Con la llegada del verano, muchos conductores se lanzan a la carretera rumbo a sus esperadas vacaciones. Ya sea para viajes largos, escapadas de fin de semana o simplemente trayectos rutinarios bajo el sol abrasador, el coche sufre mucho más de lo habitual. El calor extremo puede comprometer la seguridad del vehículo y aumentar el riesgo de averías inesperadas. Por eso, antes de emprender cualquier viaje, es imprescindible revisar el coche a fondo.
Una revisión completa no solo te evitará sustos innecesarios, sino que también te asegurará un trayecto más cómodo, seguro y eficiente. Aquí te contamos los 8 puntos que deberías comprobar antes de salir hacia tu destino veraniego.
Revisa el estado de los neumáticos este verano

Los neumáticos son el único punto de contacto entre el coche y el asfalto, y en verano están sometidos a un estrés mayor por las altas temperaturas. Un neumático con presión inadecuada o desgaste excesivo puede reducir la estabilidad del vehículo y aumentar el riesgo de reventón.
Antes de cualquier viaje, asegúrate de que los neumáticos tienen la presión recomendada por el fabricante. Comprueba también el dibujo de la banda de rodadura: si está por debajo de los 1,6 mm legales, es hora de cambiarlos. No olvides revisar también el estado del repuesto, si tu coche lo lleva.
Niveles de líquidos: no los descuides

El calor puede evaporar más rápidamente algunos fluidos esenciales del coche. Por eso, es vital comprobar que todos los niveles están correctos: aceite del motor, líquido refrigerante, líquido de frenos y, por supuesto, el del limpiaparabrisas.
Un nivel bajo de aceite puede causar daños graves al motor, mientras que la falta de líquido refrigerante podría derivar en un sobrecalentamiento. Si no estás seguro de cómo comprobarlos, acude a un taller o a una estación de servicio donde puedan hacerlo por ti.
Suspensión y frenos: seguridad en cada curva

Durante los trayectos largos, y más aún en carreteras secundarias o con curvas, la suspensión y los frenos juegan un papel fundamental en tu seguridad. La suspensión ayuda a mantener el control del vehículo y absorbe las irregularidades del terreno, mientras que un sistema de frenos eficaz es vital para detener el coche en situaciones críticas.
El calor extremo puede acelerar el desgaste de las pastillas y discos de freno. Si notas ruidos, vibraciones al frenar o una respuesta más lenta de lo normal, no lo dejes pasar: ve al taller lo antes posible.
Batería: el calor del verano también la castiga

Aunque solemos asociar los fallos de batería con el invierno, el verano también pasa factura. Las altas temperaturas provocan que el líquido interno de la batería se evapore más rápido, reduciendo su vida útil y su capacidad de arranque.
Antes de salir de viaje, pide que revisen su estado de carga y asegúrate de que los bornes están limpios y bien ajustados. Una batería en mal estado puede dejarte tirado sin previo aviso, especialmente tras largas horas de conducción o en zonas con mucho tráfico.
Sistema de aire acondicionado: confort y concentración

Conducir en verano sin aire acondicionado puede ser una experiencia muy desagradable, especialmente en trayectos largos o con niños a bordo. Además del confort, un habitáculo bien climatizado ayuda a mantener la concentración del conductor, reduciendo el riesgo de fatiga.
Revisa que el sistema enfría correctamente y que no emite olores extraños. Si no enfría bien, puede ser necesario recargar el gas refrigerante o limpiar los filtros. Hazlo con tiempo para evitar pasar calor en plena autopista.
Limpiaparabrisas y líquido: visibilidad ante todo

En verano, los insectos y el polvo se acumulan en el parabrisas con facilidad, reduciendo la visibilidad. Por eso, es fundamental que los limpiaparabrisas estén en buen estado y que el depósito de líquido esté lleno.
Comprueba que las escobillas no están agrietadas ni resecas. Si chirrían o dejan marcas, cámbialas sin dudarlo. Un cristal limpio es clave para ver y reaccionar a tiempo, especialmente al amanecer o al atardecer, cuando el sol puede deslumbrar más.
Luces e iluminación: no solo son para la noche

Aunque los días son más largos en verano, no puedes descuidar el sistema de iluminación. Una buena visibilidad, y que te vean los demás, es crucial en cualquier momento del día, especialmente en túneles, tormentas de verano o al circular por carreteras poco iluminadas.
Revisa que todas las luces funcionen: cortas, largas, intermitentes, antiniebla y luces de freno. Lleva siempre bombillas de repuesto y asegúrate de que los faros estén bien alineados para no deslumbrar a otros conductores.
Haz la revisión en un taller de confianza

Si no eres experto en mecánica o simplemente prefieres no jugártela, lo mejor es acudir a un taller especializado para que realicen una revisión completa del vehículo. Un profesional podrá detectar fallos que quizás tú no veas y te dará la tranquilidad necesaria para viajar sin preocupaciones.
Contar con una red de talleres fiable, como la que ofrece Northgate Renting Flexible, te garantiza que tu coche esté en las mejores condiciones antes de recorrer cientos de kilómetros bajo el sol. Además, muchos centros ofrecen revisiones estacionales, ideales para poner el coche a punto antes de las vacaciones.
























































































































































































