El mundo del automóvil no solo se enfrenta a los desafíos tecnológicos y de sostenibilidad, sino también al aumento de robos especializados a coches. En España, los robos de vehículos y sus componentes han crecido casi un 3% en lo que va del año, y una pieza en particular se ha convertido en el objetivo favorito de los ladrones: los volantes multifunción. Este curioso fenómeno no solo impacta a propietarios, sino también a los talleres, que deben lidiar con las consecuencias.
3Catalizadores: la competencia directa de los volantes
Aunque los volantes han ganado protagonismo en el mercado negro, los catalizadores siguen siendo el componente más robado. Estos dispositivos, esenciales para reducir las emisiones contaminantes, contienen metales preciosos como platino, paladio y rodio, lo que los hace extremadamente valiosos.
Dependiendo del modelo del coche, un catalizador puede costar entre 600 y 2.000 euros, y su extracción es igualmente rápida y efectiva. Los delincuentes suelen cortarlos con herramientas especializadas, dejando a los vehículos inutilizados hasta su reparación.


