Red Bull ficha a Tom McCullough para blindar la jefatura de competición que dejará Gianpiero Lambiase rumbo a McLaren en 2028. El movimiento llega con la firma de un ingeniero que conoce los despachos del pitlane, pero que vuelve al primer plano de la Fórmula 1 tras un año y medio en proyectos alejados de la parrilla.
El comunicado de Red Bull Racing confirma la incorporación ‘a principios de 2027’. No es un fichaje de perfil mediático, sino una pieza de estructura. McCullough no tomará la silla de ingeniero de pista de Max Verstappen. Ese papel ya tiene nombre: Tom Hart, que ha decidido no ir a Williams y asumirá el puesto de ingeniero de carrera a partir de 2027. Otra cosa es la jefatura de competición, el área que ha coordinado Lambiase mientras ejerce de ingeniero del neerlandés.
McCullough, de 50 años, arrastra una carrera larga en los equipos que hoy viven bajo el paraguas de Aston Martin. Fue ingeniero jefe de carrera durante cuatro temporadas en la etapa de Racing Point y luego director de rendimiento hasta el cierre de 2024. Cuando Aston Martin reordenó su cúpula a principios de 2025, sus funciones pasaron a Mike Krack y él se marchó a un cargo directivo en Aston Martin Performance Technologies, fuera del día a día de la F1.
Un fichaje que blinda la estructura sin tocar la ingeniería de pista
La decisión de Red Bull se entiende desde la obsesión por la estabilidad. Verstappen mantiene desde hace años el vínculo con Lambiase como ingeniero de pista, una relación más de alineación técnica que de simple comunicación por radio. Cualquier cambio brusco ahí podía alterar el ritmo de decisiones en pista. Al entregar esa silla a Hart, ingeniero de rendimiento del campeón, el equipo minimiza el riesgo. McCullough aterriza en el puesto que menos toca la operación de carrera y más la planificación del departamento.
Eso explica la elección de un perfil veterano con experiencia en equipos de mitad de parrilla. Force India, Racing Point y Aston Martin no han ganado mundiales, pero han construido una cultura de eficiencia con menos recursos. Esa mirada puede valer más que la firma de un ingeniero acostumbrado a presupuestos sin techo. Aunque hay un matiz. McCullough llevaba más de un año en proyectos ajenos al gran circo. No vuelve al mismo campo de batalla que dejó.
Red Bull no ha fichado un nombre para 2027; ha comprado tiempo para que la salida de Lambiase no se note en la radio de Verstappen.
El efecto dominó: Lambiase, McLaren y la guerra por el talento en el pitlane
La marcha de Gianpiero Lambiase a McLaren en 2028, bajo la estructura de Andrea Stella, no es un simple enroque. Es la confirmación de que la guerra de talento en la F1 se ha convertido en una partida de ajedrez a tres años vista. McLaren viene de cerrar una de las operaciones más relevantes de la década para su dirección deportiva. Red Bull responde blindando el relevo. Aston Martin, mientras tanto, pierde a un directivo que ya no estaba en su organigrama de F1 pero que conocía cada engranaje de la firma.
El detalle de Tom Hart sí da una pista del encaje. Su decisión de no fichar por Williams, según la información original del paddock, deja a la escudería de Grove sin un ingeniero de carrera al que habían valorado y refuerza la sensación de que Red Bull apuesta por la continuidad interna frente a los cantos de sirena del mercado.

La pieza que más duele en Aston Martin
El daño reputacional para Aston Martin es limitado, pero no nulo. McCullough se fue de la línea de mando de F1 en 2025, así que su hueco operativo ya estaba cubierto por Mike Krack. Lo que sí pierde la estructura de Silverstone es memoria técnica y a un gestor con relaciones consolidadas en el paddock, justo en el momento en que el equipo de Lawrence Stroll trata de rearmarse tras un ciclo discreto de cambios.
Análisis de Impacto Motor16
- Dato de mercado. Red Bull asegura la transición técnica sin pagar un fichaje de relumbrón: McCullough llega tras un alejamiento de la F1, con un coste de oportunidad menor que el de un director de competición en activo.
- El rumor. En el paddock se lee la operación como una señal de estabilidad para Verstappen: Hart en la radio y McCullough en la estructura mantienen el ADN de la casa.
- Veredicto. La jugada es coherente, no revolucionaria. Red Bull compra tiempo y reduce riesgo. El verdadero examen llegará cuando Lambiase se siente en McLaren y empiece a compararse la curva de decisiones entre ambos muros.
El próximo hito será la incorporación efectiva de McCullough a principios de 2027 y, sobre todo, el arranque de la temporada 2028, cuando Lambiase ya no esté en Red Bull y McLaren deba demostrar si ha fichado un director de competición o un segundo ingeniero de pista de lujo.

