

El legado de un concepto que tardó décadas en cuajar

Resulta curioso constatar que Stout ya acuñaba por entonces una máxima que años después haría famosa Colin Chapman, el fundador de Lotus: «Simplificate — y añade más ligereza». Una filosofía que el propio Multipla llevó a la práctica, aunque a la postre el mercado no supiera leer del todo su propuesta. Hasta la irrupción del Renault Espace en 1984, ningún otro fabricante se atrevió a llevar el concepto del monovolumen a la gran serie con similar vocación doméstica. El Fiat 600 Multipla quedó como el eslabón perdido: un modelo que, sin inventar la idea, la produjo, la hizo asequible y la puso a circular por las carreteras europeas en un momento en el que la practicidad aún no se vestía de moda.

Hoy, seis décadas después, el archivo de Autocar nos devuelve la imagen de un coche que sigue despertando una mezcla de ternura y admiración técnica. Las casi 250.000 unidades fabricadas demuestran que hubo quien supo ver en aquel vehículo de formas cuadradas y ventanas panorámicas una solución inteligente para la movilidad cotidiana. Y, sobre todo, dejan constancia de que el verdadero hito del monovolumen no fue tanto la creación de un nuevo segmento como la demostración de que, con apenas 22 CV y tres metros de chapa, se podía meter toda una vida dentro.

El verdadero mérito del Multipla no fue inventar el monovolumen, sino producirlo en serie a un precio que lo sacaba de los prototipos de lujo y lo convertía en un coche para cualquiera.

Por qué los parabrisas se rompen más en verano y qué cubre el seguro de lunas

Con la llegada del calor, los parabrisas se convierten en uno de los puntos más vulnerables del coche. Las olas de verano no provocan directamente el impacto, pero sí disparan el riesgo de que una pequeña grieta acabe en rotura. Y ahí es donde la cobertura de lunas se convierte en un salvavidas que pocos conductores valoran hasta que les toca pagar la sustitución de su bolsillo.

Por qué los parabrisas se rompen más en verano

Según los especialistas de Carglass, el problema arranca con una piedra lanzada por otro vehículo. El asfalto, dilatado por el calor, desprende más gravilla y, con más tráfico estival, las probabilidades de impacto se multiplican. Ese pequeño daño, casi imperceptible al salir de casa, marca el inicio de la cuenta atrás.

El ingeniero A. A. Griffith demostró hace más de un siglo que un vidrio dañado pierde resistencia y que, con tensiones mínimas, la grieta avanza lentamente. Décadas después, el investigador George Wiederhorn comprobó que incluso pequeñas tensiones bastan para que la fisura crezca. En verano, el parabrisas se enfrenta a un examen extremo: la superficie puede superar los 70 u 80 grados mientras el interior se enfría rapidamente al conectar el aire acondicionado. Esa diferencia térmica genera tensiones adicionales justo donde existe el impacto, lo que agranda la grieta ciclo tras ciclo.

Los ensayos de Belron Technical lo confirman: en pruebas con un parabrisas calentado a 80 grados y el habitáculo frío, el daño aumentó de forma visible sin llegar a romperse de inmediato. Pero cada nuevo ciclo de calor acerca un poco más la fractura. A esto se suman las deformaciones de la carrocería por dilatación, las vibraciones de la carretera y las tensiones estructurales que el propio coche transmite al cristal.

Reparar un impacto pequeño antes de que el calor haga el resto es la decisión más inteligente para evitar la sustitución completa del parabrisas.

Qué cubre exactamente el seguro de lunas

La cobertura de lunas es un extra habitual en muchos seguros de coche que cubre la reparación del parabrisas y, en caso necesario, su sustitución completa, así como de otras lunas del vehículo. La gran ventaja es que, en la mayoría de pólizas, la reparación de un impacto pequeño se realiza sin aplicar franquicia y sin que afecte al bonus malus, el sistema de descuentos por no siniestralidad.

Eso sí, hay que leer la letra pequeña. Algunas pólizas aplican una franquicia para la sustitución completa, mientras que otras la incluyen sin coste adicional. En cualquier caso, el desembolso para el asegurado es mínimo en comparación con el precio de un parabrisas nuevo, que puede superar los 500 euros en muchos modelos.

Revisar la póliza antes de viajar es clave. Si se tiene contratada la cobertura de lunas, la reparación de un impacto suele ser un trámite rápido y sin penalización. Línea Directa, por ejemplo, ofrece reparación de lunas sin franquicia ni pérdida de bonificación en muchas de sus pólizas, al igual que otras aseguradoras.

Lo que debes saber para reclamar y evitar el problema

Si una piedra deja una marca en el parabrisas, los expertos recomiendan no esperar a la vuelta de las vacaciones. Reparar un impacto pequeño evita que el calor, los cambios de temperatura y las tensiones propias del vehículo conviertan una solución barata en una sustitución completa.

Antes de reclamar al seguro, conviene saber que la mayoría de aseguradoras disponen de un teléfono de asistencia 24 horas y pueden enviar un perito o recomendar un taller colaborador. La reparación suele realizarse en pocas horas y, en muchos casos, sin necesidad de peritar si el daño es pequeño. Si la grieta ya ha crecido, la sustitución puede demorar un día y, según las condiciones, estar sujeta a la franquicia pactada.

📌 El seguro al detalle

  • Qué ofrece este seguro: cubre la reparación y, si es necesario, la sustitución del parabrisas y otras lunas del coche. La reparación suele realizarse sin franquicia y sin penalización en el bonus.
  • A quién va dirigido: a cualquier conductor, especialmente a quienes circulan por carreteras con gravilla suelta o en zonas de calor extremo donde las grietas avanzan con rapidez.
  • Cuánto cuesta: el sobrecoste de incluir esta cobertura en la póliza suele ser inferior a 50 euros anuales. Un parabrisas nuevo sin seguro puede superar los 500 euros, por lo que la inversión es muy rentable.

La multa por ITV caducada es de hasta 500 euros y la DGT ya no da margen de error

Circular con la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) caducada es una infracción grave que puede salirte muy cara. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha lanzado un mensaje claro: no hay margen de error. El aviso de la DGT coincide con un endurecimiento de los controles en carretera y un mensaje especialmente dirigido a quienes confían en la cita previa como salvoconducto. La multa base es de 200 euros y conlleva la pérdida de 3 puntos del carnet, pero si el retraso supera un año, la sanción se eleva a 500 euros. Y aunque tengas cita previa para pasarla, seguir circulando con la pegatina vencida te expone a la multa.

Lo que necesitas saber

  • Por qué es importante: La DGT ha reforzado los controles para detectar vehículos con la ITV caducada y ha eliminado cualquier tolerancia, incluso si el conductor ya ha solicitado cita.
  • Cómo te afecta: Si te pillan, la multa es de 200 euros y la pérdida de 3 puntos. Si llevas más de un año de retraso, la sanción asciende a 500 euros y el seguro podría no cubrir los daños en caso de accidente.
  • Puntos clave y plazos: La obligación de llevar la ITV en vigor es diaria; no existe periodo de gracia. La norma está en vigor y los controles en carretera son constantes.

Las sanciones: de 200 a 500 euros y 3 puntos del carnet

La Ley de Tráfico califica como infracción grave circular sin la ITV en regla. La multa estándar es de 200 euros, que pueden reducirse a 100 si se paga en los 20 días siguientes con el descuento por pronto pago. A esa cuantía se suma la detracción de 3 puntos del permiso de conducir.

