Subir al coche, teclear el destino en el móvil y colocarlo de cualquier manera para ver la ruta es un gesto que parece inofensivo. Sin embargo, la Guardia Civil está muy atenta a este tipo de acciones.
Las distracciones son la principal causa de accidentes mortales en España, y por eso la normativa es muy estricta. No solo con el uso, sino sobre todo con la ubicación de los dispositivos electrónicos dentro del vehículo.
1Los peligros del móvil al volante
Da igual si tienes el último modelo de pantalla gigante en tu coche o si conduces uno con varios años que apenas tiene elementos. El móvil se ha convertido en un compañero inseparable de todos los conductores.
Lo usamos para escuchar música, para evitar los atascos o para estar localizables en todo momento. Pero este pequeño aparato es un arma de doble filo. Si lo llevas mal colocado, es muy fácil que la Guardia Civil te aplique una sanción que te va a arruinar el día.
La clave no está solo en si tocas o no el teléfono, sino en cómo afecta a tu capacidad de ver lo que pasa fuera del habitáculo.
Uno de los accesorios más vendidos en las tiendas de tecnología y gasolineras son los soportes que se pegan al cristal mediante una ventosa. Sin embargo, ese es uno de los elementos que más vigila la Guardia Civil. La normativa de tráfico en España indica que el campo de visión del conductor debe estar libre de obstáculos. Así que cualquier objeto que pegues en la luna delantera de tu coche e interfiera en tu visión de la carretera es motivo de sanción.
Cuando colocas el móvil en el centro del parabrisas o en la esquina izquierda, estás creando un ángulo muerto. La Guardia Civil considera que cualquier elemento que impida ver con claridad el entorno es un riesgo grave. Por eso, llevar el móvil así se sanciona con 200 euros y la retirada de 3 puntos de tu carnet de conducir.

