Lexus LC 500 Cabrio. Vuelve el placer de viajar
MOTOR V8 DE 477 CABALLOS

Lexus LC 500 Cabrio. Vuelve el placer de viajar

Encontrar en una marca como Lexus un coche que podamos definir como buque insignia no es fácil... porque tiene muchos. Pero si hay que optar por uno, tal vez el LC es el más firme candidato. Y ahora, esta versión cabrio lo confirma. Un coche de esos que no se olvidan.

Javier Montoya

Javier Montoya Twitter

25 de Septiembre 2020 22:00

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La corta vida de Lexus está llena de hitos y modelos que han marcado un antes y un después. Hablamos del LS, su primer modelo, con el que demostraron que su objetivo de construir el mejor coche del mundo no era un brindis al sol; nos referimos al RX, con el que entraron en el segmento de los SUV de lujo con sus propia filosofía de desmarcarse del resto y apostar por la hibridación. Pero sobre todo, en el recuerdo de los grandes aficionados está un deportivo con el que Akio Toyoda decidió demostrar que también se atrevían a hacer un bólido que compitiera sin complejos con las marcas más prestigiosas. Era el LFA, un espectacular coupé del que solo fabricaron 500 unidades y que ha quedado como uno de los auténticos iconos de la marca.

Un icono para el que la firma japonesa creó un sucesor, el LC Coupé que inmediatamente se convirtió en el modelo más atrayente de la gama Lexus. Sin embargo pensaron que aún se podía ir un poco más allá en el nivel de exquisitez y exclusivad... Y aquí está el resultado, este LC Cabrio presentado como concept en el Salón de Detroit de 2019, que llega para ser desde ya uno de los modelos que quedarán en la memoria de los amantes del automóvil.

https://www.motor16.com/videos/el-nuevo-lexus-lc-500-convertible-apasiona-en-el-salon-de-los-angeles/

Un coche que es pura audacia e innovación; pero que se apoya en el clasicismo de los grandes descapotables. Coches con los que todos hemos soñado recorrer kilómetros y kilómetros a cielo abierto disfrutando de cada curva de la carretera. Coches que demuestran que el placer de viajar es mucho más que ir del punto A al punto B de la manera más rápida o más eficaz posible. El LC Cabrio es uno de esos coches que le da sentido a cada kilometro que recorremos con él. Y hemos tenido la suerte de recorrer unos cuantos y por unos escenarios realmente espectaculares. Pero eso os lo contamos en breve.

Toda la innovación y exclusividad de Lexus

Antes hacer un pequeño resumen de lo que es este LC 500 Cabrio. Un modelo que concentra toda la capacidad de innovación de la marca japonesa. El modelo más aspiracional de la marca es también un compendio de tecnologías en todos sus detalles técnicos y tecnológicos. Empezando por algo tan, aparentemente poco tecnologico, como una capota de lona y acabando por los más avanzados sistemas de asistencia o ayudas a la conducción todo en el LC está pensado al milímetro.

Por ejemplo, la capota -de lona, como mandan los cánones- está diseñada para que cuando esté colocada el coche mantenga la línea del coupé. Pero hay más, se ha fabricado con cuatro capas y con un material textil seleccionado y desarrollado para ofrecer el mejor aislamiento acústico y mantener la tensión de la capota para que no aparezcan arrugas. Una capota que se puede abrir o cerrar por debajo de 50 km/h en 15 segundos la apertura y 16 segundos el cierre y para la que se ha sincronizado su movimiento que se puede ver en una animación que se proyecta en el cuadro de instrumentos. Un nivel de detalle para un modelo pensado para cuidar al máximo todos ellos.

Todo busca el máximo refinamiento y eso en un modelo descapotable significa, también cuidar la acústica. Por eso la capota esta diseñada para filtrar al máximo los sonidos del exterior y viajar con el mismo confort sonoro que en un modelo cerrado. Pero también, con la capota desplegada -uno de los momentos 'críticos' en el uso del coche, se ha logrado el máximo confort. Se ha trabajado de manera especial la aerodinámica y con la ayuda del deflector de viento de policarbonato transparente, se suprime la corriente de aire dentro del vehículo y se consigue un ambiente excepcionalmente silencioso. Salvo para disfrutar con el sonido del motor V8.

Del confort interior, además del acústico, se encarga un asistente climático -Lexus Climate Concierge- que controla automáticamente el aire acondicionado y la calefacción de los asientos, los reposabrazos y el volante, controlando si la capaota está subida o bajada para ajustar la temperatura y los flujos de aireación en el interior del coche. De esta forma se busca el máximo confort de los ocupantes independientemente de la temperatura exterior.

