El Evum aCar es un vehículo con una interesante historia detrás. En muy poco tiempo, la demanda de todo tipo de vehículos de cero emisiones ha crecido enormemente, y un ejemplo perfecto son los vehículos de servicios públicos como éste, una auténtica navaja multiusos 100 % eléctrica comercializada en España en exclusiva por Invicta Motors, una empresa que está sabiendo anticiparse a las necesidades de un mercado que cambia a ritmos agigantados.
Comencemos por el principio. Evum Motors es una joven empresa alemana radicada en Múnich que nace en 2017 y que depende directamente de la Universidad Técnica de Múnich. La cosa empezó como un proyecto de investigación con la idea de desarrollar una pequeña furgoneta totalmente eléctrica para países en vías de desarrollo. Financiado por la Fundación Bávara de Investigación, el proyecto contó con la participación de varios socios industriales, 20 doctorandos y 100 estudiantes. En 2016 se presentó y probó el primer prototipo en Ghana, y la idea cuajó.


Así, el proyecto se convirtió en una verdadera idea de negocio, se fundó la empresa Evum Motors, y en el verano de 2021 comenzaron a entregarse las primeras unidades. Eso sí, lo que inicialmente iba a ser un vehículo eléctrico económico que costaría menos de 10.000 euros netos acabó vendiéndose por tres veces esa cifra –aquí es donde me viene a la mente un todoterreno británico ideado en un pub con la intención de reemplazar al Land Rover Defender clásico–. Pero, sea como sea, el vehículo es una realidad, es europeo, está disponible en España y ¿quién se resiste a probarlo?
Comienza la prueba del Invicta Evum aCar
Me presento en el aparcamiento subterráneo donde se encuentra el Evum aCar, relleno la habitual autorización que me permitirá conducirlo durante una semana y me entregan un manojo de llaves y un mando a distancia que integra otra llave; pecados de juventud, entiendo.
Parado frente al vehículo, observo sus inusuales proporciones. El Evum aCar es muy alto. Mide 1,98 metros y puede carrozarse hasta los 2,40 metros. Pero por otra parte es corto y estrecho, con una longitud de 4,08 metros (en la configuración de batalla corta y caja de carga de nuestra unidad) y una anchura de 1,67 metros con los espejos plegados que alcanza 1,98 metros con los espejos desplegados.

Además, cuenta con una importante altura al suelo. Es uno de esos vehículos a los que no se entra, sino que “se sube”, aunque la operación es sencilla, gracias a un práctico escalón y una amplia puerta que da acceso a una cabina biplaza sorprendentemente espaciosa y transitable en la que resulta fácil adoptar una cómoda postura al volante.
Dicho esto, en cuanto nos pongamos en marcha empezaremos a echar en falta muchas cosas, comenzando por un cierre centralizado que evite que dejemos la puerta derecha abierta, un sistema de dirección asistida que nos ayude a girar el volante en parado y una bomba de calor que convierta parte de la energía eléctrica disponible en calor (o en frío, en verano) cuando, como en nuestro caso, el depósito de etanol de la calefacción auxiliar se encuentre vacío y tengamos que emprender la “aventura” de “viajar” de Madrid a Algete (de la ciudad a la zona industrial de un pueblo, a 30 kilómetros de distancia) evitando las autopistas y autovías.
Y es que aquí viene el primer gran inconveniente del Evum aCar: en teoría puede circular por este tipo de vías, pero en la práctica no es factible, ya que su potencia es tan escasa que no podremos mantener más de 50 km/h si el terreno es desfavorable, y eso con el vehículo descargado.

El caso es que el planteamiento es muy bueno, y basta echar un vistazo al vehículo para darse cuenta de que está bien diseñado (en líneas generales) y sólidamente construido. Las puertas cierran con solidez, no hay grillos cuando circulamos y el aspecto general de todo lo que nos rodea es bueno, pero la elección de algunos componentes o, más bien, de sus especificaciones no ha sido acertada.
Evum aCar: Un camión 4×4 eléctrico, a escala
Así, el Evum aCar se construye sobre un sólido chasis de largueros que originalmente está disponible en dos longitudes. La normal parte de una batalla de 2,60 metros y es la que comercializa Invicta, mientras que en otros mercados puede pedirse un Evum aCar XL, con una distancia entre ejes de 3,14 metros que permite montar carrozados más amplios.
Para propulsar el vehículo, se monta un motor de 20 kW (27 CV), alimentado por una batería de 23 kWh, si bien en otros mercados se ofrece también con una batería más pequeña, de 16,5 kWh. El motor entrega el par a las cuatro ruedas, y el Evum aCar promete una autonomía de hasta 200 kilómetros, aunque nuestra experiencia nos dice que está muy lejos de llegar a esa cifra en condiciones de uso reales.


Para recargar su batería puedes emplear una toma de corriente doméstica o un cargador rápido, si bien en ningún caso superarás la tasa de los 9 kW. Eso sí, como la batería es bastante compacta (más cercana a la de un híbrido enchufable que a la de un eléctrico), puedes “llenarla” en dos horas y media.
Lo cierto es que el Evum aCar tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Quitando la falta de dirección asistida (opcional, en algunos mercados), que dificulta un poco las maniobras, el vehículo se conduce con facilidad. No requiere de un periodo de aprendizaje y adaptación, como otros vehículos de servicios, y su cabina es muy cómoda.
En marcha es algo ruidoso por su falta de aislamiento acústico, pero la postura al volante es muy cómoda, hay espacios donde dejar objetos y cuenta con un práctico soporte para el móvil ubicado en la consola central que nos permitirá emplearlo, por ejemplo, como navegador.


Frena de forma solvente, no hace extraños cuando giramos un poco ágiles o pisamos un bache, no requiere estar corrigiendo la trayectoria constantemente… Es muy agradable al volante, en líneas generales, si bien, lamentablemente, se queda muy escaso de potencia. No sólo es incapaz de superar los 50 km/h cuesta arriba, como ya hemos comentado, sino que tampoco puede subir pendientes muy inclinadas, y estos dos factores limitan considerablemente el uso de este Invicta Evum aCar.
Por supuesto, nos gusta que los vehículos de servicios que operan en nuestros parques y jardines o en los centros de nuestras ciudades funcionen sin emisiones contaminantes y sin apenas generar ruido, pero entendemos que el precio de este Evum aCar resulta excesivo. Y es que estamos hablando de 43.680 euros más IVA (52.853 euros si sumamos el impuesto), una cifra a todas luces excesiva para lo que ofrece este peculiar vehículo.
Fotos de la prueba del Invicta Evum aCar



























