Chrysler ha confirmado que su primer crossover eléctrico, que recupera el nombre de Airflow, llegará en 2028 con un precio inferior a 40.000 dólares (unos 36.000 euros al cambio actual). La noticia llega tras un vídeo teaser de Stellantis en el que se apreciaba la silueta del vehículo, y del que ya han surgido las primeras recreaciones digitales. El modelo, que compartirá la novedosa plataforma STLA One, supone el pistoletazo de salida de una renovación profunda para una firma que hoy apenas vende el monovolumen Pacifica.
Qué sabemos del Chrysler Airflow 2028
El Airflow se presenta como un crossover de líneas angulosas y un frontal presidido por una barra LED que integra el emblema iluminado de la marca. Las imágenes del teaser, y las recreaciones posteriores, muestran una silueta elevada y detalles que recuerdan a modelos como el Cadillac Lyriq o el Hyundai Ioniq 5, pero con personalidad propia. Las ópticas posteriores envuelven la luneta, en un guiño estético que recuerda al renovado Renault 5.
Stellantis ha guardado silencio sobre las cifras técnicas. Aun así, el fabricante ha confirmado oficialmente que el Airflow se asienta sobre la plataforma STLA One, una arquitectura preparada para albergar motores de combustión, sistemas híbridos enchufables y propulsores 100 % eléctricos. En el vídeo, el prototipo aparece con un motor de cuatro cilindros turboalimentado, pero la marca ha prometido una variante eléctrica y todo apunta a que también habrá una híbrida enchufable.
Las claves técnicas
- Plataforma: STLA One de Stellantis, compatible con mecánicas de combustión, híbridas y eléctricas.
- Motorizaciones: versión de gasolina turbo (vista en teaser), una variante 100 % eléctrica confirmada y probable híbrida enchufable.
- Precio objetivo: menos de 40.000 dólares (≈36.000 € al cambio actual) en el mercado norteamericano.
- Lanzamiento: como modelo 2028, con la llegada a los concesionarios en el plazo de dos años.
- Gama Chrysler: el Airflow se unirá al Pacifica y a dos crossovers de entrada (Arrow y Arrow Cross) basados en los Fiat Grizzly, con precios por debajo de 30.000 dólares.
Con el Airflow, Chrysler aborda por fin el segmento de los crossover eléctricos asequibles, justo cuando la competencia empieza a saturar el mercado.
La resurrección de Chrysler pasa por STLA One
La apuesta por la plataforma STLA One no es casual. Al compartir raíles, electrónica de potencia y sistemas de propulsión con otros modelos del grupo, Chrysler reduce drásticamente los costes de desarrollo y puede fijar un precio de partida atractivo sin sacrificar margen. La arquitectura permite además versiones con tracción total y alberga baterías de distinta capacidad, lo que abre la puerta a múltiples configuraciones del Airflow cuando se revelen sus especificaciones definitivas.

El Airflow es el primer paso de un plan más amplio que, según ha comunicado Stellantis, llevará tres nuevos crossovers a los concesionarios de Chrysler antes de 2030. Los otros dos ya tienen nombre –Arrow y Arrow Cross– y se situarán como la puerta de acceso a la gama, con un tamaño cercano a los 4,5 metros y precios inferiores a 30.000 dólares. Para un fabricante que solo ofrecía el Pacifica, el salto es enorme.
La falta de datos de autonomía o de potencia de carga impide todavía hacer una comparativa rigurosa. No obstante, la cifra de 40.000 dólares coloca al Airflow en la órbita de SUV eléctricos como el Volkswagen ID.4 o el Chevrolet Equinox EV, con el aliciente de una plataforma común que, de trasladarse a Europa, lo emparentaría con otros modelos del grupo a precios muy competitivos. La clave estará en si el Airflow consigue una autonomía real superior a los 400 km y una potencia de carga que no desmerezca frente a sus rivales. De momento, Chrysler ha sembrado la expectación; los datos concretos tendrán que llegar antes de que el modelo 2028 se convierta en una realidad tangible.


