La curiosa carretera de Alicante que te hará vomitar en solo 11 kilómetros

Imagina estar al volante, disfrutando del sonido del motor, la carretera extendiéndose ante ti, cuando de repente te ves obligado a reducir la velocidad, cambiar de dirección y ajustar tu enfoque una y otra vez. La experiencia de conducir no siempre es una cuestión de velocidad y adrenalina, sino de control, precisión y, a veces, paciencia.

En el mundo del automovilismo, cada ruta es una prueba, no solo para los conductores, sino también para los vehículos. Los desafíos van más allá de las rectas interminables o las curvas cerradas en tramos montañosos; a veces, el verdadero reto radica en esos pequeños giros inesperados que ponen a prueba nuestra concentración y resistencia. Y es precisamente en esas situaciones donde contar con el equipo adecuado puede marcar la diferencia entre un trayecto fluido y uno lleno de complicaciones.

Dicho esto, hay rutas en España que son un verdadero desafío, incluso para los conductores más experimentados. Una de ellas es la CV-865, un tramo en Alicante que, con sus 14 rotondas en apenas 11 kilómetros, ha ganado notoriedad entre los aficionados al volante por su exigente recorrido.

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El corazón de la CV-865: 14 Rotondas en 11 kilómetros

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La CV-865 es una carretera secundaria que conecta las localidades de Elche y Santa Pola, dos puntos turísticos populares en la Comunidad Valenciana. Sin embargo, esta vía se ha vuelto famosa no por sus paisajes, sino por sus rotonas. En un tramo de solo 11 kilómetros, te encontrarás con 14 rotonas, lo que hace que el viaje sea un constante frenar, girar, acelerar y repetir.

Para aquellos que disfrutan de una conducción ágil y dinámica, la CV-865 puede ser una experiencia interesante, pero no deja de ser un reto tanto para la paciencia como para el estómago. No en vano, algunos conductores se han quejado de mareos después de recorrer la ruta varias veces. Y aunque la mayoría de los viajes en coche implican mantener una velocidad constante, aquí la fluidez del tráfico se interrumpe a cada momento, lo que convierte la conducción en un ejercicio de resistencia.

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