Unos 670 fallecidos y más de 23.000 heridos en la última década en accidentes en los que el coche implicado presentaba un mantenimiento deficiente. El dato, extraído del estudio ‘Antiguos y mal mantenidos’ de la Fundación Línea Directa y Centro Zaragoza, pone en cifras la realidad que viven a diario los talleres: casi uno de cada cinco conductores admite no hacer la revisión anual coche. En la Región de Murcia, la proporción de quienes la omiten alcanza el 23%, el mejor dato del país junto con Extremadura, pero aún preocupante si se mira la letalidad que acumulan los vehículos descuidados.
El informe, que analiza los siniestros de turismos entre 2015 y 2024, revela que circular con un coche que arrastra defectos triplica la letalidad del accidente. Si esos fallos afectan a neumáticos, frenos, dirección o suspensión, la probabilidad de fallecimiento se multiplica por cinco. No es una cuestión menor cuando la antigüedad media del parque español ya roza los 14,5 años —un 58 % más que en 2010— y el precio de las reparaciones ha subido un 22 % en los últimos cinco ejercicios.
Cuánto te cuesta saltarte la revisión: del taller a la ITV
Aplazar el mantenimiento no solo dispara el riesgo vial; también engorda la factura a medio plazo. Una avería prevenible, como la rotura de un manguito o el desgaste de una rótula, puede pasar desapercibida hasta que termina reventando componentes caros. Los datos de AECA-ITV confirman que 1 de cada 3 vehículos obligados a pasar la inspección no acude a la cita. Y entre quienes sí se presentan, el 17,9 % suspende a la primera —en Asturias roza el 32,4 %—, acumulando de media dos defectos graves. Circular sin la ITV en regla no es gratis: las sanciones asociadas aumentaron un 51 % entre 2015 y 2024, y la multa por hacerlo puede alcanzar los 200 euros, que se quedan en 100 euros si se paga en los 20 días siguientes.
En la Región de Murcia, el porcentaje de suspensos en primera inspección se sitúa en el 15,1 %, por debajo de la media nacional. No obstante, la estadística de accidentes sigue engordando: un vehículo de más de 15 años implicado en un siniestro con víctimas presenta un 70 % más de defectos que uno nuevo.
Qué sistemas vigilar para no multiplicar riesgos
El estudio subraya que los fallos en neumáticos, frenos, dirección y suspensión son los que más disparan la mortalidad. La recomendación es clara: revisar la presión y la profundidad del dibujo cada 15.000 kilómetros o antes si aparecen vibraciones o desgastes irregulares. La ley exige un mínimo de 1,6 milímetros de dibujo en toda la banda de rodadura; por debajo, la multa llega hasta 200 euros y no pasarás la ITV. Los frenos deben inspeccionarse al menos una vez al año o cuando el pedal se esponja, y cualquier ruido metálico debe llevarte al taller sin demora.
La dirección y la suspensión son más traicioneras porque degradan el control del coche de forma progresiva. Un amortiguador desgastado alarga la distancia de frenado y empeora el agarre en curva; su sustitución cuesta entre 300 y 600 euros, una cifra muy inferior a los miles que puede costar un siniestro con lesiones.
Un amortiguador en mal estado alarga la frenada y te convierte en un peligro sin que el coche avise con un testigo luminoso.
Cómo evitar ser parte de la estadística: ahorro y seguridad
La combinación de vehículos envejecidos y revisiones cada vez más espaciadas por el encarecimiento de las reparaciones dibuja un escenario que los talleres de confianza llevan tiempo advirtiendo. La maniobra más rentable es sencilla: fijar una cita anual para revisar los puntos clave, aunque el coche no pida paso por la ITV. Cambiar el aceite y los filtros según las recomendaciones del fabricante cuesta entre 70 y 120 euros; ignorarlo puede disparar el consumo, castigar el motor y acabar en una avería de varios miles de euros.
La DGT insiste en que el cumplimiento de las inspecciones es la primera línea de defensa. Con uno de cada tres vehículos fuera del circuito oficial, el margen para reducir esos 670 fallecidos pasa por volver al mantenimiento preventivo. Los neumáticos gastados, las luces fundidas o los frenos en mal estado no avisan cuando ya es tarde; solo lo hacen en la ITV… o en la carretera.
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: profundidad del dibujo y presión de neumáticos, estado de frenos, dirección y suspensión, y cumplimiento de la ITV en fecha.
- Cómo hacerlo: el mantenimiento preventivo básico puede hacerse en un taller de confianza o, en el caso de los neumáticos, comprobando visualmente el testigo de desgaste. Las operaciones de seguridad (frenos, dirección) requieren acudir a un profesional.
- Cuánto cuesta: la multa por no pasar la ITV alcanza 200 euros (100 euros con pronto pago); cambiar amortiguadores, entre 300 y 600 euros; una avería grave por falta de mantenimiento puede superar los 1.500 euros.