Pero la cuantía se endurece si el retraso acumula más de un año. En ese caso, la sanción económica puede alcanzar los 500 euros. La DGT no distingue entre un día o un mes de demora: desde el mismo momento en que caduca, el vehículo incumple la norma.

Además, llevar la pegatina de la ITV en el parabrisas es obligatorio. Si no está visible, el agente puede imponer otra sanción adicional durante un control.

Ni un día de gracia: la cita previa no te salva

Uno de los errores más extendidos es pensar que con pedir cita en la estación de ITV basta para circular hasta la fecha del examen. La DGT lo ha dejado claro: no hay margen de error. Circular con la ITV caducada es sancionable aunque tengas la cita concertada. No existe periodo de gracia ni tolerancia administrativa.

Los agentes están facultados para comprobar la situación administrativa del vehículo en cualquier momento, ya sea en un control en carretera o en un estacionamiento. Si la inspección no está en vigor, tramitarán la denuncia correspondiente.

Para evitarlo, la recomendación es planificar con antelación la cita y no apurar los plazos. Pasar la ITV dentro de los 30 días anteriores a la fecha de vencimiento permite anticiparse y evita cualquier riesgo.

Controles más exhaustivos y el seguro, en el aire

La DGT ha intensificado las campañas de vigilancia. Tanto en vías interurbanas como en núcleos urbanos, los agentes verifican vehículo por vehículo si la ITV está en regla. El objetivo es reducir la siniestralidad asociada a fallos mecánicos, ya que la inspección técnica evalúa frenos, neumáticos, luces y emisiones.

Circular sin la ITV en regla no solo te expone a una sanción económica; el seguro podría dejarte sin cobertura en caso de accidente.

Las consecuencias van más allá de la multa. Si el vehículo se ve implicado en un siniestro con la ITV caducada, la aseguradora puede negarse a cubrir los daños, total o parcialmente, al considerar que el coche no reunía las condiciones legales para circular. Un choque sin cobertura puede suponer un desembolso de miles de euros.

En la práctica, el seguro de responsabilidad civil obligatoria cubre siempre los daños a terceros, pero la cobertura de daños propios queda en entredicho, dejando al conductor desprotegido. Además, si el vehículo circula sin ITV y se ve implicado en un accidente, no solo el seguro puede negarse a cubrir los daños propios, sino que también podrías enfrentarte a responsabilidades civiles por los perjuicios a terceros.

Una infracción recurrente que la DGT quiere erradicar

Las campañas de las últimas temporadas confirman que la ITV caducada o con resultado negativo sigue siendo una de las infracciones más habituales en las carreteras españolas. De hecho, los fallos más comunes que provocan un suspenso son subsanables con un mantenimiento básico: luces fundidas o mal reguladas, neumáticos desgastados o emisiones fuera de rango.

La DGT insiste en que circular sin la ITV no solo es un incumplimiento administrativo, sino un riesgo real para la seguridad vial. Un sistema de frenos en mal estado o unos faros que no iluminan adecuadamente aumentan la probabilidad de accidente. Por eso, la estrategia de control cero busca disuadir a los conductores de circular con la revisión vencida.

El calendario de ITV está fijado por la antigüedad y tipo de vehículo. Los turismos particulares pasan la primera inspección a los 4 años, luego cada 2 años hasta los 10, y después anualmente. Conocer estas fechas es el primer paso para evitar sorpresas.

En este contexto, conviene recordar que la inspección periódica es obligatoria y que la pegatina debe renovarse según el calendario fijado. Ante la presión de los controles, lo más seguro —y económico— es adelantarse y no dejar la cita para el último día. Recuerda que circular con la ITV caducada, aunque sea por unos días, te convierte en un infractor; la única forma de evitar la sanción es tener la inspección en vigor.

Cuida la batería de tu coche eléctrico en agosto: evita que el calor te cueste 7.000 euros

Con el termómetro rozando los 40°C, la batería de tu coche eléctrico puede perder hasta un 16% de autonomía. Y si el calor la degrada de forma irreversible, la factura por una nueva ronda los 7.000 euros. Cuidar la batería del coche eléctrico no es solo cuestión de eficiencia: es el seguro de vida de la pieza más cara del vehículo.

Por qué el calor es el enemigo de la batería de ion-litio

Las celdas de una batería de ion-litio trabajan como un reactor electroquímico. Su rendimiento depende de la temperatura, y el rango ideal se sitúa entre 15 y 35°C. Por encima de 35°C, el calor acelera las reacciones parásitas que reducen la capacidad útil de forma permanente. Según los ingenieros de Nissan, la exposición prolongada a 45°C puede duplicar la pérdida de capacidad respecto a 25°C. Además, con temperaturas extremas entre 46 y 50°C, el consumo del coche se dispara un 28,4% y la autonomía se recorta un 16%.

El problema no solo viene del asfalto. La propia carga rápida genera calor por la resistencia interna (Ley de Joule). Al pasar de 250 A a 400 A de corriente, como en las últimas generaciones del Nissan LEAF, se produce 2,5 veces más calor en el mismo tiempo. Y las celdas de alta densidad energética disipan peor ese calor, sobre todo en perpendicular a las láminas internas, lo que agrava el estrés térmico.

Checklist rápida

#Qué revisarDetalle clave
1Temperatura de estacionamientoEvita el sol directo. Aparcar a la sombra reduce la temperatura del paquete hasta en 10°C.
2Nivel de carga en paradas largasMantenlo en torno al 50%, nunca al 100% ni por debajo del 10%.
3Refrigeración previa enchufadoEnfría el habitáculo mientras el coche está conectado a la red para no consumir batería.

Consejos prácticos para proteger la batería en agosto

La prevención es sencilla y rentable. Busca siempre una sombra para aparcar, sobre todo en las horas centrales del día. La radiación directa eleva la temperatura de la batería y acorta su vida útil. Si el coche va a estar varias semanas inmóvil, lo ideal es dejar la carga al 50%, según las recomendaciones de los fabricantes para estacionamientos prolongados.

Antes de iniciar un viaje con el coche enchufado, programa la climatización para que el habitáculo se enfríe con energía de la red. Así evitas que el sistema de refrigeración exija un pico de potencia a la batería nada más arrancar, y reduces la carga térmica acumulada. Muchos modelos actuales permiten preacondicionar la batería cuando fijas un punto de carga rápida en el navegador; el coche ajusta dinámicamente la temperatura para optimizar la recarga y no recortar la potencia.

Otra medida clave: no mantengas la carga al 100% bajo el sol. La combinación de alta temperatura y tensión máxima acelera la formación de depósitos de litio metálico en el ánodo, un daño permanente. Con temperaturas superiores a 35°C, limita la carga rápida al 80% siempre que sea posible.

2026 Porsche Cayenne Eléctrico. Bratislava. Imagen batería.

El coste de no hacer nada: hasta 7.000 euros por una batería nueva

Descuidar la salud de la batería en verano no solo reduce la autonomía: puede salir muy caro. Si la degradación química llega a ser severa, sustituir el paquete de baterías cuesta entre 6.000 y 7.000 euros, según las tarifas medias del mercado. Un coste que supera con creces cualquier mantenimiento preventivo. Mientras un cambio de aceite y filtro en un diésel ronda los 120 euros, una batería eléctrica averiada es como romper el motor completo de un térmico.

