Continental y su neumático clave para el récord del Volkswagen Mission Efficiency

Un prototipo derivado del EcoContact 7 ayuda al Volkswagen Mission Efficiency a recorrer 1.278,36 kilómetros entre Wolfsburgo y Viena con un consumo de solo 7,51 kWh/100 km, incluidas las pérdidas de carga. La resistencia a la rodadura y la aerodinámica resultan decisivas para alcanzar tres récords mundiales.

La autonomía de un coche eléctrico no depende exclusivamente de la capacidad de su batería. La aerodinámica, el sistema de propulsión y los neumáticos forman un conjunto en el que cada detalle influye en el consumo energético. El Volkswagen Mission Efficiency y Continental han llevado esta premisa a la carretera con un resultado certificado por el Rekord-Institut für Deutschland (RID) el 24 de agosto de 2026.

Durante un recorrido de 1.278,36 kilómetros entre Wolfsburgo y Viena, el vehículo eléctrico de preserie registró un consumo de 7,51 kWh cada 100 kilómetros, incluyendo las pérdidas de recarga. Sin contabilizarlas, la cifra se reduce a 6,89 kWh/100 km. El trayecto se completó en condiciones reales de tráfico y solo requirió una parada adicional para recargar la batería (más información).

En este resultado, Continental desempeñó un papel relevante con un neumático prototipo desarrollado específicamente para el proyecto. La cubierta demuestra hasta qué punto una mejora aparentemente secundaria puede contribuir a reducir el consumo cuando se integra desde las primeras fases en el desarrollo del vehículo.

Publicidad

Neumáticos Continental: un 25 % por debajo del umbral de resistencia a la rodadura

ID.MISSION Seite Crop Photo Volkswagen AG 1 Motor16
Foto: Continental.

La principal particularidad técnica del neumático es su resistencia a la rodadura de 4,9 kilogramos por tonelada. Según la marca, este valor se sitúa aproximadamente un 25 % por debajo del umbral establecido para la clase A del etiquetado europeo, la categoría de mayor eficiencia en este apartado.

El principio es sencillo, aunque sus implicaciones son importantes. Al avanzar, el neumático se deforma en la zona de contacto con el asfalto y recupera después su forma. Este proceso implica una disipación de energía que deja de estar disponible para impulsar el vehículo. En un automóvil eléctrico, alrededor del 20 % de la energía de propulsión se emplea en vencer esa resistencia.

Reducirla permite, por tanto, recorrer más kilómetros con la misma carga. Continental parte de su EcoContact 7, un neumático de producción concebido para ofrecer una baja resistencia a la rodadura, y lo modifica siguiendo los requisitos específicos de Volkswagen. El objetivo es limitar todavía más la deformación durante el giro y minimizar las pérdidas energéticas.

Menos consumo y también menos ruido de rodadura

La eficiencia no fue el único criterio considerado durante el desarrollo. El prototipo incorpora un diseño específico de la banda de rodadura para reducir el ruido generado por el contacto con el firme.

Los ingenieros modificaron la separación y la orientación de los bloques con el propósito de solapar parcialmente determinadas frecuencias sonoras y favorecer su cancelación. El resultado buscado es una marcha más silenciosa, una característica especialmente relevante en los vehículos eléctricos, donde la ausencia del ruido propio de un motor de combustión hace más perceptibles otros sonidos, como el procedente de los neumáticos.

La solución muestra que el trabajo sobre una cubierta puede perseguir objetivos complementarios: reducir el gasto energético y mejorar el confort acústico sin limitarse a una única variable de desarrollo.

Publicidad

Desarrollo conjunto con Volkswagen desde la fase inicial

Christian Struebel 1 Motor16
Foto: Continental.

La colaboración entre ambas compañías fue más allá de adaptar un neumático una vez definido el automóvil. Los equipos de Continental trabajaron junto a los especialistas de Volkswagen en dinámica vehicular y aerodinámica desde las primeras etapas del proyecto para optimizar la interacción entre los distintos componentes.

El modelo de referencia es el ID. Polo, que equipa de serie neumáticos EcoContact 7. El Mission Efficiency conserva buena parte de los elementos de producción del vehículo de base, incluida la batería y el sistema de propulsión. Sobre esa arquitectura se introducen soluciones específicas para reducir el consumo, mientras que el propio flanco de los neumáticos incorpora detalles estéticos coordinados con la identidad visual del prototipo.

Publicidad

Esta estrategia pone el foco en mejorar la eficiencia mediante la evolución de tecnologías existentes, en lugar de depender únicamente de baterías de mayor capacidad.

Tres récords mundiales en un mismo recorrido

El viaje a Viena permitió al Volkswagen Mission Efficiency establecer tres referencias. La primera corresponde a su coeficiente aerodinámico, con un valor Cd de 0,158, que lo sitúa como el vehículo de preserie más aerodinámico según los datos facilitados. La segunda es la eficiencia alcanzada por un eléctrico de cuatro plazas de su categoría en un trayecto bajo condiciones controladas. La tercera corresponde al consumo en un desplazamiento de larga distancia, documentado oficialmente en condiciones reales de circulación para un eléctrico de preserie de cuatro plazas.

La silueta optimizada y las soluciones destinadas a gestionar el flujo de aire contribuyen a reducir la resistencia aerodinámica. El neumático completa ese trabajo desde el contacto con la carretera.

La conclusión es relevante para el desarrollo del coche eléctrico: ganar autonomía no exige necesariamente aumentar la batería. La coordinación entre aerodinámica, neumáticos y propulsión permite reducir la energía necesaria para recorrer cada kilómetro. El récord del Mission Efficiency convierte esa idea en un resultado medible y sitúa a los neumáticos como una pieza estratégica en la evolución de la movilidad eléctrica.