La DGT publica su guía de seguridad vial para motocicletas: el equipamiento obligatorio y las multas de 200 euros

El documento se presenta este miércoles en el Mobility City de Zaragoza y recopila 108 buenas prácticas de más de 50 países. No crea sanciones nuevas: el casco mal puesto sigue castigado con 200 euros y 4 puntos.

La DGT presenta hoy su guía de seguridad vial para motocicletas: 108 buenas prácticas y 26 medidas para el colectivo más expuesto. Lo hace en Zaragoza, en el marco de la conferencia internacional IMSMC, y sin tocar ni una multa.

Y antes de seguir, un aviso que conviene tener claro: esa guía no cambia ni una sanción. No es una norma, es una recopilación de evidencias y recomendaciones. Lo que sigue vigente es lo de siempre: el casco mal abrochado —o sin casco— es infracción grave, con 200 euros de multa y 4 puntos menos en el carnet. Si pagas en los 20 días siguientes, la sanción se queda en 100 euros, aunque pierdes el derecho a alegar.

La puesta de largo se enmarca en la segunda edición de la International Motorcycle Safe Mobility Conference (IMSMC), que se celebra hoy y mañana en el Mobility City de la Fundación Ibercaja y en el Pabellón Puente de Zaragoza, en formato híbrido y con retransmisión en directo por internet. En total, 46 ponentes de 39 entidades de distintos países.

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Entre ellos hay nombres que explican por dónde va el enfoque: Etienne Krug, del departamento de determinantes de la salud de la Organización Mundial de la Salud; Said Dahdah, del programa global de seguridad vial del Banco Mundial; o Katalin Dobranszky-Bartus, secretaria general de la Asociación Internacional de Fabricantes de Motocicletas.

La guía tampoco sale de la nada. Es la segunda edición de la que se publicó en 2017, y para esta versión los autores —Anna Ferrer y Jorge Rubino— han contado con más de 150 expertos e instituciones y han revisado 2.300 documentos de más de 50 países, con la colaboración de la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, el Banco Mundial, ANESDOR y la propia Dirección General de Tráfico.

Una guía no multa a nadie: ordena prioridades para que las normas y el dinero público apunten a lo que de verdad salva vidas.

Qué trae la guía: 108 buenas prácticas de más de 50 países

El documento final recoge 108 buenas prácticas —cuatro de ellas, avisan los autores, son controvertidas y no hay consenso sobre su eficacia— y 26 medidas para motoristas agrupadas en seis ejes estratégicos: políticas públicas, infraestructura, vehículos, comportamiento de los usuarios, formación e innovación tecnológica, además de la atención tras el siniestro.

Es decir, la guía no se queda en el consejo de manual. Entra en cómo se diseña una carretera, en cómo se forma a un conductor novel de moto y en qué ocurre en los minutos siguientes a un accidente. Todo bajo el marco del Sistema Seguro, el principio que asume que el ser humano falla y que la vía y el vehículo deben perdonar ese error.

Casco, guantes y calzado: qué es obligación, qué es recomendación y cuánto cuesta

Aquí está la parte que más interesa al bolsillo. El casco es la pieza del equipo que ahora mismo tiene una multa clara y conocida: debe ser homologado y llevarse bien abrochado, conductor y pasajero, también en ciudad y en trayectos de dos minutos. No hacerlo es infracción grave: 200 euros y 4 puntos.

El resto del equipo —guantes, calzado cerrado, chaqueta con protecciones, pantalón reforzado— aparece en la guía como recomendación, no como obligación con multa detrás. La DGT insiste en cada campaña: el casco protege la cabeza, pero la mano y el pie son las primeras zonas que golpean el asfalto en una caída.

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Ahora bien, que esto sea recomendación no significa barra libre. Circular sin el seguro obligatorio, sin la ITV en vigor o con el alumbrado apagado son infracciones que se sancionan por otras vías y con otras cuantías. La ley no castiga todo lo que es peligroso; castiga lo que considera exigible.

Del reparto urbano a la carretera: qué debe vigilar el motorista

La gran novedad de esta segunda edición es un bloque específico sobre movilidad laboral en motocicleta. No es casual. El reparto urbano y los desplazamientos profesionales han crecido y han convertido la moto en herramienta de trabajo para miles de personas que pasan más horas sobre dos ruedas que cualquier aficionado de fin de semana. Ahí la protección deja de ser una decisión individual y pasa a ser responsabilidad de la empresa. En esa mesa intervienen Veronique Feypell, del Foro Internacional del Transporte, y Paolo Sanna, de la Federación Internacional del Automóvil.

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Habrá que ver cómo aterriza todo esto. La guía tendrá una página web específica en las próximas semanas y sus 26 medidas tendrán que traducirse en decisiones concretas de administraciones y empresas. Mientras llega ese momento, tu margen de maniobra es el de siempre: casco abrochado, equipamiento completo y los papeles en regla. Lo que hoy te cuesta 200 euros no es una recomendación de congreso, es una multa que se pone en carretera.

Y un último consejo de asesor: si te paran y crees que la sanción no está bien puesta, no pagues por impulso. El pronto pago del 50% es cómodo, pero cierra la puerta a cualquier alegación. Con 200 euros en juego, la diferencia entre pagar 100 euros y recurrir con opciones merece cinco minutos de cálculo.

Ficha de la Multa

  • A quién afecta: a cualquier conductor y pasajero de motocicleta o ciclomotor, también en ciudad y en trayectos cortos, y de forma especial a los repartidores que usan la moto como herramienta de trabajo.
  • Cifras a tener en cuenta: 200 euros y 4 puntos por no llevar el casco homologado o no llevarlo abrochado; con el pronto pago en 20 días, la multa se queda en 100 euros. La nueva guía reúne 108 buenas prácticas y 26 medidas.
  • Consejo para evitarlo: casco homologado y abrochado antes de arrancar, guantes y calzado cerrado aunque no tengan multa asociada, y papeles —seguro e ITV— en regla. Si crees que la sanción es injusta, no pagues dentro del plazo de pronto pago: alegar exige renunciar al descuento.