Los estudios en laboratorio muestran que un módulo de celdas acoplado genera cerca de un 20% más de calor por celda que una celda aislada, por lo que los sistemas de refrigeración trabajan al límite en olas de calor. Un sistema sobredimensionado capaz de disipar 15 kW añadiría un 5% al peso de las celdas, así que los fabricantes buscan el equilibrio con soluciones como intercambiadores conectados al circuito de refrigerante. Pero la mejor defensa sigue siendo el sentido común del conductor: sombra, carga inteligente y preacondicionamiento.

Un habitáculo refrigerado mientras el coche está enchufado evita un pico de consumo que acorta la vida de la batería y, de paso, mejora el confort desde el primer minuto de viaje.

🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento

  • Lo que debes revisar: la temperatura ambiente, el nivel de carga antes de dejar el coche parado y el uso del preacondicionamiento.
  • Cómo hacerlo: aparca a la sombra, programa la climatización enchufado y evita cargas al 100% bajo calor extremo. Si el coche dispone de preacondicionamiento de batería, actívalo al planificar una carga rápida.
  • Cuánto cuesta: seguir estos consejos no cuesta euros. Ignorarlos puede suponer hasta 7.000 euros por una batería nueva.

Seguro de un coche viejo: cambia el todo riesgo por terceros y ahorra hasta 300 € al año

Uno de cada dos coches que circulan en España tiene más de 15 años, según el último informe de ANFAC. Mantener un seguro a todo riesgo en un vehículo tan veterano puede suponer un desembolso extra de hasta 300 euros al año que no siempre compensa. La clave está en revisar la póliza y ajustarla al valor real del coche.

El envejecimiento del parque automovilístico en cifras

Los datos del Informe Anual 2025 de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) reflejan una realidad contundente: la edad media de los turismos en España roza los 14,6 años y el 50% del parque ya supera los 15. Hablamos de 12,9 millones de vehículos de un total de 26,7 millones que acumulan más de una década y media en la carretera.

Este envejecimiento tiene consecuencias directas en el seguro. Un coche con más de 10 años pierde gran parte de su valor venal, lo que reduce la indemnización que recibirías en caso de siniestro. Sin embargo, la prima de un todo riesgo suele calcularse sobre el valor a nuevo o sobre parámetros que no tienen en cuenta esa depreciación. El resultado: pagas por una cobertura que nunca recuperarás.

Coberturas comparadas

ModalidadQué cubrePrecio orientativo
A terceros básicoResponsabilidad civil obligatoria y defensa jurídica. No cubre daños propios ni robo.Desde 280 euros al año.
A terceros con lunasRC, lunas y, en muchas pólizas, asistencia en viaje. Sin cobertura de daños propios por colisión.Entre 310 y 370 euros anuales.
Todo riesgo con franquiciaRC, daños propios (pagando tú los primeros euros), robo e incendio. Franquicia habitual de 300 a 600 euros.Desde 480 euros al año.

Las cifras son orientativas y varían según el perfil del conductor, la aseguradora y la provincia. Pero la horquilla de ahorro al pasar de un todo riesgo con franquicia a un terceros con lunas se mueve entre los 150 y los 300 euros anuales de media.

Cuándo conviene prescindir del todo riesgo

La regla no es fija, pero un buen punto de partida es el valor de mercado del coche. Si tu vehículo tiene más de 12 años y su precio de venta no supera los 3.000 euros, mantener un todo riesgo puede costarte más del 10% del valor del coche cada año en prima, algo difícil de justificar. En la práctica, muchos conductores cambian a terceros con lunas cuando el coche ronda los 10 años y, a partir de los 15, optan por un terceros básico.

Las excepciones existen. Si el coche está en un estado excepcional, tiene un alto valor como clásico o lo utilizas muy pocos kilómetros al año, un todo riesgo con franquicia baja puede seguir aportando tranquilidad. Pero en la mayoría de los casos, la protección del seguro debe adecuarse al uso real del vehículo y no a la inercia de la póliza anterior.

Cambiar el todo riesgo por una póliza de terceros con lunas no significa quedarse desprotegido; significa pagar solo por lo que realmente necesitas.

Revisar la póliza una vez al año, justo antes de la renovación, es una práctica que todo conductor con un coche veterano debería incorporar. Comparar precios y coberturas, y no limitarse a aceptar la subida automática de la prima, es la forma más directa de ahorrar.

📌 El seguro al detalle

  • Qué ofrece este seguro: El paso de un todo riesgo a un terceros (con o sin lunas) permite mantener las coberturas obligatorias y, al mismo tiempo, reducir la factura anual en una cantidad que puede alcanzar los 300 euros, dependiendo del perfil y la compañía.
  • A quién va dirigido: Conductores con coches de más de 10 años, especialmente los que superan los 15, cuyo valor venal ya no justifica el coste de una póliza a todo riesgo. También a quienes buscan optimizar el gasto sin perder protección esencial.
  • Cuánto cuesta: Un seguro a terceros básico arranca en unos 280 euros anuales, mientras que la modalidad con lunas añade entre 30 y 90 euros más. Frente a los 480 euros o más de un todo riesgo con franquicia, el ahorro anual oscila entre 150 y 300 euros.

La DGT no ha confirmado el bulo de la ITV cada 6 meses para coches de más de 10 años: sigue siendo anual

Si tienes un coche con más de 10 años y te ha llegado el rumor de que la ITV pasa a ser cada seis meses, respira hondo: es un bulo que vuelve cada cierto tiempo y que la DGT no ha confirmado en ningún BOE. La periodicidad para turismos sigue siendo la de siempre: anual a partir de la primera década de vida. Te cuento de dónde viene la confusión, qué cambió de verdad en 2026 y cuánto te puede costar un malentendido.

De dónde sale el bulo de la ITV semestral para coches viejos

El bulo se alimenta de una interpretación torcida de la Instrucción PROT 2026/04 que la Dirección General de Tráfico publicó para autocaravanas y furgonetas camperizadas. En ese documento, que actualiza una circular anterior de 2023, se aclaran los plazos de inspección para vehículos de categoría M1 (autocaravanas) y N1 (furgones vivienda). Y ahí está el matiz que ha hecho saltar las alarmas: para las furgonetas camperizadas de más de 10 años, la periodicidad sí pasa a ser semestral.

Pero ojo: una furgoneta camper no es un turismo. Jurídicamente hablando, es un vehículo de categoría N1, un derivado de mercancías transformado, y la DGT le aplica el mismo criterio que a los vehículos de transporte de mercancías ligeros. La norma para tu coche particular no ha cambiado ni una coma. Así que, si circula por tu grupo de whatsApp un mensaje que dice ‘la DGT obliga a la ITV cada 6 meses para coches de más de 10 años’, puedes archivarlo como lo que es: un bulo.

Qué dice realmente la normativa: la ITV de tu coche, paso a paso

La periodicidad de la ITV para turismos está regulada en el Real Decreto 920/2017, la norma que sigue plenamente vigente a día de hoy. Para tu coche particular, los plazos son estos:

  • Primera ITV: a los 4 años de la fecha de matriculación.
  • De los 4 a los 10 años: cada 2 años.
  • A partir de los 10 años: cada año.

