La seguridad de los agentes de la Guardia Civil de Tráfico ha dado un paso importante hacia el futuro gracias a un nuevo acuerdo entre la Dirección General de Tráfico (DGT) y la empresa tecnológica española FECSA. En un momento en el que la protección del personal que trabaja en primera línea en nuestras carreteras es una prioridad, este contrato representa una inversión significativa en la modernización de los equipos de protección personal.
Con el suministro de miles de chalecos con airbag de última generación, la DGT busca minimizar los riesgos a los que se enfrentan los motoristas de la Agrupación de Tráfico, apostando por soluciones tecnológicas diseñadas específicamente para entornos de alta exigencia. Este acuerdo no solo implica la entrega de equipamiento avanzado, sino también una estrecha colaboración entre la administración pública y la industria para adaptar la tecnología a las condiciones reales del trabajo policial.
1Una segunda entrega que refuerza el compromiso con la seguridad
En julio de 2025, la DGT adjudicó a FECSA un nuevo contrato para el suministro de 4.262 chalecos airbag electrónicos destinados a los motoristas de la Guardia Civil. Esta entrega se suma a las 4.661 unidades suministradas en 2024, lo que eleva el total a más de 8.900 chalecos entregados en menos de dos años. La iniciativa forma parte de una estrategia global para reducir los riesgos derivados del uso intensivo de motocicletas en el ejercicio de funciones operativas.
Estos chalecos representan una evolución importante respecto al equipamiento tradicional. Gracias a su sistema de activación electrónica de alta sensibilidad, los dispositivos pueden detectar caídas o colisiones y desplegar el airbag en milésimas de segundo. La protección abarca zonas vitales como el tórax, abdomen, cuello, espalda, caderas y sacro, amortiguando impactos y previniendo lesiones graves en caso de accidente.


