Quienes conducen habitualmente por las carreteras españolas ya se han acostumbrado a ver mensajes cambiantes en los paneles luminosos de la DGT. Avisos que, en teoría, están pensados para mejorar la seguridad vial y anticipar riesgos al volante. Accidentes, retenciones, meteorología adversa o cortes puntuales forman parte de la información habitual que el conductor agradece recibir con antelación.
Sin embargo, en los últimos tiempos hay una frase que se repite con demasiada frecuencia y que está generando un profundo malestar entre los usuarios de la carretera: “precaución, firme en mal estado”. Lejos de ser un aviso puntual por una obra concreta o un deterioro temporal del asfalto, este mensaje se ha convertido casi en un elemento fijo, presente en multitud de vías y durante largos periodos de tiempo.
2Carreteras cada vez más castigadas
El mensaje de la DGT sobre el firme en mal estado aparece hoy en autopistas, autovías y carreteras secundarias, tanto en grandes ejes de comunicación como en vías menos transitadas. No se trata de un fenómeno aislado ni localizado en una comunidad concreta, ya es una situación generalizada que afecta a buena parte de la red viaria.
Para muchos usuarios, esta repetición constante del mensaje es la prueba evidente de que el deterioro del asfalto no es algo puntual. Baches, grietas, parches mal rematados, zonas hundidas… forman parte del día a día del conductor, que ve cómo la calidad de las carreteras españolas se degrada año tras año sin una respuesta clara de la Administración.