Ni semestral, ni cada 6 meses, ni nada que se le parezca. La DGT no ha publicado modificación alguna en el BOE que altere este calendario para los turismos. La confusión viene, como te decía, de mezclar dos categorías de vehículos que poco tienen que ver en cuanto a inspección técnica.

Si te pilla un control sin la ITV en regla, la multa puede ser de 200 euros (100 euros con pronto pago) si la tienes caducada. Peor aún: circular con la ITV negativa o desfavorable puede llegar a 500 euros y, en casos extremos, la inmovilización del vehículo. Así que la periodicidad no es un juego.

La ITV de tu coche sigue siendo anual a partir de los 10 años. No te dejes llevar por cadenas de mensajes: la DGT no ha tocado ese plazo.

El caso real que ha disparado el rumor: autocaravanas y camperizadas

Para que no vuelvas a caer en la trampa la próxima vez que surja el bulo, te resumo lo que sí cambió de verdad. La Instrucción PROT 2026/04 de la DGT aclara los plazos de inspección para vehículos vivienda:

  • Autocaravanas (categoría M1): hasta 4 años, exentas; de 4 a 10 años, cada 2 años; más de 10 años, anual.
  • Furgones camperizados (categoría N1): hasta 4 años, exentas; de 4 a 10 años, anual; más de 10 años, semestral.

La diferencia entre una autocaravana y una furgoneta camperizada es técnica y administrativa: la primera es un vehículo diseñado de fábrica como vivienda; la segunda es una furgoneta de carga transformada posteriormente. La DGT entiende que la camperizada está más cerca del transporte de mercancías, y por eso le aplica la periodicidad más exigente.

Copilot inspeccion ITV Motor16

Qué debes hacer si te llega el bulo (o si tienes dudas reales)

Lo primero, mantener la calma. Puedes consultar la fecha de tu próxima ITV en la tarjeta de inspección técnica o en la sede electrónica de la DGT. Si te surge alguna duda, los centros de ITV autorizados están obligados a informarte de la periodicidad que corresponde a tu vehículo según su categoría. Y si quieres prevenir el susto, recuerda que pasar la inspección a tiempo es más barato que una multa y, sobre todo, más seguro para ti y para los demás.

En cuanto al bulo, la propia DGT suele desmentir estos rumores a través de sus canales oficiales cuando alcanzan cierta repercusión. De momento, no ha habido comunicado alguno porque no hay nada que desmentir: la ITV para turismos de más de 10 años sigue siendo anual. Así que, ya sabes, la próxima vez que alguien te reenvíe el mensaje, puedes contestar con tranquilidad: ‘Eso es un bulo, la norma no ha cambiado’.

Claves de la Normativa

  • A quién afecta: La periodicidad semestral solo aplica a furgonetas camperizadas de más de 10 años (categoría N1), no a turismos.
  • Cifras a tener en cuenta: La ITV para tu coche particular sigue siendo cada 2 años entre los 4 y los 10 años, y anual a partir de los 10. Circular con la ITV caducada te cuesta 200 euros (100 con pronto pago).
  • Consejo para evitarlo: Apúntate en el calendario la fecha de tu próxima revisión y no te fíes de cadenas de whatsApp: la DGT publica los cambios en el BOE, no en redes sociales.

La DGT hace efectivas 74.561 condenas por delitos de tráfico en 2025: el 27% de las sentencias

El parte de la Fiscalía de Seguridad Vial deja un dato demoledor: en 2025, los juzgados españoles dictaron 74.561 condenas por delitos contra la seguridad vial, lo que supone el 27% del total de sentencias condenatorias en todo el país. Dicho de otra forma: uno de cada cuatro reos lo es por algo que hizo al volante. El mismo estudio, publicado este mes por la DGT en su Revista de Tráfico, rebaja esa cifra respecto a 2024 —entonces fueron 95.302— pero confirma una realidad que ningún conductor debería ignorar: la carretera es la puerta de entrada más frecuente al Código Penal.

Conducir sin carnet y bajo los efectos de alcohol, lo que más condena

Del total de delitos viales sentenciados, la conducción sin el permiso o licencia correspondiente se llevó la palma con 39.217 condenas. No muy lejos quedó la conducción bajo los efectos del alcohol o drogas, con 31.159 sentencias. Ambas categorías suman más del 90% de los delitos de tráfico juzgados. La negativa a someterse a las pruebas de detección (2.258 condenas), la conducción temeraria (1.099) y el exceso de velocidad delictivo —circular 80 km/h por encima del límite en vías interurbanas o 60 km/h en urbanas— (677 condenas) completan el mapa penal. La creación de otros riesgos para la circulación y la conducción con desprecio por la vida sumaron 70 y 80 condenas respectivamente.

De todas ellas, solo 67 sentencias impusieron penas de prisión. La mayoría correspondieron a casos de exceso de velocidad delictivo (24 penas privativas), seguidos de la conducción temeraria (2) y del desprecio por la vida (1). Aunque las cifras parezcan bajas, la mera existencia de la pena de cárcel indica que ciertas conductas al volante no se quedan en un simple expediente administrativo.

Madrid, Barcelona y Las Palmas encabezan el ranking provincial

Por territorios, Barcelona fue la provincia con más condenas (10.399), seguida de Madrid (8.733) y, a mucha distancia, Las Palmas (3.878). La distribución geográfica tiene que ver con el tamaño del parque automovilístico y con la actividad de los controles, pero también con la mayor implantación de juzgados especializados en algunas comunidades.

Respecto a 2024, la tendencia es de descenso generalizado en todos los tipos penales salvo uno: la «creación de otros riesgos para la circulación» pasó de 67 a 70 sentencias, un aumento insignificante en términos absolutos. El grueso de la caída lo protagonizaron los delitos de alcohol y drogas (de 47.103 a 31.159) y la negativa a someterse a las pruebas (de 3.493 a 2.258). Un dato que, según fuentes de la Fiscalía, podría deberse a una combinación de menor detección y a la eficacia disuasoria de las campañas de concienciación.

Lo que ningún conductor debería pasar por alto

Que los delitos viales sean la principal causa de condena penal en España envía un mensaje claro: la justicia no trata las infracciones graves de tráfico como meras faltas administrativas. Si te pillan conduciendo sin carnet o con una tasa de alcohol que supera el límite legal (0,60 mg/l en aire o 1,2 g/l en sangre, según el Código Penal), el asunto no acaba en una multa de la DGT: te enfrentas a un procedimiento penal que puede acarrear antecedentes penales y, en los casos más extremos, prisión.

2025 carta dgt multa trafico Motor16
Fuente propia

El exceso de velocidad también tiene su umbral delictivo. Como recoge el artículo 379.1 del Código Penal, circular a más de 80 km/h por encima del límite en vías interurbanas o a más de 60 km/h en urbanas te convierte en autor de un delito, no de una infracción administrativa. De hecho, en 2025, 24 conductores fueron a la cárcel por este motivo. No es un radar, es un juzgado.

Un delito vial te abre un procedimiento penal que puede acabar con antecedentes y, en los casos más graves, con una pena de prisión.

Para evitarlo, la receta no tiene misterio: lleva siempre el carnet en vigor, no bebas si vas a conducir y respeta los límites de velocidad. Si un agente te requiere para una prueba de alcoholemia, sométete: negarse es ya un delito en sí mismo. Y recuerda que los datos de la Fiscalía, aunque reflejan una bajada, demuestran que cada año miles de conductores acaban sentados en el banquillo por gestos que podrían haberse evitado con un mínimo de prudencia.

