Un experto en vehículos eléctricos explica la razón por la que algunos se marean dentro de estos coches y cómo puedes evitarlo

¿Has subido alguna vez en un coche eléctrico, y cuando te has bajado notaste una sensación extraña como náuseas, dolor de cabeza o un ligero mareo? Esta es una sensación cada vez más común, y no se trata de algo imaginario. A diferencia de lo que muchos podrían pensar, tiene una explicación científica muy clara.

Durante años, hemos viajado en coches de combustión interna, y nuestro cerebro se ha acostumbrado a una serie de señales muy concretas, como el sonido del motor, las ligeras vibraciones en el volante y el asiento, e incluso el sutil olor a gasolina. Son detalles que, sin darnos cuenta, nos dan pistas sobre lo que está haciendo el coche: cuándo acelera, cuándo frena o cuándo gira. Pero, ¿qué ocurre cuando todas esas señales desaparecen de repente?

Desconexión sensorial, la raíz del problema

desconexión sensorial coche eléctrico
Fuente propia

La razón principal de que te marees en un coche eléctrico es un fenómeno que los expertos llaman cinetosis o mal del movimiento. No es algo exclusivo de los coches eléctricos, ya que también puede ocurrir en barcos, aviones o incluso en un autobús. Sin embargo, en un coche eléctrico esta sensación se intensifica.

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El cuerpo recibe información del entorno para saber dónde estás y cómo te mueves. Los ojos ven el movimiento del exterior; el oído interno detecta el equilibrio y la aceleración, y también los músculos y articulaciones sienten las vibraciones y los cambios de fuerza. En un coche de combustión, todos estos sentidos trabajan en armonía. Cuando el motor acelera, ves cómo el paisaje pasa más rápido, escuchas el aumento de revoluciones y sientes la vibración. Todos estos datos coinciden y tu cerebro no se confunde.

En un coche eléctrico, la cosa cambia. Estos vehículos son muy silenciosos y tienen un motor que no produce las mismas vibraciones que uno de gasolina o diésel. El resultado es que tus ojos y tu oído interno siguen recibiendo la información de que te estás moviendo, pero el resto de tu cuerpo no tiene esas señales de apoyo a las que estaba acostumbrado. El cerebro entra en un estado de confusión porque sabe que te estás moviendo, pero no recibe las pistas sensoriales habituales. Es esa falta de coherencia lo que te provoca el mareo, las náuseas y el malestar.

El silencio es uno de los principales culpables. Si eres pasajero, el conductor sabe cuándo va a acelerar o a frenar, y su cerebro se anticipa a los movimientos. Sin embargo, sentado en el asiento de al lado no tienes esa información. De repente, el coche acelera de forma instantánea y casi sin ruido, y tu cuerpo se lleva una pequeña sorpresa. Lo mismo ocurre con la frenada regenerativa, una característica de los vehículos eléctricos que recupera energía al desacelerar. Este tipo de frenado es más suave y continuo que el de un coche de combustión, lo que puede ser más difícil de predecir para el cerebro, aumentando la desorientación.

Además, la aceleración instantánea de los coches eléctricos, que a menudo se vende como una ventaja, también puede contribuir al mareo. Pasar de 0 a 100 km/h en pocos segundos puede ser emocionante para el conductor, pero si no estás preparado para ello, tu oído interno se desorienta al no tener las señales sonoras y vibratorias habituales.

Cinco trucos para decir adiós a los mareos en tu próximo viaje eléctrico

viaje coche eléctrico
Fuente: Agencias

Ahora que entiendes por qué te mareas en un coche eléctrico, seguro que te preguntas qué hacer para evitarlo. Lo bueno es que hay una serie de trucos muy sencillos y efectivos que puedes poner en práctica para que tus viajes en coche eléctrico vuelvan a ser tan cómodos como en un coche tradicional.

  1. Fija la mirada en el horizonte. Este es el consejo más importante y el más fácil de seguir. Si eres un pasajero, evita fijar la vista en algo dentro del coche, como tu móvil, un libro o la pantalla central. Al hacerlo, tus ojos le dicen a tu cerebro que estás quieto, mientras que tu oído interno percibe el movimiento. Esa contradicción es la receta perfecta para el mareo. En su lugar, busca un punto fijo a lo lejos, como una montaña, un árbol o un edificio. Al hacer esto, tus ojos y tu oído interno sincronizan la información, y el cerebro recibe un mensaje coherente sobre el movimiento. Esto reduce mucho la sensación de desorientación.
  2. Pide al conductor que suavice la conducción. La forma de conducir es fundamental. Si el conductor acelera y frena de manera brusca, el mareo será mucho más probable. Pídele que use el pedal del acelerador de manera suave y progresiva, sobre todo en la salida y en las curvas. Muchos coches eléctricos tienen un modo de conducción «Eco» que suaviza la respuesta del motor, es ideal para evitar estos movimientos inesperados. Además, si el coche tiene la opción, se puede ajustar la intensidad de la frenada regenerativa. Reducir su nivel hará que las deceleraciones sean más parecidas a las de un coche de combustión, lo que puede ayudar a tu cerebro a acostumbrarse.
  3. Elige el asiento correcto. El lugar donde te sientes también influye. El asiento del copiloto suele ser el mejor para evitar el mareo, ya que tienes una vista frontal despejada del exterior. Si viajas en los asientos traseros,intenta sentarte en el asiento central trasero. Desde ahí, tu visión del parabrisas y el horizonte será mucho mejor que desde los asientos laterales, donde las ventanillas  ofrecen una vista lateral que no ayuda a sincronizar el movimiento
  4. Mantén el habitáculo fresco y ventilado. La sensación de mareo se intensifica con el calor y la falta de aire fresco. Antes de empezar el viaje, asegúrate de ventilar bien el coche. Durante el trayecto, mantén el aire acondicionado encendido a una temperatura agradable (entre 22 y 24 °C) o, si el clima lo permite, baja la ventanilla un poco. El aire fresco en la cara puede ser muy efectivo para aliviar las náuseas y el malestar.
  5. Evita las comidas copiosas y mantente hidratado. Lo que comes antes de subir al coche también tiene su impacto. Una comida pesada y con mucha grasa hace que tu cuerpo tenga que trabajar más en la digestión, lo que puede empeorar la sensación de mareo. Lo ideal es comer algo ligero y beber agua con frecuencia. Evita el alcohol y el exceso de dulces. Si tienes hambre durante el viaje, opta por snacks sencillos como una manzana o galletas saladas.

Además de estos consejos, recuerda que tu cerebro necesita tiempo para adaptarse. Si es una de tus primeras veces en un coche eléctrico, es normal que te sientas un poco raro. Con el tiempo y la experiencia, tu sistema nervioso se irá acostumbrando y la sensación de mareo irá desapareciendo. Lo importante es que, sabiendo la causa, tienes el control para aplicar estas soluciones y disfrutar del viaje.

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