Subir al coche, teclear el destino en el móvil y colocarlo de cualquier manera para ver la ruta es un gesto que parece inofensivo. Sin embargo, la Guardia Civil está muy atenta a este tipo de acciones.
Las distracciones son la principal causa de accidentes mortales en España, y por eso la normativa es muy estricta. No solo con el uso, sino sobre todo con la ubicación de los dispositivos electrónicos dentro del vehículo.
3Manipular el teléfono mientras conduces, multa aún más gorda
Además de llevar el móvil mal colocado, hay algo todavía peor y que la Guardia Civil castiga con mucha más dureza. Si un agente te ve con el teléfono en la mano mientras el coche está en movimiento, la sanción sube de nivel. En este caso, ya no hablamos solo de visibilidad, sino de una distracción directa y manual. Solo por sostener el móvil con la mano mientras conduces, la multa sigue siendo de 200 euros, pero la pérdida de puntos sube de 3 a 6.
Si te pillan un par de veces así, podrías perder el carnet de conducir casi sin darte cuenta. Da igual si estás parado en un semáforo en rojo o en medio de un atasco. Mientras el motor esté encendido y estés en la vía pública, se considera que estás conduciendo.
La única forma legal de interactuar con el teléfono es mediante comandos de voz o sistemas de manos libres integrados en el coche. Si necesitas cambiar la ruta del GPS o buscar una canción, lo mejor es que te detengas en un lugar seguro, realices los cambios y luego continúes la marcha. No vale la pena jugarse el saldo de puntos y una cantidad importante de dinero por un mensaje de texto o una llamada rápida.