Claves de la Normativa

  • A quién afecta: A cualquier conductor, turismo o profesional, ya que los umbrales delictivos por alcohol, velocidad o ausencia de permiso son idénticos para todos.
  • Cifras a tener en cuenta: 74.561 condenas en 2025 (27% del total nacional), con 67 penas de prisión. La conducción sin carnet (39.217) y bajo alcohol o drogas (31.159) copan la mayoría de las sentencias.
  • Consejo para evitarlo: No te pongas al volante si has consumido alcohol o sustancias; asegúrate de que tu permiso está en vigor y no superes los límites de velocidad en más de 60/80 km/h, porque no es una multa, es un delito.

Autogefühl pone a prueba el Jeep Compass 4xe: ¿Overland o Summit?

El canal Autogefühl, referencia indiscutible en pruebas a fondo del mundo del motor, dedica su último vídeo a la renovada generación del Jeep Compass. Un SUV compacto que, según se desprende del análisis, llegará con idéntica configuración al mercado norteamericano después de su periplo europeo. Thomas, el presentador, pone frente a frente dos mundos: la versión Overland 4xe con tracción total completamente eléctrica y la variante Summit híbrida enchufable (PHEV), en una comparativa de más de 40 minutos.

Una firma lumínica que marca el carácter

El rediseño frontal es el primer gran golpe de efecto. Thomas destaca la nueva luz diurna corrida en la parte superior, un trazo que, en sus propias palabras, “queda realmente bien”. La parrilla clásica de Jeep se mantiene, pero adopta un formato más aerodinámico y cerrado, adaptándose a los tiempos. Las tomas de aire para el motor de combustión se desplazan a la zona inferior, un gesto estético que gana enteros cuando el Compass circula en modo eléctrico silencioso.

Dos almas eléctricas: el 4xe puro y el híbrido enchufable

El núcleo de la prueba reside en la comparativa de trenes motrices. Autogefühl examina con lupa la versión 100% eléctrica 4xe con tracción total, que coloca un motor en el eje delantero y otro en el trasero. Las cifras que maneja Thomas son contundentes: la batería de mayor capacidad, la potencia más alta de la gama y una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,4 segundos. Para él, un Jeep debe tener siempre tracción a las cuatro ruedas, y esta evolución eléctrica mantiene esa seña de identidad sin renunciar a las prestaciones. Frente a ella, la variante PHEV busca un equilibrio entre el día a día en eléctrico y la seguridad de un motor térmico para viajes largos. La comparativa, sin juzgar cuál es mejor, plantea una disyuntiva real: ¿necesitas la pureza técnica del eléctrico o la versatilidad de un híbrido enchufable?

Overland vs Summit: ¿aventura o refinamiento?

El vídeo no se limita a la técnica; el análisis transita por los acabados Overland y Summit. El Overland, aquí asociado a la versión 4xe eléctrica, apuesta por matices más camperos y detalles pensados para quienes buscan una experiencia Jeep sin concesiones. El Summit, en cambio, viene de la mano del PHEV y juega la carta de la sofisticación tecnología y acabados cuidados, empaquetando el confort como valor principal. Aunque el vídeo de Autogefühl es una inmersión completa en sensaciones al volante, deja claro desde el minuto uno que la decisión entre un corte y otro va más allá de la estética.

‘A Jeep should always have all-wheel drive, right? So this one here, the all electric one with one electric motor in the front, one electric motor in the rear, biggest battery, most power, 5.4 seconds in acceleration figure.’

— Thomas, presentador de Autogefühl

Más allá de la anécdota de la prueba, el Compass 4xe aterriza en un contexto donde la electrificación del segmento SUV compacto está completamente desatada. Jeep, con su familia 4xe (presente ya en modelos como el Renegade o el Wrangler), refuerza una apuesta que en Europa es estratégica para cumplir con las emisiones y en Norteamérica para cambiar la percepción de la marca. Que el Compass llegue a ambos lados del Atlántico con la misma receta sugiere una confianza total en el producto.

El mensaje que lanza Autogefühl en este extenso review tiene varias capas. Por un lado, demuestra que la plataforma del Compass está más que preparada para soportar un esquema eléctrico de altas prestaciones sin traicionar las raíces todoterreno. Por otro lado, la comparativa entre versiones y acabados funciona como un radiografía de hacia dónde quiere ir el comprador actual: o se abraza la eficiencia y el confort a ultranza, o se exige un plus de diferenciación que solo la etiqueta Trail Rated, sospechamos, tardará en llegar.

Queda una pregunta flotando en el aire tras casi 43 minutos de metraje. ¿Es este Compass híbrido el que por fin convencerá al fiel seguidor de Jeep de que las baterías no están reñidas con la aventura? El análisis de Thomas no da una respuesta definitiva porque, como él mismo subraya, la experiencia de conducción debe ser el único juez. Lo que sí hace es poner todas las cartas sobre la mesa. Puedes ver la prueba completa en el vídeo original de Autogefühl.

Parabrisas: la grieta en verano que el calor convierte en una avería de 800 €

Una pequeña piedra lanzada por el coche de delante puede ser el inicio de una avería de 800 euros en pleno verano. Un impacto casi imperceptible en el parabrisas se convierte, con el calor, en una grieta que obliga a sustituir la luna completa. Y si tu coche lleva sistemas de asistencia a la conducción (ADAS), la factura se dispara por la recalibración de sensores. El calor no rompe cristales, pero actúa como acelerador de cualquier daño previo.

En los meses de julio y agosto circulan más vehículos, el asfalto se dilata y se forman pequeñas grietas por las que saltan gravillas. La mayoría de los impactos solo dejan una marca, pero cuando el cristal sufre una fisura superficial la cuenta atrás ha empezado. Con temperaturas superficiales que pueden superar los 80 grados, el vidrio se expande y contrae de forma desigual, generando tensiones que agrandan el daño. Lo que comenzó como un picotazo acaba en una fractura que recorre todo el parabrisas en cuestión de horas.

Cómo el calor acelera las grietas del parabrisas

El fenómeno tiene una explicación física sólida. Un vidrio dañado pierde gran parte de su resistencia: cualquier tensión adicional, por pequeña que sea, hace que la fisura avance. Cuando el coche se estaciona al sol, la superficie del parabrisas alcanza temperaturas de hasta 80 grados, mientras que el habitáculo puede estar mucho más fresco si hemos dejado las ventanillas entreabiertas. Esa diferencia térmica crea un estrés mecánico justo en el punto del impacto, y el resultado es que la grieta se alarga milímetro a milímetro.

Coche bajo el sol en verano
Fuente propia/IA

Ensayos de laboratorio han comprobado que un parabrisas con un impacto pequeño, sometido a ciclos de calor intenso con el interior más frío, multiplica el tamaño del daño. Cada nuevo ciclo de sol y aire acondicionado empuja un poco más la fractura hacia el borde. Lo mismo sucede por las noches, cuando el cristal se enfría bruscamente. La rotura no es instantánea, pero llega sin avisar cuando ya es demasiado tarde para reparar.

Reparar un impacto cuesta entre 40 y 60 euros; sustituir el parabrisas con calibración de los sensores ADAS puede superar los 800 euros. El verano no da tregua a quien duda.

