Mayo de 2026 pasará a los archivos meteorológicos cómo el mes que nos soleó la península con casi una semana de calor récord, avisando a los motoristas de que el verano ya está aquí. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha confirmado que fue un mes muy cálido y seco, con temperaturas medias 1,4 °C por encima de lo normal y episodios extremos que dejaron los termómetros rozando los 41 °C en Sevilla. Conducir en moto bajo esas condiciones exige más que echarse crema solar: te cuento qué debes revisar y cómo protegerte.
Mayo de 2026: un mes de récords y calor inusual
Según el avance climático de mayo publicado por AEMET, la temperatura media peninsular fue de 17,0 °C, colocando a este mayo como el noveno más cálido desde 1961 y el séptimo del siglo XXI. Lo más llamativo fue el intenso episodio cálido a partir del día 19: en apenas diez días, las temperaturas medias saltaron unos 5 °C por encima del valor de referencia, batiendo 16 récords de temperatura máxima en estaciones principales.
El día 31, el aeropuerto de Sevilla marcó 40,5 °C y Córdoba 39,5 °C, mientras que las mínimas nocturnas apenas bajaban. Para los moteros que salen a rodar a primera hora de la mañana o al atardecer, esto cambia las reglas del juego: el asfalto acumula calor durante horas y la fatiga aparece antes. En cuanto al agua, mayo fue seco (85% de la lluvia normal), sobre todo en el sureste y Andalucía oriental, con zonas localmente muy secas. El mes fue húmedo solo en la cornisa cantábrica y Pirineos.
Conducir en moto con calor extremo: lo que todo motorista debe saber
Los días de ola de calor no son solo incómodos; la moto también sufre y el cuerpo da señales de alarma antes de lo que crees. La deshidratación reduce la capacidad de reacción, la presión de los neumáticos cambia con la temperatura del asfalto y el casco se convierte en un horno si no ventilas correctamente. Veamos qué puedes hacer.
La primera regla es hidratarte: bebe agua antes de salir y para cada hora u hora y media de ruta. Llevar una camelback bajo la chaqueta es una solución sencilla. Con el calor, el cansancio se instala sin avisar y afecta directamente a tu concentración, así que reduce la jornada de conducción y busca sombra en las paradas.
Los neumáticos merecen un chequeo específico. El aire caliente del asfalto puede elevar la presión varios psi, endureciendo el compuesto y reduciendo el agarre. Mide la presión en frío y usa valores un 5-10% por debajo del rango máximo recomendado por el fabricante; eso mantiene la huella más estable cuando el neumático se caliente. La cadena también necesita lubricación más frecuente porque el calor reseca los retenes prematura para evitar chirridos.
El calor exige revisar la moto casi cada mañana; un neumático con presión errónea puede convertir un buen susto en una caída.

En cuanto al equipamiento, el casco integral ventilado es el mejor aliado. Muchos motoristas caen en la tentación de levantar la visera a baja velocidad para refrescarse, pero un impacto a 30 km/h sin protección facial es suficiente para lesiones graves. Usa siempre un casco integral con una buena red de entrada y extracción de aire. La chaqueta ventilada con protecciones es innegociable: hoy hay tejidos técnicos que no retienen el calor y evitan las quemaduras del asfalto.
Tu Mecánico de Confianza
- Revisión exprés de refrigerante y aceite: En climas cálidos, el líquido refrigerante debe estar en el nivel marcado y con la dilución correcta (generalmente 50% anticongelante). El aceite con un grado SAE más denso (10W-40 o 15W-50) resiste mejor la pérdida de viscosidad. Comprobar ambos cada dos semanas te ahorrará un calentón de motor.
- Ajuste de la cadena: La temperatura dilata los metales y altera ligeramente la tensión. Asegura que la cadena tenga una holgura de 2-3 cm en el punto medio del basculante, nunca más rígida, y engrásala con aceite específico para cadena de moto tras cada 300 km.
- Casco y guantes ventilados: Opta por un casco con clasificación ECE 22.06 que incluya entradas de aire frontal y extractores traseros. Los guantes de verano deben tener protección de nudillos y palma, pero con tejido perforado: el sudor en las manos hace perder sensibilidad, de en el embrague y el freno.
Ahorro típico: un cambio de aceite más frecuente durante la temporada de calor (unos 40 euros extra en taller) te evita un gripaje que puede costarte más de 800 euros. La prevención veraniega sale barata.
No olvides que los servicios de emergencia y los talleres oficiales aumentan su demanda en los meses estivales. Consulta con un profesional si notas cualquier cambio en el comportamiento de la moto o si simplemente quieres una puesta a punto completa antes de viajar.

