¿Oyes el reloj? Los patinetes eléctricos están a punto de entrar en una nueva etapa: la del control y la responsabilidad. A partir de enero de 2026, la DGT exigirá que la mayoría de estos vehículos cuenten con un seguro obligatorio de responsabilidad civil. Una medida que busca poner orden en un escenario donde la convivencia entre peatones, ciclistas, coches y patinetes no siempre ha sido pacífica.
Hasta ahora, circular con un patinete era tan sencillo como cargar la batería y lanzarse al asfalto. Pero eso está a punto de cambiar. La nueva normativa no solo pretende reducir los conflictos; también ofrecer una red de protección a los implicados en un accidente. Y sí, el tiempo corre: los usuarios apenas tienen unos meses para ponerse al día antes de que las sanciones empiecen a aplicarse.
1La nueva ley sobre el seguro obligatorio
El cambio viene de una modificación de la Ley de Seguros de Automóviles, aprobada por el Congreso y que introduce el concepto de vehículo personal ligero. En esta categoría entran los patinetes eléctricos y otros dispositivos similares de una o más ruedas, con una única plaza, que alcanzan velocidades de entre 6 y 25 km/h si pesan menos de 25 kg, o de hasta 14 km/h si superan ese peso.
Es decir, prácticamente todos los patinetes eléctricos en circulación estarán sujetos a la nueva exigencia. A partir de enero de 2026, quien no tenga un seguro de responsabilidad civil no podrá circular legalmente. Según la Dirección General de Tráfico (DGT), la sanción oscilará entre los 200 y los 1.000 €, según la gravedad. Y si el conductor provoca un accidente sin seguro, el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) cubrirá los daños a las víctimas, pero luego reclamará el importe al propietario del patinete.