El papel del aire acondicionado y las tensiones estructurales

Un gesto tan común como poner el climatizador a tope nada más subir al coche agrava el problema. Dirigir el chorro de aire frío directamente sobre un parabrisas recalentado añade un choque térmico que favorece la propagación de la grieta. Además, la propia carrocería se dilata con el calor, y como el acero, el aluminio y el vidrio no se expanden al mismo ritmo, aparecen tensiones adicionales que terminan descargando sobre el punto más débil: el impacto.

A todo ello se suman las vibraciones de la carretera, los badenes, las frenadas y la presión del viento a alta velocidad. El parabrisas forma parte de la estructura del vehículo y soporta esfuerzos constantes. Cuando hay una fisura, esas cargas encuentran un camino fácil para seguir rompiendo el cristal. Por eso los especialistas recomiendan actuar en cuanto se detecte una picadura, sin esperar ni un día.

Reparar o cambiar: cuánto cuesta y qué debes hacer

La decisión depende del tamaño y la ubicación de la grieta. Un impacto redondo de menos de dos centímetros, fuera del campo de visión del conductor y alejado de los bordes, suele ser reparable. Reparar un parabrisas cuesta entre 40 y 60 euros en un taller especializado. Si la fisura se ha extendido, afecta al borde o interfiere con los sensores del parabrisas (cámara, radar, sensor de lluvia), la solución pasa por cambiar la luna completa (la luneta delantera). La factura entonces oscila entre 300 y 800 euros, según el modelo de coche y si necesita recalibración de los sistemas ADAS.

Acudir a un profesional es imprescindible: el montaje del parabrisas influye en la rigidez del vehículo y, en caso de accidente, evita que el techo se deforme. Además, los sistemas de asistencia requieren una calibración precisa que solo puede hacerse con equipos específicos. No es una operación de bricolaje, y escatimar en ella compromete la seguridad.

🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento

  • Lo que debes revisar: cualquier impacto en el parabrisas, por pequeño que sea, especialmente si viajas en verano. Busca picaduras, estrellas o líneas que puedan crecer.
  • Cómo hacerlo: limpia la zona y comprueba si hay fisuras. Si el daño es pequeño, acude sin demora a un taller de lunas. No dirijas el aire acondicionado directamente sobre el parabrisas caliente y aparca a la sombra siempre que puedas.
  • Cuánto cuesta: reparar un impacto cuesta unos 50 euros; cambiar la luna completa, con calibración de sensores, ronda entre 300 y 800 euros. Dejarlo pasar puede suponer la diferencia entre un gasto menor y una avería seria.

Alpine A110 clásico: la historia del coupé de Dieppe que un británico rescató en Milton Keynes

Roger Hick soñaba con un Alpine A110. Recorrió Francia de punta a punta, consultó anuncios, llamó a clubes… y fue en Milton Keynes, a apenas una hora de su casa en Northamptonshire, donde apareció el coupé azul de 1971 que hoy descansa en su garaje junto a un A110 moderno. «Busqué por toda Francia y lo encontré aquí», recuerda con sorna. La anécdota —tan británica como el humor de Hick— es la puerta de entrada perfecta para redescubrir uno de los automóviles más carismáticos de la historia del automovilismo europeo: el pequeño berlinette de Dieppe que, con mecánica Renault y motor trasero, conquistó los rallies a principios de los setenta.

Las claves de esta historia

  • Lo más importante: la historia del Alpine A110, el coupé ligero de Dieppe que dominó el Mundial de Rallies de 1973 con motor Renault.
  • No te lo puedes perder: el hallazgo del británico Roger Hick, que rastreó Francia buscando su sueño y acabó encontrándolo en Milton Keynes; una unidad del 1300 S que, aunque nunca compitió, se ha preparado con especificaciones de fábrica para emular a los míticos coches del Montecarlo.
  • Cifras y cotización: el motor 1.3 cross-flow ha sido llevado a unos 130 CV en un coche de solo 625 kg; la producción total del A110 superó las 7.500 unidades, pero los ejemplares bien restaurados en especificación ‘S’ se cotizan en torno a las 75.000 libras actualmente.

El hallazgo en Milton Keynes y la preparación de un A110 ‘de fábrica’

El coche que Hick compró en el año 2000 no era un ejemplar cualquiera. Se trataba de un Alpine A110 1300 S de 1971 que su anterior propietario había restaurado y transformado para evocar a los oficiales del equipo Alpine-Renault de competición. Aunque nunca pisó un tramo cronometrado, luce una decoración repleta de patrocinadores de época y un arsenal de luces auxiliares que le confieren un aspecto de coche de fábrica absolutamente conseguido. «Una vez, en un día de pista, un señor me dijo: ‘el último que lo llevó no conseguía mantenerlo recto ni una vuelta’. Aquel día yo iba bastante bien», relata Hick con una sonrisa.

Bajo la carrocería de fibra de vidrio se esconde un chasis tubular de acero y una mecánica profundamente revisada. El motor original de la serie es el bloque del Renault 8 Gordini con culata de flujo cruzado, pero ha sido llevado a especificación de fábrica con válvulas de mayor diámetro, pistones forjados, bielas Saenz en H, camisas húmedas especiales y un árbol de levas ‘Kit’ Renault de época, todo rematado por un cárter de aluminio con aletas de refrigeración. Gracias a estas mejoras, el vetusto motor de varillas entrega hoy alrededor de 130 CV a 7.200 rpm —en origen se conformaba con 80 CV— y puede alcanzar 134 CV si se eleva el corte a 8.000 vueltas. «Es un motor delicioso, capaz de subir de vueltas con una alegría contagiosa, y en un coche que no llega a los 625 kilos la potencia es más que suficiente», explica el dueño.

El resto de la transmisión no se queda atrás: la caja de cambios de cinco velocidades envía la fuerza a las ruedas traseras, mientras que un equipo de frenos ‘Grandes’ de competición —con pinzas traseras procedentes de un Matra— y una dirección rápida completan el conjunto. Las llantas Gotti Bi-Metal, con aros de acero y núcleo de aluminio fundido, aportan el toque final a una preparación que Hick ha sabido exprimir a la perfección. Compró el coche por 20.000 libras en 2000, y aunque hoy su valor ronda las 75.000 libras, él insiste en que venderlo le reportaría menos de lo que le costaría encontrar otro igual.

La gestación del mito en Dieppe

Para entender cómo un pequeño coupé francés con motor trasero y mecánica de origen humilde acabó dominando el mundo de los rallies, hay que retroceder hasta los años cincuenta. Jean Rédélé, un joven concesionario de Renault en Dieppe, soñaba con crear un automóvil deportivo que aprovechase la ligereza y la manejabilidad de la base Renault Dauphine. Su primer ensayo fue el A106, al que siguió el A108, pero el verdadero salto llegó en 1961 con el Alpine A110, una berlinette de silueta afilada y morro puntiagudo que marcó un antes y un después.

El A110 se construía sobre un chasis tubular central, una columna vertebral de acero que soportaba una carrocería de poliéster y fibra de vidrio, y montaba el motor en posición trasera colocado longitudinalmente, justo detrás del eje trasero. Esa arquitectura condicionaba su comportamiento —muy sensible a las transferencias de masa, con un tren delantero extremadamente ligero—, pero también le otorgaba una agilidad y una tracción excepcionales en superficies deslizantes. Durante una década larga, de 1961 a 1977, se fabricaron más de siete mil quinientas unidades en las distintas versiones: 1100, 1300, 1300 S, 1600 S y las definitivas 1800 para rally. El Alpine A110 1300 S de Hick se sitúa justo en el ecuador de esa trayectoria, cuando el modelo ya había demostrado su valía pero aún no había alcanzado el cénit de la gloria.

