Toyota rememora el capítulo en el que Top Gear intentó destruir un Hilux

Corría el año 2003 cuando un Toyota Hilux con una dilatada vida a sus espaldas pasaba por las manos de Clarkson y compañía, quienes lo torturaron para demostrar si este pick-up era inmortal.

Si existe un pick-up capaz de sobrevivir prácticamente a cualquier cosa, ese es el Toyota Hilux. Durante décadas, el modelo japonés ha construido una reputación de dureza legendaria gracias a su resistencia en algunos de los entornos más exigentes del planeta. Una fama que alcanzó una dimensión casi icónica en 2003, cuando el programa Top Gear sometió a un Hilux a todo tipo de pruebas extremas. Más de dos décadas después, Toyota ha querido recuperar aquel espíritu, aunque esta vez con un protagonista diferente: el nuevo Hilux BEV, la versión 100% eléctrica del popular pick-up. Y para demostrar que la electrificación no tiene por qué estar reñida con la robustez, la marca decidió someterlo a un desafío tan espectacular como poco convencional: dejar caer una caravana directamente sobre él.

La iniciativa partió de Toyota Reino Unido, que decidió involucrar al público antes de diseñar la prueba. A través de una encuesta en Reddit, la compañía preguntó a los usuarios qué tipo de castigo debía recibir el nuevo Hilux eléctrico. Las alternativas eran una bola de demolición de una tonelada o una caravana lanzada desde varios metros de altura. La segunda opción se impuso con claridad y Toyota decidió cumplir con la elección de los participantes. El escenario escogido fue el aeródromo de Bentwaters, en Suffolk, donde los ingenieros utilizaron una enorme grúa para elevar una caravana de aproximadamente 760 kilos hasta una altura cercana a los nueve metros. Debajo esperaba un Hilux BEV completamente nuevo y, una vez liberada la carga, la caravana cayó prácticamente en vertical sobre la zona central del vehículo.

El Toyota Hilux BEV salió andando por sus propios medios tras el impacto

Youtube video

El impacto fue tan espectacular como cabía esperar. La estructura de la caravana, fabricada principalmente en fibra de vidrio y madera, quedó completamente destrozada, mientras numerosos fragmentos salían despedidos en todas direcciones. Toyota instaló cámaras de alta velocidad alrededor del escenario e incluso dentro de la propia caravana para registrar el momento desde diferentes perspectivas. Sin embargo, la verdadera prueba llegó cuando el polvo se disipó y tocó comprobar el estado del pick-up. El techo presentaba una deformación considerable, el parabrisas estaba agrietado y la zona trasera había sufrido daños importantes. La suspensión también quedó comprimida por la violencia del impacto. A pesar de todo, el Hilux eléctrico consiguió arrancar y abandonar el lugar por sus propios medios. Los elementos fundamentales del sistema de propulsión, incluida la batería y los motores eléctricos, permanecieron aparentemente operativos gracias a su ubicación sobre el robusto chasis de largueros.

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Aunque los daños estructurales probablemente convertirían esta unidad en un siniestro total desde el punto de vista asegurador, Toyota consiguió transmitir el mensaje que perseguía: convertirse en eléctrico no significa necesariamente renunciar a la resistencia tradicional del Hilux. Y la prueba no termina aquí. Después de sobrevivir a la caída de una caravana desde varios metros de altura, la marca japonesa cedió el vehículo al canal de YouTube de Top Gear para continuar sometiéndolo a nuevos desafíos, en un claro guiño a aquellas pruebas que ayudaron a construir la leyenda del modelo. Mientras Toyota avanza hacia la electrificación, el Hilux mantiene una oferta tecnológica diversa, con versiones diésel apoyadas por hibridación ligera y esta nueva alternativa eléctrica, a la espera de una futura variante de hidrógeno. Por ahora, los motores diésel siguen siendo fundamentales por su coste, facilidad de repostaje y capacidad de carga y remolque, pero experimentos como este muestran que Toyota quiere que las futuras alternativas eléctricas conserven intacto uno de los mayores atributos del Hilux: su extraordinaria resistencia.