Roque (37), mecánico: «Así puedes ahorrar en neumáticos sin tener problemas»

Los neumáticos equivalentes pueden ayudar a reducir los gastos de mantenimiento de forma legal y segura.

Uno de los gastos más importantes y recurrentes en el mantenimiento de un vehículo es, sin duda, el cambio de los neumáticos. Muchos conductores sienten que están atados a una medida específica que aparece en los papeles del coche, y les encantaría tener una alternativa.

Lo cierto es que esta alternativa existe. Es legal y supone un gran alivio para el bolsillo. Y lo mejor es que se puede usar sin tener que pasar por tediosos procesos de homologación ni reformas de importancia.

Una opción legal que muchos conductores desconocen

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Fuente propia/IA

Cuando vas a un taller o miras la ficha técnica de tu coche, verás una cifra que parece un jeroglífico, algo como 205/55 R16. Esa es la medida que el fabricante eligió para tu coche. Sin embargo, la normativa es flexible y entiende que no todos los conductores tienen las mismas necesidades ni todos los bolsillos son iguales. Y aquí es donde entran en juego los neumáticos equivalentes.

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Estos neumáticos, aunque tienen números diferentes en su flanco, mantienen unas proporciones y capacidades parecidas a los originales, tanto que el coche sigue siendo igual de seguro y funcional. De hecho, esta posibilidad está recogida en la ley. Solo estás usando una regla matemática que permite variar un poco el ancho, el perfil o incluso el diámetro de la llanta, siempre que el resultado final sea equilibrado.

Requisitos técnicos que sí debes cumplir

etiqueta neumaticos
Fuente: Agencias

Para circular tranquilo y no te lleven una sorpresa desagradable en la ITV, el cambio debe respetar unos límites muy claros.

El primero y más importante tiene que ver con el diámetro exterior. La ley permite una variación de hasta un tres por ciento, ya sea por arriba o por abajo, respecto a la medida original que figura en la tarjeta de inspección técnica. Si te pasas de ese porcentaje, el velocímetro marcará mal y el comportamiento del coche cambiará demasiado, por lo que ya no se consideraría equivalente y te rechazarían la inspección.

Otro punto vital es el índice de carga. Este número indica cuánto peso puede soportar cada rueda. Aquí no hay margen de error hacia abajo: el nuevo neumático debe tener un índice de carga igual o superior al que marca la ficha.

Lo mismo ocurre con el código de velocidad, que es la letra que aparece al final de la numeración. Esta letra representa la velocidad máxima que soporta la goma y siempre debe ser igual o más alta que la original.

Además, debes asegurarte de que el perfil de la llanta sea compatible con la nueva goma. No puedes forzar un neumático muy ancho en una llanta estrecha porque el flanco sufrirá y podrías tener un reventón.

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Por último, es fundamental que el neumático no roce con ninguna parte de la carrocería o de la suspensión cuando giras el volante a tope o cuando el coche va muy cargado. Si el neumático interfiere con el movimiento natural de las ruedas o toca el pase de rueda, el cambio no es válido y resulta peligroso.

Una opción que puede suponer un gran ahorro

ahorro neumaticos
Fuente propia

¿Cómo es posible ahorrar dinero solo cambiando unos números? La respuesta tiene que ver con el mercado y la fabricación a gran escala. Hay ciertas medidas de neumáticos que son muy comunes porque las montan millones de coches de diferentes marcas. Al fabricarse en cantidades masivas, su precio de venta suele ser mucho más bajo que el de medidas más raras o específicas que quizás solo use tu modelo de coche.

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Al optar por una medida equivalente más común en el mercado, puedes acceder a una oferta mucho más amplia de marcas y modelos. Esto genera una competencia de precios que te beneficia. No es raro encontrar que un neumático de una primera marca en una medida equivalente cuesta menos que uno de segunda marca en la medida original. Además, al haber más stock disponible, no tendrás que esperar días a que tu taller reciba el pedido, lo cual es una ventaja enorme si tienes una urgencia o un pinchazo inesperado.

Pero elegir neumáticos equivalentes no solo tiene que ver con el dinero, sino también con cómo sientes el coche al conducir. Dependiendo de la medida que elijas dentro del margen legal, puedes notar mejoras en el confort de marcha.

Por ejemplo, si pasas a un neumático con un poco más de perfil, el coche absorberá mejor los baches y las irregularidades del asfalto, haciendo que los viajes largos sean menos cansados. Es como ponerle una suela más mullida a tus zapatos de diario.

Por otro lado, si buscas un comportamiento un poco más preciso, podrías optar por una medida que optimice el agarre en ciertas condiciones. Tienes la libertad de adaptar el coche un poco más a tus gustos personales o al tipo de carreteras por las que sueles moverte, siempre dentro de la legalidad.

Cómo encontrar neumáticos equivalentes sin equivocarte

elección de neumáticos
Fuente propia/IA

Hoy es más fácil que nunca saber qué opciones tienes disponibles. En internet existen muchísimas herramientas y calculadoras de equivalencias gratuitas. Solo tienes que introducir la medida que aparece en la ficha técnica de tu coche y el sistema te mostrará una lista de todas las alternativas que cumplen con ese margen del tres por ciento de diámetro. Es una forma rápida de ver qué posibilidades tienes antes de empezar a buscar precios en diferentes sitios.

Sin embargo, aunque la tecnología ayuda mucho, lo mejor es que consultes con un profesional antes de tomar la decisión final. Un experto puede mirar tu coche, comprobar el estado de tus llantas y confirmarte que esa medida que has visto en internet no va a rozar con nada ni te va a dar problemas en la ITV. Además, te asesorará sobre qué marca o modelo concreto se adapta mejor a tu estilo de conducción. Recuerda que los neumáticos son el único punto de contacto entre tu vehículo y la carretera, así que cualquier decisión debe tomarse con seguridad.