Si tienes un ciclomotor en el garaje o lo usas a diario para moverte por la ciudad, presta atención a lo que está pasando en las ITV este año. La DGT ha dado un paso para controlar mejor a estos vehículos. Lo que antes podía parecer un trámite sencillo, ahora se ha convertido en una prioridad.
El organismo de tráfico dice que el objetivo es mejorar la seguridad en nuestras calles. Los ciclomotores son fundamentales para la movilidad en ciudad, pero también son de los vehículos que más fallos presentan si no se cuidan bien.
2Elementos bajo la lupa de la DGT
Las ruedas son el único punto de contacto de cualquier vehículo con el asfalto. En la ITV van a mirar que el dibujo tenga la profundidad suficiente y que no tengan cortes extraños. Además, tienen que ser del tamaño que marca la ficha técnica de tu moto. No puedes poner unos neumáticos más gordos solo porque queden mejor si no están aprobados.
La ITV también va a revisar el caballete lateral. Si pones la pata de cabra, el motor debería apagarse automáticamente en la mayoría de modelos modernos.
En cuanto a los frenos, los pondrán a prueba en unos rodillos especiales. Van a medir cuánto frenas con la rueda delantera y cuánto con la trasera. Tienes que frenar de forma progresiva y fuerte. Si notas que tu moto hace ruidos raros al frenar o que la maneta llega hasta el fondo sin apenas resistencia, es señal de que necesitas una revisión urgente. También se fijarán en si hay pérdidas de líquido. Si tu moto gotea aceite o gasolina, es muy probable que te den un resultado negativo.
Además de estos dos puntos, la DGT también va a vigilar muy de cerca el tema de la velocidad, el punto donde más fallos se cometen en los ciclomotores. Un ciclomotor por ley no puede correr más de 45 km/h, pero muchos quitan los limitadores o le hacen modificaciones para que corra más. Esto es algo que el técnico va a detectar enseguida, y si supera la velocidad permitida, no pasarás la inspección.
También te harán una prueba de ruido y gases. Los ciclomotores suelen ser ruidosos, pero hay unos límites que no se pueden pasar. Si has cambiado el tubo de escape por uno que hace mucho ruido, asegúrate de que tiene la homologación correspondiente y de que lleva el silenciador puesto. Respecto a los gases, medirán el monóxido de carbono que sale por el escape. Si tu moto quema mal la gasolina o tiene el filtro de aire muy sucio, contaminarás demasiado y te rechazarán.

