La división de competición de Volkswagen vuelve a mirar directamente a sus raíces. Y lo hace con un anuncio que, para cualquier amante del automovilismo, suena a declaración de intenciones: la marca alemana participará en la próxima edición de las 24 Horas de Nürburgring con un Golf R de tracción integral desarrollado junto a Max Kruse Racing. Un proyecto que no solo celebra el 25 aniversario de Volkswagen R, sino que reivindica aquello que dio origen a la letra que hoy identifica a los modelos más potentes de la firma: R de racing.
El primer prototipo ya está aquí, todavía envuelto en cierto misterio, pero lo suficiente para dejar claro que Volkswagen quiere volver a competir con algo grande. Y, sobre todo, quiere hacerlo en el escenario más exigente del mundo: el Nordschleife, ese emblemático circuito que no perdona errores y que ha forjado la reputación de los coches más extremos del planeta.
Un regreso a la alta competición cargado de significado

Desde que en el año 2002 apareció el legendario Golf R32, Volkswagen R ha sido sinónimo de rendimiento puro dentro de la gama de modelos de la compañía alemana. Motores potentes, tracción integral, chasis afinados y una estética contenida pero contundente han definido a una familia de modelos que siempre ha mantenido un vínculo estrecho con la competición. Por eso, volver a Nürburgring no es un simple gesto: es una reafirmación de identidad.
Reinhold Ivenz, director de Volkswagen R, lo resume con claridad: las 24 Horas de Nürburgring son “la prueba más exigente en condiciones reales de competición”. Y no solo eso. Para la marca alemana, Nürburgring es también un laboratorio, un lugar donde se desarrollan tecnologías que luego llegan a los modelos de calle. Competir allí significa poner a prueba cada decisión técnica, cada ajuste, cada componente.
Un Volkswagen Golf R debidamente preparado para el Infierno Verde

El coche que veremos en la pista el año que viene será una versión de carreras del actual Golf R, aunque debidamente adaptada específicamente para las brutales exigencias del Nordschleife. Aunque Volkswagen aún guarda silencio sobre buena parte de la tecnología que esconde, el prototipo presentado en el Ring Boulevard ya deja entrever un enfoque radical: aerodinámica específica, un diseño más agresivo y una presencia que anticipa que estamos ante el Golf R más extremo jamás creado.
El proyecto está todavía en fase de desarrollo, pero la marca alemana asegura que el trabajo previo ya ha comenzado. Y lo hace de la mano de un socio que conoce bien este terreno: Max Kruse Racing, equipo con el que Volkswagen mantiene una relación de larga duración y que vuelve a ser clave en esta nueva aventura.
Max Kruse Racing se convierte en un aliado natural

Dentro del equipo, el papel de Benjamin Leuchter vuelve a ser fundamental. Piloto, cofundador del equipo y figura estrechamente ligada al desarrollo de los modelos más deportivos de Volkswagen, Leuchter aporta experiencia, sensibilidad técnica y un conocimiento profundo del Nordschleife. Su participación en la puesta a punto del coche de carreras y en el desarrollo de los modelos R de calle es una garantía de coherencia entre ambos mundos.
El objetivo de esta participación en la carrera es doble: por un lado, demostrar el potencial de Volkswagen R en un entorno competitivo real; por otro, utilizar la carrera como banco de pruebas para nuevas soluciones técnicas que puedan trasladarse a futuros modelos de producción. Una estrategia que encaja perfectamente con la filosofía de la marca.
Volkswagen R: de icono a marca de alto rendimiento

Para entender la importancia de este regreso a Nürburgring, conviene recordar de dónde viene Volkswagen R. Su historia arranca con el legendario Golf R32, un modelo que rompió esquemas con su motor 3.2 VR6, la tracción integral 4Motion y la primera caja de cambios DSG montada en un Golf. Aquel coche no solo se situó por encima del GTI, sino que abrió la puerta a una nueva forma de entender el rendimiento dentro de la compañía alemana.
Con el paso de los años, la firma R se ha consolidado como una división de alto rendimiento con identidad propia. Sus modelos destacan por una combinación muy particular: potencia, precisión, tecnología avanzada y tracción integral 4Motion, todo envuelto en un diseño sobrio a la vez que inconfundible. Y es que dejan claro que no necesitan estridencias para demostrar de lo que son capaces.
En competición, Volkswagen R también ha dejado huella. Los cuatro títulos del Campeonato Mundial de Rally con el Polo R WRC y los diferentes récords logrados por el eléctrico ID.R son ejemplos de una trayectoria que, aunque no siempre ha contado con un equipo oficial de fábrica, ha mantenido vivo el espíritu de la marca alemana. Y ese espíritu sigue influyendo en cada nuevo modelo que sale al mercado.
Cinco claves del proyecto Golf R 24H
- Regreso a Nürburgring: Volkswagen R competirá en las 24 Horas del Ring en 2027 con un Golf R de tracción integral.
- Prototipo avanzado: El Golf R 24H anticipa el modelo de carreras más extremo de la marca.
- Alianza estratégica: Max Kruse Racing vuelve a ser socio clave en el desarrollo y la competición.
- Herencia racing: El proyecto celebra los 25 años de Volkswagen R y su ADN ligado al automovilismo.
- Tecnología para la calle: La carrera servirá como banco de pruebas para futuras innovaciones en los modelos R.
Fotos: Volkswagen