Un V8 que suena a gloria

El motor V8 es otra de las delicatessen de Lexus. La marca, especialista en hibridos, se planteó poder adoptar esta tecnologia para su Cabrio, pero el peso de las baterías iba a comprometer el espacio en el coche y optaron por una solución que todos los amantes de los deportivos de verdad valoran. Bajo el capó un V8 de cinco litros de cilindrada y 477 caballos de potencia. Un motor que suena a gloria y que se desenvuelve con el mismo nivel de excelencia gestionado por una caja de cambios de 10 velocidades tan rápida y suave que es imperceptible cuando cambia de marchas.

Y cierra el capitulo de delicias tecnológicas la gama de asistentes y sistemas de seguridad. Integrados en el Lexus Safety System +, este LC Cabrio lo ofrece todo (control de crucero adaptativo, mantenimiento de trayectoria en el carril, monitor de ángulo muerto y alerta de tráfico posterior, reconocimiento de señales, sistema de seguridad precolisión, capó de elevación automática...). Y si nos fijamos en los cada vez más valorados sistemas de comunicación y entretenimiento vemos el sistema de sonido Mark Levinson con 13 altavoces, el Head Up Display en color, el sistema premium de navegación, la pantalla de 10,3 pulgadas y el sistema de comunicación con Apple CarPlay o Android Auto o la aplicación Lexus Link que permite interactuar con el coche desde tu smartphone. En resumen... todo lo imaginable.

En cuanto a la parte dinámica, el objetivo era conseguir el rendimiento y comportamiento de un coupé, pero con la carrocería de un cabrio. Por eso se ha trabajado especialmente la rigidez estructural con una colocación especial de la torre de suspensión trasera y se ha adoptado un amortiguador de gran rendimiento para aumentar el confort de marcha. También hay otros soportes situados bajo el chasis, y se han utilizado materiales como magnesio y aluminio para aumentar la rigidez con un menor peso. El resultado es un rendimiento dinámico que se adapta en todo momento a lo que se le exige al coche. Un rendimiento delicado y suave cuando circulamos en ciudad o disfrutando de un trayecto relajado en carretera o poderoso y radical si decidimos intentar buscar su limite.

Es hora de hablar, por tanto de las sensaciones al volante. Unas sensaciones que hemos podido disfrutar en un marco incomparable. Un recorrido que nos ha llevado de Sevilla a Málaga, 300 kilómetros recorriendo algunos de los parajes más espectaculares del interior de Andalucía, como la Sierra de Grazalema o la Serranía de Ronda. Un recorrido que nos lleva por alguna zona de autovía, pero sobre todo por estrechas carreteras de montaña. Momento ideal para recorrer con un cabrio, a techo descubierto, descubriendo todo el grandioso escenario.

En las autovías el LC Cabrio se comporta como un excelente rutero. Puedes circular a punta de gas como en una alfombra mágica y en cuanto hundes el pie en el acelerador, desatar una tormenta, pues el empuje es instantáneo y llega hasta por encima de las 7.000 vueltas. Todo ello embriagado por el sonido del motor V8 cuando pisaas a fondo, un sonido que desde que arrancas te muestra que todos y cada uno de los 477 caballos están a tu disposición.

Al llegar a las curvas descubrimos que pese a sus dimensiones -casi 4,8 metros de longitud-, su peso y que no es un deportivo puro, su agilidad es muy destacable. Acelera con decisión, no pierde tracción y pese a que las curvas se cierren y cierren -y de esas nos hemos encontrado varias en el recorrido- el coche se encuentra a gusto en estas condiciones. Para los más racing dispone de un modo Sport donde adorna su suavidad con un punto salvaje y también con la posibilidad de desconectar los controles de tracción. Pero ni era el momento, ni el lugar, ni la intención de la prueba.

Porque realmente lo que ha permitido este recorrido es recuperar el placer del viaje; de recorrer kilómetros y kilómetros, casi sin rumbo, descubriendo lo que tenemos a nuestro alrededor, parando en lugares del camino solo por disfrutar de una buena vista o para estirar las piernas y respirar aire puro. Es el viaje lo importante y no la hora a la que llegas o el lugar a donde vas.

Y para conseguirlo hemos necesitado una buena carretera, con unos escenarios y paisajes de esos que te dejan sin palabras; buena música -si el viaje hubiera sido acompañado cambiaríamos la música por buena conversación- y un gran coche que nos vuelva a recordar qué significa el placer de viajar.

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