En 2017, Aston Martin lanzó un Vantage AMR tanto sobre la variante V8 como la V12. Se trató de una serie limitada a apenas 300 unidades, que se caracterizaba por un motor potenciado y una carrocería aligerada. Las siglas AMR hacen referencia a Aston Martin Racing, el departamento deportivo de la firma británica, excluyendo el equipo de Fórmula 1.
Parece que tienen la idea de revivir esta edición, aunque quizá no con esta denominación (también se especula con las siglas RS). De hecho, ya hubo una serie especial, hace apenas dos años. Aparte de esta valor añadido, la idea de Aston Martin, es ofrecer un modelo radical, al estilo del Porsche 911 GT3 RS, aunque muy por encima en potencia; de hecho, su rival natural sería un hipotético 911 GT2 RS del que, de momento, no hay noticias.
El primer indicio evidente está en la zaga. Este prototipo incorpora un sistema de escape con cuatro salidas centrales, una configuración poco habitual en el modelo estándar y que suele reservarse para variantes más radicales. Este diseño no solo responde a una cuestión estética: también sugiere modificaciones profundas en el sistema de escape, probablemente orientadas a mejorar el flujo de gases y optimizar el rendimiento del motor. Es un recurso técnico habitual en versiones más extremas, donde cada detalle contribuye a exprimir el potencial mecánico.

Otro elemento que no pasa desapercibido del Vantage AMR es el alerón trasero de grandes dimensiones. Aunque a primera vista puede parecer el único componente distintivo, en realidad forma parte de un conjunto aerodinámico mucho más complejo. El rediseño incluye nuevas tomas de aire, posiblemente un difusor trasero más agresivo y ajustes en los bajos del vehículo para mejorar la carga aerodinámica. Todo ello apunta a un enfoque más orientado a circuito, donde la estabilidad a alta velocidad y el apoyo en curva son determinantes.
Este tipo de modificaciones invita a pensar en una conexión directa con el mundo de la competición. En particular, no sería descabellado que Aston Martin esté trasladando soluciones del Aston Martin Vantage GT4 a esta posible versión de calle. El GT4 es un coche diseñado específicamente para carreras de resistencia y campeonatos de clientes, lo que implica un desarrollo intensivo en aerodinámica, chasis y eficiencia mecánica.
En el apartado mecánico, aunque no hay confirmaciones oficiales, es razonable esperar una evolución del actual motor V8 biturbo de origen Mercedes-AMG. Este propulsor ya ofrece cifras destacadas en el Vantage estándar, nada menos que 665 CV en el Vantage y 680 CV en el Vantage S.

Este hipotético Vantage AMR podría recibir ajustes en la gestión electrónica, aumento de potencia y mejoras en la respuesta. No sería extraño ver una reducción de peso mediante el uso intensivo de materiales como la fibra de carbono, así como una puesta a punto específica de la suspensión y la dirección.
En términos estratégicos, un Vantage AMR también tendría sentido en el contexto actual del mercado. La demanda de deportivos de altas prestaciones con enfoque track-day sigue creciendo, y marcas como Porsche, Ferrari o McLaren han reforzado sus gamas con versiones cada vez más especializadas. Para Aston Martin, introducir un Vantage más radical permitiría consolidar su posicionamiento en este nicho y atraer a un público más entusiasta.
En definitiva, este Vantage no es un simple ejercicio de estilo ni una actualización menor. Todo apunta a que estamos ante el desarrollo de una nueva referencia dentro de la gama, un modelo que podría redefinir el equilibrio entre lujo, deportividad y rendimiento puro en la casa de Gaydon.
Galería de imágenes espía del Aston Martin Vantage AMR 2027
Fotos: SHProshots




























