Maserati prepara dos modelos eléctricos —un SUV y un GT— con plataforma, propulsión y conducción autónoma de Huawei, y con JAC como socio industrial. La operación, desvelada por informes del mercado chino y pendiente todavía de confirmación oficial, llega después de un ejercicio 2025 en el que la firma del tridente vendió 7.900 vehículos en todo el mundo, frente a los 11.300 del año fiscal anterior.
Los primeros rumores sobre un acuerdo a tres bandas entre Maserati, Huawei y JAC se remontan a mayo de 2026, cuando las conversaciones estaban todavía en una fase inicial. Los informes más recientes sitúan el pacto ya cerrado, y los futuros modelos se venderán como Maextro en China, mientras que fuera de allí llevarán el emblema del tridente.
Un SUV y un GT sobre la misma base
El acuerdo contemplaría un SUV eléctrico de tamaño medio-grande, que se posicionaría como alternativa al actual Maserati Grecale Folgore, y un GT cien por cien eléctrico, que acompañaría al GranTurismo Folgore en el catálogo.
La ingeniería del vehículo y la fabricación recaerían en JAC, que las ejecutaría en la misma planta donde ya produce los Maextro actuales. El reparto de tareas incluye un detalle relevante para Europa: JAC construiría solo la carrocería en bruto, que después se exportaría a Italia para recibir el montaje final.
Huawei aportaría su plataforma HIMA, el sistema de conducción asistida Qiankun, la tecnología de propulsión eléctrica y el ecosistema de infoentretenimiento. A Maserati le corresponderían el diseño de los modelos y su comercialización.
Un Maserati con diseño italiano y plataforma china resume el momento del automóvil europeo: se conserva la marca, se comparte la ingeniería.
Las claves técnicas
- Qué es: una base eléctrica y de software cedida por Huawei a través de su alianza de movilidad inteligente, industrializada por JAC y revestida con el diseño y la comercialización de Maserati.
- Qué problema resuelve: da a Maserati una plataforma eléctrica y funciones de conducción asistida sin asumir su desarrollo desde cero, en un contexto de ventas muy deteriorado.
- Dónde y cuándo llega: sin fecha de industrialización confirmada; los modelos se venderían en Oriente Medio, Italia, Francia y Alemania, con la carrocería en bruto fabricada en China y el ensamblaje final en Italia.
Qué aporta Huawei y qué nivel de conducción traerá
HIMA es el paraguas con el que Huawei agrupa su oferta para el automóvil: plataforma, propulsión, software y cadena de suministro bajo un mismo interlocutor. Para un fabricante de volumen pequeño como Maserati, esa fórmula sustituye años de desarrollo propio por una integración mucho más rápida.
El otro pilar es Qiankun, el sistema de conducción autónoma de Huawei. Los informes publicados no detallan el nivel SAE homologado ni las condiciones de uso. Conviene recordar la escala de niveles de automatización: un nivel 2 mantiene el carril y la distancia con el conductor al mando; un nivel 3 permite soltar el volante en condiciones definidas, obliga a responder a la petición del sistema en cuestión de segundos y mantiene la responsabilidad legal en la persona.
Ahí es donde la letra pequeña pesa más que el titular. Cualquier función de conducción automatizada que se comercialice en Europa debe superar la homologación UNECE correspondiente, y el calendario de esa validación marcará qué funciones llegan activas al coche que se venda en Italia, Francia o Alemania.
Lo que está en juego para Maserati
Los números explican la urgencia. La marca cerró el ejercicio 2025 con 7.900 unidades vendidas, su peor registro desde principios de la década de 2010 y muy lejos de las 11.300 del año anterior. La gama Folgore, con el Grecale y el GranTurismo como exponentes eléctricos, no ha bastado para sostener el volumen.
El desglose industrial tiene una lógica clara: la parte intensiva en ingeniería de plataforma y software se concentra en China, mientras el acabado y el relato de marca se reservan para Italia. Maserati no fabricaría los coches, pero conserva el diseño y la red comercial, que son los cimientos de su posicionamiento.
Para quien mire estos coches con interés, la consecuencia es doble. La plataforma china y el software de Huawei llegarían con un nivel de funciones digitales difícil de alcanzar en solitario y en plazos razonables. El diseño y el ensamblaje final italianos sostendrían, a la vez, el relato de marca, justamente el activo que el tridente no puede permitirse perder.
Queda por resolver lo esencial: la confirmación oficial del acuerdo, el calendario, los precios y el reparto exacto de la producción. Los mercados apuntados —Oriente Medio, Italia, Francia y Alemania— dejan fuera, de entrada, a China, donde estos coches llevarán la marca Maextro. El próximo hito que aclarará el resto es la confirmación pública por parte de las tres compañías implicadas.

