La DGT ha confirmado la puesta en marcha de los primeros radares de ocupación. No se trata de radares convencionales, sino de sistemas equipados con cámaras diseñadas para detectar cuántas personas viajan en un vehículo al entrar en un carril BUS-VAO. Analizan el habitáculo para confirmar que no viajas solo, y si lo haces, el sistema registrará la infracción y la multa te llegará a casa sin que ningún agente te haya dado el alto.
Según Pere Navarro, el objetivo es reducir el número de vehículos que acceden a las grandes ciudades. Para la DGT, el modelo de una sola persona por coche en hora punta es insostenible y estos radares son la herramienta para forzar un cambio de hábito.
2Cómo funcionan los nuevos radares de la DGT que ven el interior de tu coche
¿Cómo es posible que una cámara sea capaz de ver cuántas personas hay dentro de un coche, sobre todo si tienes los cristales algo oscuros o si el copiloto va en una posición baja? Los nuevos radares de ocupación de la DGT utilizan un proyecto de solución flexible y de bajo coste que ha demostrado ser muy eficiente. No se trata de una simple fotografía como la de un radar de velocidad antiguo. Son equipos de lectura de matrícula combinados con sensores ópticos de alta sensibilidad que detectan formas y volúmenes dentro del coche.
Estos radares están colocados en pórticos sobre la carretera, y graban de forma continua a todos los vehículos que acceden al carril. El software analiza la imagen en tiempo real y es capaz de distinguir si hay un ser humano en el asiento del acompañante o en las plazas traseras. La DGT ha confirmado que estos equipos vigilan tanto la ocupación como que entres o salgas del carril por lugares no permitidos. Esto último es importante porque muchos conductores intentan burlar la vigilancia entrando al carril justo después de donde creen que están las cámaras, algo que también será detectado y sancionado.
Lo que hace que estos radares sean tan peligrosos para tu bolsillo es que son fáciles de trasladar. Al ser una tecnología modular, la DGT tiene previsto extenderlos a todos los corredores de acceso a las ciudades. Lo que hoy ves en la A-2 de Madrid o en Sevilla, mañana estará en cualquier otra carretera de España. Ya no dependes de la suerte de que no haya una patrulla cerca; ahora el ojo de la DGT está siempre abierto sobre el carril BUS-VAO.