La ligereza y la pureza mecánica del A110 original establecen una conexión con la carretera que ni siquiera su heredero moderno consigue igualar.

En Dieppe, la producción artesanal, casi de taller, permitía que cada coche se adaptase a los deseos del cliente o a las exigencias de la competición. La filosofía de Rédélé —«Alpine va primero en el nombre, como en Alpine Renault, nunca Renault Alpine»— encerraba un orgullo de constructor que trascendía la simple dependencia de los motores de la Régie. Aquella identidad de pequeño fabricante inyectó al A110 un carácter de pieza hecha a mano que, hoy, es una de las claves de su cotización.

Dominio en los rallies: la técnica trasera conquista el Montecarlo

La razón por la que el A110 ocupa un lugar destacado en el Olimpo de los clásicos no es solo su diseño radical o su construcción ligera: es, sobre todo, su palmarés deportivo. En 1971, el sueco Ove Andersson logró la primera victoria en el Rally de Montecarlo para Alpine, pero el momento cumbre llegó dos años después. En 1973, el Alpine A110 copó el podio del Montecarlo y se adjudicó el recién creado Campeonato del Mundo de Rallies de constructores, el primer mundial de la especialidad. Pilotos como Jean-Claude Andruet, Jean-Pierre Nicolas o Bernard Darniche inscribieron sus nombres con fuego en los libros de historia al volante del pequeño coupé francés.

Las victorias no fueron casualidad. El A110 conjugaba una masa contenida —por debajo de los 700 kg en orden de marcha—, un centro de gravedad favorable y una motricidad excelente gracias a la ubicación del peso sobre el eje trasero. Sobre nieve, tierra o asfalto mojado, el berlinette bailaba con una soltura que los rivales de motor delantero difícilmente podían imitar. Aunque la evolución de los Grupo 4 y la llegada del Lancia Stratos acabarían por desplazarlo, el mito ya estaba forjado.

Conservar o recrear: el valor de un A110 con alma de competición

La unidad de Roger Hick plantea un dilema recurrente en el coleccionismo de clásicos: ¿qué pesa más, la originalidad de fábrica o la fidelidad emocional a la historia del modelo? Su A110 no es un ejemplar de concurso inmaculado, ni «numbers-matching» en el sentido estricto; el motor ha sido profundamente modificado y el coche viste una apariencia de carrera que nunca llegó a experimentar. Sin embargo, para muchos aficionados, esa transformación le confiere una autenticidad distinta, la de una máquina que respira el espíritu de competición que encumbró al modelo.

La cotización actual, que ronda las 75.000 libras para una unidad como la suya, refleja un mercado en alza que premia tanto la preparación de época como la procedencia. Hick pagó 20.000 libras en el año 2000, y aunque el precio se ha multiplicado, sabe que una restauración integral con piezas de concurso sería aún más gravosa. «Si tuviera que venderlo, sacaría bastante menos de lo que me costaría comprar otro en este estado», confiesa. Su elección de mantener el coche tal cual, con sus 130 CV elásticos y su dirección directa, evidencia que la verdadera plusvalía está en el placer de conducción. Cada kilómetro acumulado —y ya ha hecho 62.000 con su A110 moderno, aunque prefiere con creces al antiguo— es una declaración de principios.

El Alpine A110 de Dieppe fue un automóvil que nació para ganar, y casi medio siglo después todavía es capaz de emocionar como el primer día. La peripecia de Hick, que buscó por toda Europa para acabar encontrando su sueño en una ciudad británica, demuestra que la pasión por los clásicos no conoce fronteras y que, a veces, el hallazgo más valioso está más cerca de lo que uno imagina.

KTM confirma dos deportivas de acceso: la 490 RC y la 790 RC, en camino para 2027

Dos nuevas KTM con carenado integral están en camino. El CEO de la marca austriaca, Gottfried Neumeister, lo ha confirmado en una entrevista reciente: la gama deportiva RC se ampliará con una 490 RC y una 790 RC, ambas previstas para 2027. La noticia, adelantada por RideApart, devuelve a KTM a la primera línea de las deportivas de acceso, un segmento que parecía haber abandonado tras retirar la 390 RC del mercado europeo el año pasado.

Confirmación oficial: dos carenadas para todos los públicos

La 490 RC no es lo mismo que la 450 RC que KTM ya vende en China. Aquella está basada en la CFMoto 450SR‑S y utiliza un motor bicilíndrico. En cambio, la nueva 490 RC se está desarrollando conjuntamente con Bajaj en India. Fuentes cercanas a la marca apuntan a que montará un propulsor bicilíndrico de baja cilindrada, aunque los detalles técnicos aún no se han hecho públicos. Lo que sí se sabe es que competirá directamente con la Kawasaki Ninja 500 en el escalón de entrada al mundo de las deportivas carenadas.

La 790 RC, por su parte, se situará entre la futura 490 RC y la ya presentada 990 RC. Su llegada no sorprende: KTM acaba de desvelar la nueva 790 Duke, y todo apunta a que comparte plataforma con ella. Esta moto se colará en la categoría Sportbike de los campeonatos BSB y WorldSBK, donde la firma quiere tener presencia con un modelo derivado de serie. No hay confirmación oficial sobre potencia, pero con los 105 CV de la Duke naked es fácil imaginar una versión carenada igual de ágil.

KTM recupera las deportivas de acceso con una doble propuesta: 490 RC y 790 RC, ambas con fecha de llegada en 2027.

Qué esperar de la 490 RC y de la 790 RC

La herencia visual parece clara: líneas afiladas, faros dobles y un carenado que sigue el lenguaje de la 990 RC. En la 490 RC podemos imaginar un asiento bajo, manillar alto y una postura menos agresiva —ideal para el día a día— mientras que la 790 RC probablemente adoptará semimanillares y una posición más comprometida, pensada para circuito y carretera de curvas. La marca no ha soltado cifras de peso ni de depósito, pero el bicilíndrico indio debería ofrecer consumos muy contenidos, por debajo de los 4 l/100 km.

En el apartado electrónico, KTM suele ser generosa. En la 790 RC podemos esperar modos de conducción, control de tracción y ABS en curva, heredados de la Duke. La 490 RC, más básica, probablemente se conforme con ABS de doble canal y una instrumentación TFT sencilla. Eso sí, ambas contarán con iluminación LED y, con suerte, con un sistema de conectividad para smartphone.

Por qué KTM vuelve a apostar por las deportivas de acceso

Hace una década, KTM se retiró del segmento superbike con la RC8. Luego, en 2025, la 390 RC desapareció de los concesionarios europeos. La jugada actual tiene sentido: el mercado de las deportivas de baja y media cilindrada está en plena efervescencia, con modelos como la Aprilia RS 457, la Yamaha R3 o la propia Ninja 500. Además, contar con una 790 RC homologada para competición le abre las puertas a las parrillas de BSB y WorldSBK, donde la visibilidad de marca se traduce en ventas.

