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Mercedes-Benz Clase G. Este lo convierte Lorinser en vehículo camper

El pasado mes de enero, el especialista alemán Lorinser se hizo con una impresionante flota compuesta por más de 30 clásicos Puch Clase G provenientes del ejército suizo. Y es que este legendario todoterreno, clon del más conocido Mercedes-Benz Clase G, estuvo a la venta en diferentes países hasta aproximadamente el año 2000 bajo la firma Puch.

La inmensa mayoría de los adquiridos por Lorinser fueron vendidos de forma instantánea, pues los precios arrancaban en poco más de 15.000 euros, pero algunos se los quedó para crear obras como este particular vehículo camper.

Y es que uno de esos vehículos militares, concretamente un 230 GE de dos puertas y techo rígido fue la base elegida para crear este aventurero vehículo que actualmente se encuentra a la venta en las propias instalaciones de Lorinser por unos módicos 69.900 euros.

Totalmente restaurado

Las mejoras realizadas en el son casi infinitas, pues en su exterior se adopta un diseño temático inspirado en un mapa del Siglo XVII del cartógrafo Petrus Bertius. Fuera también se han instalado un gancho de remolque, faros LED, llantas de acero DOTZ 4×4 Dakar en color negro y con gomas BF Goodrich.

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Bajo su capó delantero este Puch 230 GE esconde un sencillo motor de cuatro cilindros y de gasolina, que proporciona 116 CV de potencia y que va asociado a un cambio automático de 4 velocidades y a un sistema de tracción a las cuatro ruedas con bloqueo de diferencial trasero, que como todo el exterior ha sido debidamente restaurado a fondo. Ahora bien, este motor apenas tiene 88.000 kilómetros.

Pero lo verdaderamente interesante de este camper se encuentra en su interior. Pero antes de trabajar dentro, Lorinser aplicó en su techo un nuevo recubrimiento de poliuretano para aislar y sellar la cubierta.

Dentro no faltan todo tipo de comodidades, como calefacción auxiliar, enchufes de 220 voltios, microondas, fregadero con depósito de agua, mesa plegable, cama… También hay múltiples huecos para dejar pequeños objetos, ventanas deslizantes o una claraboya en el techo, en cuya parte exterior Lorinser coloca dos paneles solares para mantener sus baterías siempre cargadas cuando te encuentres en medio de la nada, pues también hay una toma de corriente exterior para cuando decidas pasar alguna temporada en un aburrido camping.