La desregulación en EE.UU. trae de vuelta el motor V8: Stellantis, Mercedes y Lotus apuestan por ocho cilindros

La relajación normativa estadounidense y la resistencia de los compradores de lujo a los eléctricos reactivan el desarrollo de motores V8. Stellantis, Mercedes-AMG y Lotus encabezan un regreso que también tienta a fabricantes chinos, según fuentes del sector.

La administración estadounidense ha suavizado las exigencias de emisiones y, con ello, ha abierto la puerta al regreso del motor V8. Marcas como Stellantis, Mercedes-AMG y Lotus están reintroduciendo estos bloques de ocho cilindros en sus gamas, impulsadas por la demanda de compradores de lujo que no terminan de abrazar la electrificación total.

Según fuentes del sector, la resistencia de parte del mercado de alta gama a los vehículos eléctricos ha sido determinante. “En el segmento de lujo, los clientes simplemente disfrutan de la emoción de conducir un coche con motores grandes y potentes”, explicó Feng Qingfeng, CEO de Lotus, en declaraciones recogidas por la prensa internacional. “De algún modo, no les gusta la suavidad de los eléctricos”.

La nueva vida del V8: de motor amenazado a símbolo de estatus

El cambio de rumbo tiene su origen en la decisión de la Casa Blanca —bajo la administración de Donald Trump— de derogar las normativas de emisiones que penalizaban a los fabricantes por superar los límites de CO₂. Esto eliminó la necesidad de comprar créditos de carbono para compensar la huella de motores como el Hemi de Stellantis, según el analista Stephen Reitman, de Bernstein. “Hacer números para traer de vuelta el Hemi ahora funciona”, afirmó.

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Stellantis ha sido una de las primeras en reaccionar. El nuevo CEO, Antonio Filosa, decidió resucitar el V8 Hemi para las pick-ups Ram después de que su predecesor lo hubiera sustituido por un seis cilindros en línea biturbo (el Hurricane) anticipándose a objetivos de emisiones más duros. La medida ha sido un éxito: en el primer trimestre de 2026, el 40% de los pedidos de Ram correspondieron a versiones con este motor, lo que, según Filosa, “será muy bueno para el volumen, la mezcla de producto y, sobre todo, para el beneficio”.

Stellantis, Mercedes-AMG y Lotus: tres estrategias para un mismo motor

La vuelta del V8 no es una apuesta aislada. Tres grandes grupos ilustran la tendencia:

  • Stellantis: además de las Ram, planea reforzar los muscle cars en Estados Unidos bajo la insignia SRT, con el V8 como corazón de la gama. La decisión responde a una clara demanda de los concesionarios y clientes que rechazaron el motor Hurricane, según Reitman.
  • Mercedes-AMG: la división deportiva de la estrella ha reintroducido el V8 tras la tibia acogida del nuevo C63 híbrido enchufable de cuatro cilindros, a pesar de sus 671 CV. Un nuevo V8 más suave y con menores emisiones llegará a modelos como el GLE y el GLS, en un intento de recuperar el favor del mercado estadounidense, crucial tras la pérdida de cuota en China.
  • Lotus: la marca británica, bajo el paraguas de Geely, recurrirá a un V8 de nueva factura desarrollado por Horse (fabricante de motores participado por el grupo chino). Este propulsor equipará al futuro superdeportivo Esprit y también a un todoterreno de alguna marca del grupo, según adelantó Feng.
2023 Maserati motor V8. Imagen portada.

China también entra en la partida: el V8 como credencial de prestigio global

El interés chino por el V8 no es casual. Grandes grupos como Geely —a través de Horse— y Great Wall Motor están desarrollando sus propios bloques de ocho cilindros. GWM mostró un motor 4.0 litros turboalimentado durante el CES de este año, destinado probablemente a su marca Tank y a un futuro deportivo. Para Sam Fiorani, analista de AutoForecast Solutions, “fuera de Norteamérica, un motor V8 anuncia que una marca o un modelo aspira al segmento de lujo o exótico”.

Tu Le, fundador de la consultora Sino Auto Insights, añade otra motivación: “Quieren entrar en las carreras. Esa es la próxima credencial que persiguen”. En un mercado global donde la electrificación avanza a ritmo desigual, disponer de un V8 sigue siendo una declaración de intenciones, y los fabricantes chinos lo están usando para abrirse camino en mercados como el estadounidense, donde este tipo de motor goza de un arraigo especial.

El V8 es mucho más que una cifra de potencia: es una declaración de identidad que los eléctricos aún no han logrado igualar en el segmento de lujo, y por eso los grandes fabricantes están dispuestos a defenderlo.

En Europa, el V8 llevaba años en declive, arrinconado por las penalizaciones de CO₂ y la apuesta por los híbridos enchufables. Sin embargo, la amnistía regulatoria estadounidense y la resistencia de los compradores de gama alta a los eléctricos han inclinado la balanza. La CEO de Lotus lo resume: los clientes simplemente no quieren renunciar a esa experiencia.

Para el consumidor español, este regreso puede tener efectos tangibles. Aunque los V8 siempre han sido minoritarios en nuestro mercado, las decisiones de las grandes marcas globales afectan a la oferta de modelos de alta gama que llegan a los concesionarios. Además, confirma que la transición hacia el coche eléctrico no es uniforme: en los segmentos más pasionales, el motor de combustión conserva un tirón emocional difícil de ignorar.

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📌 Datos clave internacional

  • La cifra a enmarcar: el motor Hemi V8 de Stellantis ya representa el 40% de los pedidos de las pick-up Ram en Estados Unidos, un indicador de su recuperado protagonismo.
  • Consejo práctico: si estás en el mercado de un vehículo de altas prestaciones o un SUV de lujo, presta atención a las nuevas variantes gasolina V8 que llegarán en los próximos años; es posible que encuentres opciones más emocionales frente a los eléctricos.
  • Así te afecta: la vuelta del V8 confirma que la electrificación no avanza al mismo ritmo en todos los segmentos, lo que podría ralentizar la llegada de modelos eléctricos de gama alta a España y mantener viva la oferta de motores de combustión para los conductores más entusiastas.