Sujetar el móvil con la mano al volante cuesta 200 euros y 6 puntos del carnet. Da igual que el coche esté en marcha o detenido en un semáforo: la DGT no hace distinciones y la multa cae igual.
La infracción está recogida como grave en el artículo 76.g de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial: usar sujetándolo con la mano dispositivos de telefonía móvil mientras se conduce. Desde el endurecimiento normativo que Tráfico aplicó en 2022, esa conducta arrastra la detracción máxima de puntos, 6 puntos, además de los 200 euros.
El asunto ha vuelto al primer plano por un vídeo viral. El central del Real Madrid Dean Huijsen aparecía al volante con una mano en el volante y la otra sujetando el teléfono, mirando la pantalla. Un compañero de equipo hizo la foto y la subió a redes; la imagen se replicó en cuestión de horas. La pregunta que se hizo medio país fue la misma: ¿y si el coche estaba parado?
El matiz de parado o en marcha no te salva: si el coche está inmovilizado por el tráfico, sigues conduciendo a ojos de Tráfico.
Qué sanciona exactamente la DGT
La norma no prohíbe el teléfono en el coche. Prohíbe sujetarlo con la mano. Ese es el límite que separa una conducta correcta de una infracción grave, y conviene tenerlo claro porque las interpretaciones de barra de bar suelen ir por otro lado.
Lo que castiga la normativa de la DGT es lo siguiente:
- Sujetar el móvil con la mano mientras se conduce.
- Mantenerlo ajustado entre el casco y la cabeza, en el caso de los motoristas.
- Manipular manualmente navegadores u otros sistemas de comunicación.
- Llevar instalados mecanismos de detección de radares o cinemómetros.
El manos libres sí está permitido. Y no, apoyar el teléfono en un soporte no te da barra libre: si lo coges con la mano para contestar, cambiar de canción o leer un mensaje, la infracción ya está cometida. El importe es de 200 euros, que se quedan en 100 euros si pagas dentro de los 20 días siguientes a la notificación, según el régimen de pronto pago. Eso sí, pagar rápido te cierra la puerta a alegar.
Detenido, parado o estacionado: la clave que casi nadie conoce
Aquí está el punto que genera más confusión. La DGT no distingue entre circular o estar detenido, y lo justifica con el Anexo I de la Ley de Seguridad Vial, que separa tres situaciones que el conductor suele meter en el mismo saco.
- Detención: inmovilización por emergencia, por necesidades de la circulación o para cumplir un precepto reglamentario. Un semáforo en rojo o un atasco entran aquí. Sigues conduciendo, así que el móvil en la mano está prohibido.
- Parada: inmovilización inferior a dos minutos, sin que el conductor pueda abandonar el vehículo. En este supuesto sí sería legal usarlo con la mano.
- Estacionamiento: el coche aparcado, fuera de las dos situaciones anteriores. Uso permitido.
Traducido a tu día a día: si esperas en un semáforo y aprovechas para leer un mensaje, cometes una infracción grave. Si has aparcado y has apagado el motor para consultar una dirección, no. La frontera es tan fina que muchos creen estar cumpliendo cuando en realidad se juegan 6 puntos.
Por qué Tráfico aprieta con las distracciones
No es una cruzada arbitraria. Según los datos que maneja Tráfico, las distracciones al volante son el factor concurrente más habitual en los siniestros viales: 15.707 casos, el 21% del total. Por eso la DGT activa de forma periódica campañas específicas de vigilancia de distracciones en carretera.
El goteo de casos entre deportistas de élite tampoco ayuda a bajar el ruido. Otro futbolista del Real Madrid fue condenado por un delito contra la seguridad vial tras cuadriplicar la tasa de alcohol al volante, con una sanción de 14.400 euros. El caso actual es menos grave en lo penal, pero igual de ejemplarizante en lo administrativo: 200 euros y 6 puntos.
Y la detracción de puntos no es un aviso cosmético. Si tu saldo baja y sigues sumando infracciones, puedes acabar en un curso de reeducación vial o, directamente, sin carnet. Para los noveles, que arrancan con menos puntos, el golpe es aún mayor.
¿Qué puedes hacer para no caer? Tres gestos sencillos: dejar el móvil fuera del alcance de la mano, activar el modo conducción o un manos libres homologado y, si necesitas consultar algo con urgencia, aparcar de verdad antes de cogerlo. La diferencia entre estar detenido y estar aparcado puede costarte una multa.

