El patinete eléctrico se ha convertido en un medio de transporte de uso general en las ciudades, aunque no ha estado exento de polémica. La DGT prepara una reforma de las normas relacionadas con seguros y registros obligatorios para todo el que lleve uno de estos vehículos, que los coloca al nivel de los ciclomotores y otros automóviles
Si usas el patinete eléctrico a diario para ir al trabajo, moverte por tu barrio o para escapar de los atascos, presta mucha atención. De lo contrario, puedes arriesgarte a una multa o, peor aún, a verte implicado en un accidente sin contar con cobertura.
2 de enero de 2026, una fecha que marca el cambio

Hasta ahora, usar un patinete eléctrico era bastante sencillo en cuanto a papeleo. Comprar, cargar y circular. La DGT ya puso algunas reglas sobre por dónde se podía ir (prohibido por la acera y vías interurbanas), pero el gran salto en la regulación llega con la siniestralidad.
No se puede mirar para otro lado, ya que la convivencia entre peatones, coches y VMP no siempre ha sido fácil, y los datos lo confirman. En 2023, doce usuarios de patinete perdieron la vida, y hubo miles de heridos. Además, un 15% de los accidentes son atropellos a peatones. Esto ha puesto en marcha la maquinaria legislativa.
La fecha clave es el 2 de enero de 2026. A partir de ese día, la DGT ha preparado dos cambios fundamentales y obligatorios.
Seguro obligatorio, como el resto de vehículos

Esta es la medida más importante. Desde el 2 de enero de 2026, será obligatorio que tu patinete eléctrico tenga contratada una póliza de responsabilidad civil a terceros, una exigencia legal que nace de una reforma de la Ley del Seguro.
¿Por qué considera la DGT que esto es tan importante? Piensa en lo que pasa si tienes un accidente. Si golpeas un coche, atropellas a un peatón o causas daños a la propiedad (por ejemplo, si rompes un escaparate), la culpa es tuya. Con la nueva ley, el seguro es quien se encargará de cubrir los daños.
Si circulas sin este seguro obligatorio, te enfrentas a una sanción muy seria. La multa por no asegurar un patinete se ha fijado en un tercio de lo que se aplica a los vehículos a motor, lo que se traduce en una horquilla que va de los 200 a los 1.000 euros. Teniendo en cuenta el coste de una póliza anual, no asegurar tu VMP es un riesgo que no compensa.
El registro de la DGT

La segunda gran novedad es que tu patinete tendrá que tener una identidad oficial. La DGT está trabajando contrarreloj para tener listo un registro público obligatorio de Vehículos de Movilidad Personal (VMP).
A partir del 2 enero de 2026, si quieres circular de forma legal tendrás que inscribir tu VMP. Y aquí viene un detalle crucial que la DGT ha confirmado: serás tú, como comprador y usuario, quien tendrá que realizar el trámite de inscripción, y no el vendedor.
La intención es que este proceso sea lo más sencillo posible, pero su resultado es muy formal: una vez inscrito, tu patinete deberá llevar una etiqueta identificativa con el número de inscripción asignado. Será como la matrícula de tu patinete, una forma de que las autoridades puedan identificarlo de manera inequívoca en caso de infracción o accidente, tal como se hace con cualquier coche o moto.
Esta medida, además de obligatoria, tiene como objetivo reducir el fraude, mejorar la seguridad vial y asegurarse de que todos los patinetes que circulan por nuestras calles cumplen con unos requisitos mínimos de seguridad y están asegurados.
Si ya tienes un patinete, hay otra fecha que debes tener en cuenta. El 22 de enero de 2027, todos los patinetes que circulen deben estar homologados según el manual que la DGT aprobó en 2022. En la práctica, esto significa que si tu patinete es anterior a esa homologación, no podrá circular a partir de esa fecha.
¿Qué implica esta homologación? Que tu patinete debe cumplir con unas características técnicas y de seguridad muy concretas. Tienes que asegurarte de que tu vehículo cumple, o pronto tendrás que plantearte una nueva compra.
La DGT está oficializando el uso del patinete eléctrico, que ha dejado de ser un juguete. Ahora es un vehículo más de la vía, con sus obligaciones y sus responsabilidades.






































































































