La DGT tiene «juguetes nuevos», y te va a multar muy pronto con ellos

Tráfico refuerza su vigilancia con radares de última tecnología capaces de multar en seis carriles a la vez y distinguir tipos de vehículos.

Levantar el pie del acelerador al ver un cartel que avisa de la presencia de un radar es un acto casi reflejo. Sin embargo, la DGT está preparando nuevas “sorpresas” para este 2026. Si pensabas que los radares actuales ya eran difíciles de esquivar, prepárate porque lo que viene es mucho más sofisticado, pequeño y, sobre todo, invisible a ojos del conductor medio.

El BOE ha confirmado la adquisición de quince nuevos dispositivos que prometen poner en apuros a los conductores que suelen circular por encima de los límites permitidos. Se trata de los nuevos radares dinámicos, unas máquinas de precisión que han costado un auténtico dineral y que tienen un objetivo muy claro: cazar a quien se pase un poco con la velocidad.

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No verás ninguna señal avisando de estos radares

Radares DGT
Fuente: Europa Press.

Esta es la parte que más polémica va a generar. Estamos acostumbrados a que los radares fijos estén anunciados con carteles azules de grandes dimensiones. Sin embargo, al ser dispositivos de tipo dinámico y móvil, la ley no obliga a la DGT a señalizar su ubicación exacta. Esto significa que la Guardia Civil de Tráfico puede colocarlos en cualquier punto sin previo aviso, lo que aumenta el factor sorpresa.

La idea de la DGT es que el conductor mantenga una velocidad adecuada durante todo el trayecto, y no solo cuando sabe que hay una cámara vigilando. Al poder esconderse en cualquier lugar, estos radares generan una sensación de vigilancia constante. La empresa que suministra estos equipos en España destaca que son ideales para colocarse en lugares de difícil acceso. Hablamos de túneles, puentes o tramos de autopista donde antes era muy complicado instalar un radar convencional. Su diseño discreto hace que se integren en el entorno pasando desapercibidos.

Una de las funciones de estos modelos Jenoptik es su capacidad para diferenciar el tipo de vehículo que pasa por delante. Antes, los radares solían saltar a una velocidad fija para todos, y luego se revisaban las fotos a mano. Ahora, con estos nuevos radares dinámicos, el proceso es automático. El software identifica si lo que acaba de pasar es un coche, una moto o un vehículo pesado de transporte de mercancías.

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La versatilidad de estos dispositivos permite que la DGT los utilice de dos formas principales. La primera es mediante el uso de trípodes. Gracias a su ligereza, un agente puede bajarse del coche patrulla, montar el trípode detrás de un quitamiedos o una columna y tener el radar funcionando en segundos. Al ser tan pequeños, son casi invisibles desde la distancia a la que solemos detectar un control de velocidad habitual.

La segunda forma de uso es ponerlos en vehículos camuflados. El radar dinámico va instalado en el interior y puede multar mientras el coche está en movimiento o parado. El plazo de entrega de estos aparatos es de apenas cuatro meses desde la confirmación en el BOE, por lo que es muy probable que te los encuentres en la carretera antes de que termine el verano.

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Con la llegada de estos nuevos radares, el control en las carreteras españolas sube de nivel. Ya no basta con saberse de memoria dónde están las cajas fijas o usar aplicaciones que te avisan de los radares fijos. La movilidad de estos nuevos sistemas hace que cualquier kilómetro de la red viaria pueda estar bajo vigilancia.

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