La elección de India como centro de desarrollo para la 490 RC también es estratégica: Bajaj produce a gran escala y permite un precio de partida muy competitivo. Eso, unido a la red de concesionarios europeos, puede colocar a la pequeña carenada como un éxito comercial. Quedan muchas incógnitas —potencia final, peso, electrónica— pero la dirección es la correcta. Si KTM logra una 490 RC ligera y con un tacto divertido, y una 790 RC capaz de emocionar en circuito sin vaciar el bolsillo, habrá merecido la espera.

Tu Mecánico de Confianza

Antes de lanzarte a reservar una de las futuras KTM, conviene tener en cuenta un par de detalles mecánicos que marcarán la experiencia de propiedad. Los motores bicilíndricos en paralelo de las RC requieren un rodaje cuidadoso: la mayoría de fabricantes recomiendan no superar las 6.000 rpm durante los primeros 1.000 km y cambiar el aceite y el filtro justo al terminar ese periodo. Además, al ser motos carenadas, las revisiones periódicas de la transmisión son clave —una cadena mal tensada en una deportiva puede desgastar prematuramente la corona y el piñón de ataque—. Si la 790 RC hereda el embrague antirrebote de la Duke, su funcionamiento será más suave en reducciones fuertes, pero hay que vigilar el nivel de líquido de frenos y el desgaste de las pastillas, especialmente si se usa en tandas. Por último, ten en cuenta que el carenado integral encarece cualquier reparación de carrocería: un simple golpe en un semimanillar puede implicar cambiar una pieza completa del frontal. En cualquier caso, si eres de los que prefieren mantenerse al día en el taller oficial, el coste medio de la revisión anual de una KTM de gama media ronda los 200-250 euros. Merece la pena presupuestarlo.

Geely E2: desde 13.990 euros, el eléctrico que aprieta el TCO de autónomos y flotas

El Geely E2 ya tiene precio en España: 13.990 euros con la ayuda del Plan Auto+, una cifra que redefine el TCO para autónomos y flotas. La reserva anticipada, abierta hasta el 9 de septiembre, exige un depósito de 500 euros y descuenta otros 500 sobre el precio de lanzamiento posterior. El modelo, que se fabricará en Valencia, aterriza con dos tamaños de batería y tres acabados.

La ficha rápida para el profesional

  • Por qué es importante: este SUV eléctrico del segmento B se convierte en el eléctrico más asequible del mercado español, con un coste de adquisición que desploma las barreras de entrada para el profesional urbano.
  • Ventajas e inconvenientes: A favor: precio de acceso imbatible, equipamiento ADAS 2 de serie, autonomía urbana de hasta 497 km en la versión de batería mayor.En contra: la versión de acceso solo declara 252 km WLTP combinado, lo que la limita a un uso eminentemente urbano; la potencia de carga en corriente continua no ha sido confirmada por el fabricante, un dato clave para recargas expres en jornadas intensivas. Queda por verificar la disponibilidad real de stock en los primeros meses tras el lanzamiento.
  • Datos técnicos clave: carga útil no declarada (homologación M1); maletero de 375 litros, ampliable a 1.320 litros abatiendo la segunda fila; frunk de 70 litros; dimensiones 4,13 x 1,81 x 1,58 metros; motorización eléctrica (potencia no comunicada); autonomía WLTP combinado 252 km (batería 35 kWh) y 345 km (47 kWh), hasta 497 km urbano; precio desde 13.990 euros con Plan Auto+ y reserva anticipada.

Las configuraciones que conviene mirar

VersiónBatería / autonomíaPrecio orientativo (con Plan Auto+)
Pro (acceso)35 kWh — 252 km combinado, 368 km urbano13.990 €
Pro+47 kWh — 345 km combinado, 497 km urbanoPendiente de confirmación
Max+ (tope gama)47 kWh — 345 km combinado, 497 km urbanoPendiente de confirmación

Qué autonomía y qué coste operativo puedes esperar

La batería pequeña, de 35 kWh, proporciona hasta 252 kilómetros WLTP combinado y 368 kilómetros WLTP urbano. Para un autónomo que reparte paquetería ligera o realiza visitas comerciales en ciudad, esos 368 kilómetros urbanos cubren holgadamente una jornada completa sin recarga intermedia. La batería grande, de 47 kWh, eleva el alcance a 345 kilómetros combinado y 497 kilómetros urbano; este rango permite incluso trayectos interurbanos cortos sin ansiedad de autonomía y reduce la frecuencia de recarga, abaratando el coste por kilómetro.

El precio de lanzamiento, una vez finalizada la fase de reserva anticipada, se sitúa en 14.490 euros para la versión Pro, siempre que se acojan las campañas de financiación y el adelanto del Plan Auto+. Para el profesional que puede deducir el IVA, la factura real se reduce aún más, y el ahorro en combustible y mantenimiento frente a un utilitario de gasolina acorta el plazo de amortización a menos de cuatro años en ciclos urbanos intensivos.

Equipamiento de serie pensado para el día a día profesional

Todas las versiones incluyen de serie siete airbags, sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS) de nivel 2, pantalla multimedia de alta definición de 14,6 pulgadas, asientos calefactados, tracción trasera y suspensión trasera independiente multibrazo. El paquete de seguridad suma 36 funciones, con cinco radares de ondas milimétricas, una cámara frontal y cuatro exteriores, además de 23 asistentes activos. Para el profesional que aparca en zonas ajustadas o carga en espacios reducidos, la versión Max+ añade un sistema de cámaras de 540° con visión bajo el vehículo, una ayuda que evita golpes al bordillo o a obstáculos bajos durante las maniobras.

El interior, homologado para cinco ocupantes, ofrece un maletero trasero de 375 litros y un compartimento delantero de 70 litros pensado para los cables de carga. Abatiendo los asientos en proporción 60:40, el volumen total asciende a 1.320 litros. No es la capacidad de una furgoneta, pero sí la suficiente para un comercial que transporta muestrarios, equipamiento informático o cajas de pequeño tamaño. La ausencia de cifras de carga útil oficial obliga a quienes necesiten peso autorizado a esperar la ficha técnica detallada o a considerar una transformación comercial ligera.

El TCO de un eléctrico no solo se mide por el combustible; con 13.990 euros de partida, la barrera de entrada se derrumba y el ahorro en mantenimiento consolida la ecuación.

Para qué uso encaja y qué debes vigilar

El Geely E2 convence como herramienta de trabajo para el profesional urbano que suma kilómetros cortos, múltiples paradas y aparcamiento diario en zona regulada. La versión Pro con batería pequeña cubre la mensajería de última milla, el agente comercial o el técnico de asistencia que no precisa transportar bultos pesados. Si el ciclo de trabajo ocasionalmente sale del perímetro urbano o requiere más autonomía sin depender de recargas rápidas, la opción de 47 kWh —con sus 345 kilómetros WLTP combinado— es la recomendable, incluso aunque suponga un desembolso mayor cuyo importe exacto aún no ha sido comunicado.

Puntos a vigilar: la velocidad de carga en corriente continua, no especificada por Geely, puede condicionar la operativa de flotas que necesiten recargas exprés. Tampoco se ha detallado el peso máximo autorizado ni la carga útil, un dato irrenunciable para quienes planteen instalar rotulación o portaequipajes. El plazo de entrega real tras el 9 de septiembre y la disponibilidad de recambios en los primeros meses marcarán la experiencia de las flotas pioneras. Con todo, la combinación de precio, ayudas públicas y fabricación en territorio español sitúa al E2 como la propuesta más agresiva para electrificar el vehículo del autónomo en 2026.