El BMW iX1 cumplirá cuatro años el próximo mes de mayo, pero lejos de limitarse a una actualización estética de mitad de ciclo, la marca bávara prepara una revisión mucho más ambiciosa. Las últimas imágenes espía, tomadas en una estación de carga, revelan que BMW trabaja ya en una versión completamente rediseñada del iX1 bajo los parámetros de la Neue Klasse, la nueva familia de modelos eléctricos que marcará el rumbo tecnológico y estilístico de la firma en los próximos años.
A primera vista, el cambio es evidente en el frontal. El nuevo iX1 adopta una interpretación mucho más estilizada de la clásica parrilla doble riñón, ahora más fina y horizontal, en línea con lo visto en el reciente iX3 de nueva generación. Los grupos ópticos, igualmente inspirados en este modelo, refuerzan una identidad visual más limpia y tecnológica, alejándose de los rasgos más convencionales del X1 actual. En la parte baja del frontal destaca una gran toma de aire central, que prescinde del elemento vertical característico del iX3 y apuesta por superficies más fluidas, una solución que no solo moderniza la imagen, sino que también contribuye a mejorar la eficiencia aerodinámica.

El perfil lateral mantiene proporciones reconocibles, aunque introduce detalles clave. Los pasos de rueda aparecen más marcados, la carrocería presenta un tratamiento más aerodinámico y los tiradores de las puertas quedan enrasados, un recurso cada vez más habitual en los eléctricos de última generación. El conjunto se completa con una superficie acristalada familiar, que garantiza una buena visibilidad y continuidad con el modelo saliente.
En la zaga, todavía camuflada, se intuyen cambios relevantes. El portón es de nuevo diseño y desplaza el hueco de la matrícula más cerca del paragolpes, mientras que el spoiler superior parece más plano y el conjunto adopta formas más redondeadas. Todo apunta a una estética más depurada y coherente con la filosofía Neue Klasse.
El interior es, sin embargo, donde se produce la auténtica revolución. El nuevo iX1 incorpora el sistema Panoramic iDrive, una de las grandes apuestas tecnológicas de BMW para esta nueva etapa. Este concepto incluye una pantalla panorámica que se extiende de pilar a pilar en la base del parabrisas, destinada a mostrar información esencial de conducción, y se complementa con una pantalla central flotante de gran tamaño, que presumiblemente alcanza las 17,9 pulgadas. El diseño del puesto de conducción se refuerza con una consola central inédita, cuyo selector y mandos recuerdan claramente a los del iX3, subrayando la estrecha relación entre ambos modelos.

Aunque algunos detalles permanecen ocultos, las imágenes permiten apreciar una cámara integrada en el retrovisor interior, lo que sugiere la incorporación de sistemas avanzados de asistencia a la conducción y funciones de monitorización mejoradas.
Inicialmente se especuló con un simple facelift para la gama X1, pero todo indica que BMW ha optado por diferenciar claramente las versiones de combustión y eléctricas, siguiendo la estrategia aplicada en los X3 e iX3. Esto implica que el iX1 no solo se distinguirá por su diseño, sino también por su base técnica.
En este sentido, se espera que el nuevo iX1 comparta numerosos elementos con el iX3, incluida una arquitectura eléctrica de 800 voltios, baterías de celdas cilíndricas de última generación y motores eléctricos más eficientes. Aunque todavía no hay datos específicos para el iX1, el iX3 50 xDrive ya adelanta el potencial de esta tecnología: tracción total con dos motores, 463 CV de potencia combinada, 645 Nm de par y una batería de 108,7 kWh capaz de ofrecer hasta 805 kilómetros de autonomía WLTP.
A medida que BMW presente nuevas variantes del iX3, se irán despejando las incógnitas del futuro iX1. Lo que ya parece claro es que el SUV compacto eléctrico dará un salto cualitativo notable, alineándose con la visión más avanzada de la Neue Klasse y reforzando su papel estratégico dentro de la gama eléctrica de la marca.
Galería de imágenes espía del BMW iX1 2027
Fotos: SHProshots











